| Guías:
Valores
(Tips
on Values)

El
Agradecimiento como Instrumento
por Thekla Brumder, MA y Rebecca Erban, MS
¿Qué es el agradecimiento?
El Día de Acción de Gracias es una ocasión
en la que reflexionamos sobre aquello por lo que estamos
agradecidos. Más que decir “gracias”
cuando alguien nos da algo, ¿qué significa
la gratitud? La gratitud puede incluir estar agradecido
por las personas y cosas de nuestro pasado y presente, como
dice la canción Gratitud de Fonseca:
Hoy siento gratitud por el tiempo vivido,
por la memoria y también por el olvido.
Hoy siento gratitud por los días de fiesta,
por los que ya pasaron y por los que hasta ahora comienzan.
Por mi familia y mi tierra
que me dieron los principios,
por este amor que nació desde niño
hoy me siento agradecido.
¿Cómo nos ayuda?
Enfocarnos en aquello por lo que sentimos agradecimiento
es un instrumento que puede tener un impacto profundo en
nosotros mismos y en nuestras relaciones. Investigaciones
señalan que el incorporar la gratitud en nuestras
vidas puede fomentar nuestra salud física y mental,
resultando en menos achaques y depresión, y más
felicidad. Expresar agradecimiento en nuestras relaciones
ayuda a que los demás se sientan reconocidos por
sus esfuerzos y les motiva a continuar comportándose
de la misma manera. Al fortalecer nuestras relaciones, la
gratitud promueve nuestro éxito personal y ocupacional.
¿Cómo ayuda a los niños?
El mostrarle a nuestros niños cómo ser agradecidos
les enseña un valor importante. La gratitud es un
instrumento que les provee entendimiento y apreciación
de sus alrededores (hogar, familia, educación). Les
enseña a atesorar los regalos físicos y emocionales
que reciben. Les ayuda a desarrollar relaciones sanas con
otros niños y adultos. Los beneficios del aprender
a demostrar gratitud se extienden hasta la adultez.
¿Cómo incorporar el agradecimiento
en nuestras familias?
Podemos incorporar la gratitud de muchas maneras. ¡Es
útil y divertido reunirse en familia para acordar
cómo hacerlo! Mientras tanto, he aquí unas
sugerencias:
- Tener un
diario de gratitud donde usted y los otros miembros de
su familia escriben listas de lo que agradecen.
- Antes de
cenar o dormir, pedir a cada integrante de la familia
que mencione algo por lo que está agradecido.
- Escribir
cartas de agradecimiento a quienes han tenido influencias
positivas en la familia.
Agradecimientos mutuos después
de hacer estos ejercicios promueve respeto mutuo entre los
miembros de la familia.
Más allá del Día de Acción de
Gracias, recordemos que “la satisfacción de encontrar
un sólo agradecido compensa las amarguras de muchas
ingratitudes.”- Modesto Lafuente
Enseñándole
a los Niños una Actitud de Gratitud
Por Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD y Rona Renner, RN
Los niños están expuestos
diariamente a mensajes sobre comprar ropa, zapatos, y juegos
costosos. Los comerciales a menudo comunican una actitud
de inconformidad y avaricia, sugiriendo que no es importante
estar satisfechos con lo que tenemos.
Los padres y los maestros deben esforzarse para enseñarle
a los niños valores tales como la generosidad y la
gratitud.
¿Demuestra usted una actitud de gratitud en su familia?
Si no es así, puede empezar hoy, y verá como
cambia su ánimo y le ayuda a sentirse conectado a
los demás.
He aquí algunas maneras
de ayudar a los niños a ser agradecidos:
- Reflexione en aquello por lo que
se siente agradecido. Anótelo, o dígalo
en alta voz. Su actitud tendrá una gran influencia
en sus niños. Entonces pregúnteles de qué
están agradecidos. Anímeles a hacer una
lista, un dibujo, o un poema.
- Enséñele a sus niños
a decir “Gracias” cuando se les regala algo
o se les ofrece un servicio. Por ejemplo, pregúnteles
“¿Cómo quisieran dar las gracias a
la abuelita María por pasar el día con ustedes
y llevarles al cine y a comer?”
- Déjele saber a sus niños
que se les aprecia. Déles ejemplos específicos,
tales como, “Cuando le lees a tu hermanito, se pone
contento, y yo puedo cocinar. Gracias por tu ayuda.”
- Muestre generosidad hacia los demás,
e incluya a los niños en la experiencia. Puede
hacer comida de más y llevarla juntos a un vecino
solitario o al albergue de quienes no tienen hogar. Cuando
reciba buen servicio de la camarera, el banquero, o la
doctora, diga “Gracias” y hable sobre lo que
apreció de la experiencia.
- Señale las maneras en las
cuales su familia es afortunada. Al cenar, cada miembro
de la familia puede mencionar algo por lo que sienta gratitud.
- Pase tiempo al aire libre y disfrute
las maravillas de la naturaleza. Dígale a los niños
cuánto aprecia el sol, la lluvia y los elementos
naturales que les rodean. Aliente a sus niños a
aprender a proteger el medio ambiente.
- Participe en programas de limpiar
las playas, recolectar alimentos, o generar fondos para
una causa. Sus niños notarán cuando usted
comunica con actos su deseo en ayudar a aquellos menos
afortunados.
- Antes de ir a la cama en la noche,
dedique unos minutos a repasar su día y por lo
que siente agradecimiento.
- Lea libros tales como Cómo
Inculcar Valores a sus Hijos: Los Niños Aprenden
lo que Viven (Dorothy Law Nolte)
El desarrollar una actitud de gratitud
en nosotros mismos es una manera maravillosa de enseñarle
a nuestros niños a vivir una vida con significado.
Fomentando
Gratitud en Nuestros Niños
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
- En las culturas y familias Latinas la gratitud se considera
uno de los valores importantes que deseamos que nuestros
niños aprendan.
- Nadie quiere reputación de ingrato, ni para nosotros,
ni para nuestros niños.
Por eso tenemos refranes como: “Amor, con amor se
paga,” y “A caballo regalado, no se le mira
el colmillo.”
- No es sólo cuestión de buenos modales.
Tanto los escritos filosóficos antiguos, como los
estudios psicológicos modernos establecen que los
agradecidos son más saludables y felices que quienes
no lo son. De hecho, se ha descubierto que el agradecimiento
protege contra el estrés, fortalece la estima propia,
y fomenta el éxito personal y ocupacional.
- Pero nadie nace siendo agradecido. La gratitud es un
valor que se aprende de otros, y se fortalece al demostrarlo.
Así que nos preguntamos, ¿cómo enseñamos
a nuestros niños a ser agradecidos?
- He aquí algunas ideas:
Como niño DARÉ gracias
cuando los adultos en mi vida…
--Demuestren- servir de ejemplo, demostrando
gratitud a los niños o en su presencia.
--Ayuden- a los necesitados con los niños,
para que se percaten de lo que tienen.
--Recuerden- a los niños a demostrar
gratitud cuando surja la oportunidad.
--Elogien- reconocer a los niños
cuando demuestran gratitud.
- Estar pendiente a gestos generosos de parte de los demás,
y reconocérselos.
- Mostrarle a nuestros niños las buenas noticias
en el noticiero y el periódico.
- Apreciar esfuerzos, intentos, gestos, detalles pequeños.
- Demostrar apreciación diariamente.
- Agradecer a familiares, amistades, maestros, entrenadores,
niñeros, vecinos, desconocidos.
- Tener espacio en el hogar dedicado a la gratitud, con
fotos, recuerdos, notas, etc.
- Llevar un diario de gratitud.
- Hacer lista de gratitud.
- Hacer llamadas telefónicas dando gracias.
- Escribir notas o cartas dando gracias.
- Alentar la apreciación y desalentar las quejas
y críticas.
- No hacer sentir a los niños culpables por lo
que tienen.
- No comparar- Siempre hay quien está mejor y peor
que nosotros.
Fomentando
Respeto en Nuestros Niños
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
- Como otros valores, el respeto, aunque afectado por
influencias externas, se aprende principalmente en el
hogar.
- Recordar de quién y cómo aprendimos a
respetar nosotros.
- El respeto se gana dándonos a respetar y tratando
a otros con respeto.
- Mostrar respeto propio, respeto a los mayores, a la
autoridad, a las leyes.
- Comunicar respeto sin palabras (con la mirada y el tono
de voz).
- Respetar y tolerar personas con ideas o visiones diferentes
a las nuestras.
- Permitir la expresión de pensamientos y sentimientos
negativos.
- Permitir desacuerdos.
- Resolver los conflictos sin violencia.
- Tratar a nuestros hijos como a nuestros mejores amigos.
- Respetar, tomar en serio sus opiniones, sus emociones
y sus decisiones.
- Respetar la privacidad de nuestros hijos (puerta cerrada,
pertenencias personales).
- Demostrar respeto al escuchar, al hablar, al actuar.
- Practicar buenos modales: Gracias, por favor, lo siento.
- Practicar pedir permiso, disculpas, perdón.
- Enseñar cómo pensar y tomar decisiones,
no qué pensar ni qué decidir.
- Estimular, dar ánimo sin presionar o empujar.
- Evitar juzgar, criticar, invalidar sus ideas y sentimientos.
- Evitar comparar a sus hijos; la vida no es una competencia
ni un concurso.
- Evitar el uso del sarcasmo y la burla.
- Mensajes importantes: creo en ti, confío en ti,
eres importante, tú puedes.
Fomentando
Responsabilidad en Nuestros Niños
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
- Como otros valores, la responsabilidad, aunque afectada
por influencias externas, se aprende principalmente en
el hogar.
- Recordar de quién y cómo aprendimos responsabilidad
nosotros.
La responsabilidad se aprende en atmósfera de cariño,
firmeza, y dignidad, no control o desorden.
- Las responsabilidades nos hacen sentir útiles,
necesarios, apreciados.
- Ofrecer oportunidades para demostrar responsabilidad.
- Acordar cuales son las responsabilidades y consecuencias
de cada cual, según sus capacidades.
- Servir de ejemplo de cumplir con nuestras responsabilidades.
- Enseñar a asumir responsabilidad sobre los problemas
y las soluciones.
- Enseñar a manejar el tiempo y el dinero.
- Enseñar a cumplir con las tareas del hogar y
de la escuela según sus capacidades
- Cumplir con deberes, acuerdos, palabra y promesas.
- Devolver lo que tomamos prestado, no dar excusas, no
gastar más de lo que podemos.
- Disculparnos y corregirnos al cometer errores.
- No mentir, dejar pasar, pagar o premiar los errores
de nuestros niños.
- Dejar que nuestros niños tomen decisiones y asuman
responsabilidad por las consecuencias.
- Todo derecho trae responsabilidades.
- Con conducta responsable ganamos privilegios, con conducta
irresponsable, los perdemos.
- Pasos: Dar responsabilidad a nuestros niños.
--Confiar que la cumplirán.
--Si no la cumplen, permitir que enfrenten las consecuencias.
--Darles la misma responsabilidad otra vez, para darles
la oportunidad de demostrar que aprendieron de la experiencia.
Los
Niños Aprenden lo que Viven
Por Dorothy Law Nolte
Si los niños viven con reproches, aprenden a condenar.
Si los niños viven con hostilidad, aprenden a ser
agresivos.
Si los niños viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.
Si los niños viven con lástima, aprenden a
auto-compadecerse.
Si los niños viven con ridículo, aprenden
a ser tímidos.
Si los niños viven con celos, aprenden a sentir envidia.
Si los niños viven con vergüenza, aprenden a
sentirse culpables.
Si los niños viven con ánimo, aprenden a confiar
en sí mismos.
Si los niños viven con tolerancia, aprenden a ser
pacientes.
Si los niños viven con elogios, aprenden a apreciar
a los demás.
Si los niños viven con aceptación, aprenden
a amar.
Si los niños viven con aprobación, aprenden
a valorarse.
Si los niños viven con reconocimiento, aprenden que
es bueno tener una meta.
Si los niños viven con solidaridad, aprenden a ser
generosos.
Si los niños viven con honestidad, aprenden qué
es la verdad.
Si los niños viven con ecuanimidad, aprenden qué
es la justicia.
Si los niños viven con amabilidad y consideración,
aprenden a respetar a los demás.
Si los niños viven con seguridad, aprenden a tener
fe en sí mismos y en los demás.
Si los niños viven con afecto, aprenden que el mundo
es un maravilloso lugar donde vivir.
Pasando
Nuestros Valores a Nuestros Niños
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD y Rona Renner, RN
Mientras disfrutamos la temporada festiva,
es importante preguntarnos si le estamos enseñando
a nuestros niños los valores que creemos son importantes
para vivir una vida responsable y significativa.
Vivimos en un mundo de alta velocidad
y con muchas exigencias. Los medios de comunicación
bombardean a los niños con mensajes que son a menudo
opuestos a lo que valoramos. Éstos animan a los niños
a querer más, comer más, ser “sexy”,
y ser irrespetuosos hacia los adultos, y los niños
pasan horas en el teléfono y en la computadora, expuestos
a estos mensajes.
Es difícil enseñarle a los
niños que no pueden tener todo lo que quieren, o
lo que tienen sus amistades. El estimularles a apreciar
lo que tienen, a disfrutar la naturaleza, y a ahorrar para
algo especial toma tiempo, atención, y paciencia.
Es trabajo de los padres, familiares y
maestros dedicarle tiempo a los niños, y no usar
el dinero o los regalos como sustitutos de la atención.
El tiempo juntos es el mejor regalo que podemos darle a
nuestros niños.
Los adultos comunicamos nuestros valores
por medio de nuestras expectativas, palabras, y acciones.
Los niños ven lo que hacemos, y si nos ven mostrando
generosidad hacia otros, aprenderán a ser generosos.
Si nos ven agradecidos por las pequeñas cosas, no
serán codiciosos. Si exigimos que usen buenos modales,
aprenderán a decir “por favor” y “gracias.”
Guías:
1. Enseñar con nuestro ejemplo, siendo respetuosos
y notando lo bueno en las personas. Cuando veamos una película
juntos, hablemos sobre los valores de los personajes.
2. Cenar como familia lo más posible, y conversar
sobre eventos comunitarios y culturales.
3. Agradezcamos a nuestros niños por ayudar con los
platos, o por visitar a la abuela. No los halaguemos solamente
por su desempeño en la escuela o los deportes.
4. No esperemos que nuestros niños sean perfectos.
Disculpémonos cuando cometamos errores.
5. Expresemos nuestras opiniones, pero respetemos las diferentes.
Aprendamos obre culturas y religiones diferentes a las nuestras.
6. Cuando nos sea posible, llevemos a nuestros niños
al trabajo con nosotros.
7. Resolvamos conflictos sin lastimarnos. Cuando estemos
enojados, calmémonos antes de disciplinar a nuestros
niños.
8. Sentémonos metas como familia, anotémoslas,
y discutamos cómo las alcanzaremos. Tal vez durante
la temporada festiva trabajemos en un albergue, u horneemos
galletitas para un vecino solitario.
9. Besemos a nuestros niños a la hora de dormir.
Digámosles cuán importante son en nuestras
vidas.
10. Escuchemos con nuestros oídos, ojos y corazón.
¡Apreciemos nuestra familia!
Por nuestros niños, decidamos qué
es importante para nosotros, y acordemos qué hacer
en el año entrante para añadir más
significado a nuestra vida familiar, según nuestros
valores.
Querida Nieta: la Gratitud
Tamara Centeno
Noviembre de 2010
Querida Nieta,
Dios nos ha regalado muchas virtudes pero somos nosotros quienes debemos desarrollarlas y descubrirlas en nuestras vidas.
Una virtud es la facilidad o habilidad de actuar haciendo lo correcto. Una de las virtudes más importantes que debemos descubrir es “La Gratitud.”
“La Gratitud” habita en nuestros corazones y tiene tres estados, como el agua: sólido, líquido, y gaseoso.
Al principio nuestros corazones son sólidos como el hielo y la gratitud solo sale con un “gracias” después de recibir algo y escuchar a tu abuela diciendo… ¿Cómo se dice?
Poco a poco tu corazón comienza templarse y el hielo se derrite para convertirse en algo así como el agua, y la gratitud comienza a fluir al darte cuenta de lo que otras personas hacen por ti y de lo bien que te sientes al agradecer. Aunque necesitamos el agua todo el tiempo, a veces sólo la recordamos cuando tenemos sed, y en este estado a veces también olvidamos agradecer.
Pero una vez que tu corazón arde de gratitud, ella saldrá de cada uno de tus poros transformada en un vapor que se expande por todo aquello que te rodea, una flor, una sonrisa, la lluvia, la luna, o la luz del día.
Cuando la gratitud es como el vapor, no sólo la sientes, sino que vives en gratitud porque el vapor de tu gratitud llega hasta el cielo, donde Dios la recibe y te la regresa con el soplo de vida y sus bendiciones día a día.
Con todo mi amor, tu abuela que te adora,
Tamara Centeno
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