| Guías:
Salud y Desarrollo
(Health
and Development Tips)

La Ansiedad por la Separación en los Niños
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
¿Qué es la ansiedad
por la separación?
- Es un tipo de ansiedad (angustia,
malestar, tensión y temor) que experimentan los
niños cuando se separan o alejan de los adultos
a quienes están más apegados, típicamente
sus padres o encargados.
- El niño
se aferra al adulto, se niega a apartarse, rechaza a otras
personas, se tensa, se queja, llora, grita.
¿Es normal que los niños
manifiesten ansiedad por la separación?
- Sí es normal, es un fenómeno
observado a través de la historia y alrededor del
mundo.
- Ya que los niños pequeños
no pueden sobrevivir sin adultos que los cuiden, la ansiedad
por la separación es un temor básico del
ser humano que nos sirve para mantenernos a salvo.
- Aunque es una experiencia desagradable,
es un buen indicador, ya que señala que el niño
reconoce a quienes le cuidan y que ha establecido vínculos
afectuosos con éstos.
- La ansiedad por la separación
es una etapa normal del desarrollo infantil; la mayoría
de los niños la experimentan en la infancia.
- Pudiera representar un trastorno
emocional en niños de más de 18 meses de
edad.
La ansiedad por la separación
según la edad de los niños:
- La ansiedad por la separación
suele seguir un patrón predecible.
- Frecuentemente los bebés
de unos 6 meses lloran y gritan al quedarse solos, para
llamar la atención.
- Gran parte de los infantes muestran
síntomas de ansiedad por la separación de
sus padres o encargados entre los 8 y los 18 meses, pues
al no saber que regresarán, se sienten inseguros
y vulnerables.
- Usualmente se manifiesta con más
intensidad entre los 8 y los 18 meses de edad, y mengua
alrededor del 2do cumpleaños.
- La ansiedad ante la separación
suele cesar una vez que los niños comprenden que
sus padres no han desaparecido y que han de regresar.
- Al apartarse de sus padres o encargados,
muchos niños entre los 18 meses a los 3 años
hacen berrinches como muestra de angustia y para tratar
de influenciar a los adultos.
- Entre los 3 y los 5 años
usualmente los niños demuestran sentirse ansiosos
al separarse de sus padres o encargados al comenzar el
preescolar o la escuela.
- La ansiedad por la separación
que experimentan muchos niños al comienzo de la
guardería o la escuela cede cuando se sienten suficientemente
seguros en el nuevo entorno y son capaces de confiar en
otros adultos aparte de sus padres.
Causas de la ansiedad por la separación:
- Los bebés y niños
pequeños no tienen noción del tiempo, por
lo que piensan que lo que ya no ven, ha desaparecido.
- En medida que los niños
se sienten seguros en compañía de sus padres
o encargados, se sienten inseguros al separarse de éstos,
especialmente fuera del entorno familiar del hogar.
Influencia del temperamento y
la herencia:
- Aunque todos los niños sienten
ansiedad, el temperamento y la genética predisponen
a ciertos niños a ser más ansiosos que otros.
- Hay niños cuyo temperamento
alto en reactividad y bajo en adaptabilidad les hace más
propensos a experimentar ansiedad.
- Los niños pueden heredar
una tendencia a responder a las situaciones novedosas
con niveles altos de tensión, preocupación,
y temor.
Influencia de los factores ambientales:
- Aún en niños mayorcitos,
la ansiedad por la separación puede precipitarse
o intensificarse cuando ocurren cambios en su entorno.
- Sucesos tales como el nacimiento
de un hermanito despiertan en los niños sensaciones
de vulnerabilidad; sienten que han de competir por la
atención de los padres, por lo cual no quieren
separarse de éstos.
- El cambiarse de casa representa
para el niño separarse de un entorno físico
familiar y enfrentar uno desconocido, por lo que muchos
niños responden a la mudanza con ansiedad y con
aferramiento hacia los padres.
- Los acontecimientos traumáticos,
tales como accidentes, victimización, desastres
naturales, y la muerte de un ser querido pueden desencadenar
retrocesos en la trayectoria de desarrollo del niño,
inclusive la manifestación de ansiedad por la separación
más allá de la edad típica.
Prevención de episodios
de ansiedad excesiva ante la separación:
- La actitud de los padres es fundamental
para que la ansiedad por la separación normal no
se convierta en un trastorno de ansiedad.
- Cuando los padres se sienten inseguros,
le transmiten inseguridad y falta de confianza a sus hijos.
- Los padres deben cultivar un apego
seguro con sus niños, demostrándoles atención
y afecto, y satisfaciendo sus necesidades.
- Pueden jugar juntos juegos de separación
y regreso, de esconder y encontrar, los cuales les enseña
sobre conceptos tales como constancia y permanencia.
- Permitir y promover que los niños
se relacionen con personas de confianza, para reducir
la dependencia excesiva hacia los padres o encargados.
- Ir aumentando gradualmente la duración
de las ausencias de los padres.
- Fomentar la autonomía del
niño al presentarle opciones y oportunidades de
actuar independientemente según sus capacidades.
Preparando al niño a lidiar
con las separaciones:
- Para que los niños se desarrollen
sanamente, es necesario que experimenten situaciones de
separación y reunificación de sus seres
queridos.
- Estas experiencias ayudan al niño
a comprender que lo ausente puede volver a hacerse presente,
y a aprender a crear representaciones del padre ausente.
- Las experiencias de separación
enseñan al niño a aceptar nuevas personas
y lugares seguros, lo que desarrolla su sentido de confianza
en el mundo fuera del hogar.
- Si evitan toda separación,
los padres pueden comunicar a los niños su propia
ansiedad, poniéndoles a riesgo de desarrollar un
Trastorno de Ansiedad por la Separación.
Ayudando a los niños a
sobreponerse a la ansiedad por la separación:
- Escuchar al niño, pidiéndole
que exprese sus temores.
- Comunicarle comprensión
y confianza.
- Decirle que es normal sentirse
incómodo al separarse de los padres.
- Representar con muñecos
o marionetas las escenas de separación y reunificación.
- Informarle con un tono positivo
sobre lo que sucederá en su ausencia.
- Explicarle dónde estarán
los padres cuando no están con el niño.
- Confortarle indicando cuándo
regresarán (después de la siesta o la merienda…).
- Recordarle que los padres siempre
regresan.
- Establecer una rutina breve al
despedirse del niño (besos, abrazo, canción…).
- Ocuparle con una tarea para que
se sienta involucrado en el proceso.
- Dejar con el niño fotos
y artículos familiares (cobija, juguete…)
que le recuerden a los padres.
- Alabar sus intentos por tolerar
y superar la ansiedad.
- Reconocerle y premiarle cuando
tolera la angustia por la separación.
- Antes de la primera vez en que
se deje en la guardería, visitarla con el niño
y compartir tiempo agradable allí con el proveedor
de cuidado infantil.
- Conversar con el proveedor de cuidado
infantil para coordinar esfuerzos.
- Cuando el niño exprese ansiedad
por la separación, el proveedor debe consolar al
niño y comunicarle que entiende su angustia.
- Tanto padres como proveedores pueden
intentar provocar emociones que combaten el temor en el
niño, tales como la confianza, la seguridad, la
tranquilidad, y la risa.
- Una vez se retiren los padres,
distraer al niño con objetos y juegos llamativos.
- Los padres no deben partir sin
despedirse cuando el niño está atento.
- Los padres no deben sucumbir al
llanto del niño, dilatando la partida.
- No burlarse, avergonzar, ridiculizar
ni regañar al niño por su ansiedad.
- No mentirle al niño.
- No dejar al niño esperando
su regreso.
El trastorno de ansiedad por separación:
- Los padres deben procurar asesoramiento
profesional si la ansiedad ante la separación es
excesiva, causa angustia, interfiere con el aprendizaje
y el funcionamiento social del niño, y persiste
más de 4 semanas.
- Según la Oficina del Cirujano
General del Servicio de Salud Pública de los Estados
Unidos, en el 4% de los niños con ansiedad por
la separación la angustia no disminuye, sino que
se convierte en un Trastorno de Ansiedad por Separación.
- El diagnóstico y la intervención
temprana del Trastorno de Ansiedad por Separación
reduce el impacto del trastorno en el desarrollo y bienestar
del niño.
- Sin ayuda
profesional, los síntomas pueden incapacitar al
niño, y extenderse a largo plazo.
Balanceando la Nutrición y el Presupuesto Familiar
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
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La recesión económica actual está impactando
lo que comen nuestros niños, familias y comunidades
a través de los EEUU. Una de las consecuencias negativas
considerables y peligrosas de los ajustes a los presupuestos
familiares es que nuestros niños no se alimenten
sanamente.
Es un hecho que los niños que comen bastantes frutas
y verduras, y poca grasa y azúcar, tienen menos riesgos
de desarrollar enfermedades serias que quienes no lo hacen.
Mas en muchos hogares, aunque se tenga la mejor intención
de servir comida nutritiva, el dinero no parece alcanzar
para los alimentos más saludables. Por esto los niños
Latinos están consumiendo demasiada comida chatarra,
y sucumbiendo en cifras alarmantes a la obesidad, la diabetes,
y al riesgo de desarrollar problemas del corazón.
La salud de nuestros niños no tiene precio. Las buenas
noticias son que los padres de familia tienen opciones para
alimentar sana y económicamente a sus hijos. ¡Podemos
proveerle a nuestra familia una nutrición balanceada
sin “desbalancear” el presupuesto familiar!
Al Comprar:
1. Cocinar más en casa y comer menos fuera.
2. Evitar salir de compras cuando sienta hambre.
3. Planificar las comidas usando productos económicos
sanos.
4. Llevar lista de compras sobre lo que necesite, para no
comprar impulsivamente.
5. Rendir al máximo los cupones de descuento y cupones
de alimentos.
6. Aprovechar los comestibles cuando están en temporada
y en oferta.
7. Comparar precios y contenido nutritivo al elegir alimentos.
8. Escoger productos genéricos con igual contenido
nutritivo.
9. Considerar frutas y verduras congeladas; alimentan igual
y duran más que frescas.
10. Comprar al por mayor sólo lo que usará
en grandes cantidades.
Al Comer:
1. Alimentar a los bebés con leche materna, y tomar
agua en lugar de otras bebidas.
2. Desayunar diariamente en casa.
3. Cargar consigo refrigerios sanos, para evitar la comida
rápida o de máquina.
4. Servir porciones menores, y preparar las sobras el próximo
día modificadas.
5. Consumir alimentos cultivados en el balcón o patio.
Al Consumir Información:
1. Alimentos
y nutrición para niños y jóvenes
(Janice Pratt VanCleave)
2. Gordito
no significa saludable: Lo que toda madre Latina debe saber
para criar niños más felices y saludables
(Claudia González, Lourdes Alcaniz)
3. La
nutrición puede determinar el futuro de tu hijo
(Acacio, Edmundo)
4. Nutrición
y salud: Principios prácticos para una vida saludable
(José Caruci)
5. Para
que tus hijos coman bien (José Luis Romero)
Comiendo y Moviéndonos: Nutrición y Ejercicio
para el Desarrollo Saludable de Nuestros Niños
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
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Los estudios científicos
señalan contundentemente la gran importancia de una
buena nutrición y un estilo de vida activo para el
crecimiento sano durante la niñez.
Los niños que se ejercitan regularmente y comen bastantes
frutas y verduras, y poca grasa y azúcar, corren
menos riesgos de desarrollar condiciones serias, tales como
la diabetes, enfermedades del corazón, y hasta cáncer.
Más allá de los beneficios de salud física,
los estudios demuestran que la alimentación balanceada
y el ejercicio fomentan el aprendizaje escolar, y el desarrollo
emocional y social durante la niñez. Después
de todo, como dice el refrán, “mente sana en
cuerpo sano.”
El comer saludablemente y el ejercicio frecuente sirven
de fuentes de energías para realizar las tareas diarias,
y ayudan a reducir el estrés.
Además, el comer y ejercitarnos proveen oportunidades
de compartir y disfrutar como familia.
Mas con el ajetreo y las presiones diarias, y en las temporadas
de fiestas, no es fácil sacar tiempo o tener la disciplina
para comprar y preparar comidas balanceadas, y ejercitarnos
todos los días. “Del dicho al hecho, hay un
gran trecho.”
Recomendaciones generales
para desarrollar hábitos de alimentación saludables:
- Moderación- “Ni poco, ni demasiado,”
“Todo en exceso hace daño”
- Comer 5 o más porciones de frutas y verduras
de diferentes colores diariamente (dan energía,
son bajas en grasa y sodio, contienen nutrientes importantes
y fibra, y son económicos).
- Comprar y tener disponibles y al alcance frutas y verduras
frescas, secas, congeladas, o enlatadas
- Al ir de compras, llevar lista incluyendo alimentos
saludables
- Al cocinar, modificar las recetas para reducir la grasa
y aumentar el contenido nutritivo
- Al comer comida de establecimientos de comida rápida,
camiones de comida ambulante, y máquinas vendedoras,
escoger los alimentos más sanos
- Desarrollar el hábito de desayunar diariamente
- Crear ambiente agradable, tranquilo, y sin distracciones
a la hora de comer
- Comer juntos como familia regularmente; si no a diario,
varias veces por semana
Recomendaciones particulares a
la niñez:
- “ De tal palo, tal astilla”
- Recordar que los niños observan y hacen lo que
ven hacer a los adultos
- Cuidado con “Predicar la moral en calzoncillos”
- Involucrar a los niños al escoger los alimentos
cuando vaya de compras
- Estimular a los niños a probar alimentos variados
desde temprana edad
- Ofrecer a los niños opciones de alimentos saludables
entre los que puede escoger
- Presentar los alimentos de maneras atractivas para los
niños
- Reducir el consumo de dulces para los niños,
pues contribuyen a la putrefacción de los dientes.
- Usar leches descremadas después de los 2 años
de edad
- Ofrecerle a los niños pequeños 5 o 6 comidas
pequeñas a través del día
- Escoger cereales no azucarados para los niños
- Servir porciones apropiadas a la edad y tamaño
de cada niño
- Evitar usar la comida como premio para los niños
- Supervisar la comida de los niños. “El
ojo del amo engorda al caballo”
- Consultar a un pediatra, a un nutricionista, o a un
sicólogo si le preocupan los hábitos alimenticios
de sus niños
- Consultar a un pediatra o a un nutricionista si hay
historial de diabetes u obesidad en la familia
Cómo reducir las grasas,
las azúcares, y las calorías innecesarias:
- Antes de cocinar, quitar la grasa y el pellejo a las
carnes
- Al cocinar, hornear, asar, hervir, o cocer los alimentos
al vapor o en horno microondas, en lugar de freírlos
- Al cocinar, hacer sopas, o salsas, botar la grasa que
sueltan los alimentos
- Al cocinar, usar agua en lugar de aceite cuando sea
posible
- Al aderezar, usar salsas sin grasa o bajas en grasa
- Usar mermelada de fruta en lugar de mantequilla, margarina,
o mayonesa
- Escoger productos bajos en grasa cuando estén
disponibles
- Reducir el consumo de carnes y productos animales
- Reducir el consumo de cremas y quesos
- Reducir el consumo de mantecado y postres dulces
- Reducir el consumo de bebidas gaseosas
Cómo aumentar las vitaminas,
los minerales, y la fibra:
- Añadir frutas a las ensaladas
- Añadir vegetales a guisos, sopas, y platos de
arroz o pasta
- Comer frutas o vegetales como merienda
- Comer frutas a la hora del postre
Recomendaciones para desarrollar
un estilo de vida activo:
- Envolverse en algún tipo de ejercicio por un
mínimo de 30 minutos al día
- Incorporar la actividad física a los quehaceres
diarios (por ejemplo, caminar en lugar de ir en auto,
tomar las escaleras en lugar del elevador)
- Apuntarse en clases de baile o artes marciales
- Anotarse en equipo deportivo
- Ejercitar a las mascotas
- Jugar activamente dentro y fuera del hogar
- Escoger tanto actividades de grupo, como algunas que
se puedan realizar a solas
- Incluir tanto ejercicios aeróbicos, como aquellos
que desarrollan flexibilidad y fuerza
- Sentar metas realistas
- Ofrecer recompensas periódicamente, como motivación
- Hacer del tiempo del ejercicio un tiempo divertido (por
ejemplo, poniendo música)
- Reducir el tiempo ocupado frente a la televisión,
la computadora, y jugando juegos de video
- Planificar excursiones semanales de familia que envuelvan
actividades físicas
Cuidado Pediátrico: Las 5 "P"
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
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Prevención:
- Procurar atención médica y dental durante
el embarazo.
- Evitar rayos X durante el embarazo.
- Evitar el alcohol y las drogas durante el embarazo.
- Buena alimentación y vitaminas (para las mamás
embarazadas, y para los niños).
- Usar leche materna como sea posible.
- Evitar las bebidas dulces.
- Evitar que los niños se duerman tomando líquidos
(excepto agua).
- Actividad física y descanso (para las mamás
embarazadas, y para los niños).
- Acostar a los bebés boca arriba para dormir.
- Cumplir con todas las citas médicas, aún
las de rutina, aunque los niños estén saludables.
- Vacunar a tiempo, y conservar el registro de vacunas.
- Visitar al dentista por lo menos anualmente.
- Proteger a los niños de los rayos del sol.
- Evitar el humo del cigarro en el ambiente de los niños.
- Evitar ambientes de mucho estrés o violencia.
- Nunca sacudir a los bebés.
- No darle aspirinas a los niños.
- Usar todo el antibiótico recetado para sus niños,
aunque parezcan ya recuperados.
- Poner a los niños en los asientos de auto siempre
que viajen en auto.
- Tomar precauciones contra envenenamiento, ahogo, electrocución,
quemaduras, caídas.
- Observar cuidadosamente a los niños para notar
temprano cualquier cambio o problema.
Prontitud:
- Tener los números de emergencia a la mano.
- Ir a la sala de emergencia de un hospital cuando necesite
atención urgente.
- Consultar libros o profesionales en cuanto tenga una
preocupación sobre la salud.
- Llegar a las citas médicas puntualmente (o cancelarlas
con anticipación).
Preparación:
- Mantener abastecido el botiquín de primeros auxilios
en su hogar.
- Tomar cursos de primeros auxilios y/o de resucitación
cardiopulmonar.
- Informarse sobre opciones de seguros médicos
y dentales.
- Traer acompañantes a las citas médicas
si pueden servirle de ayuda o apoyo.
- Educarse sobre las condiciones de salud o enfermedades
de sus niños.
- Educarse sobre los tratamientos y las medicinas de sus
niños.
- Mantener a la mano una lista de las medicinas de sus
niños.
- Mantener una reserva de las medicinas de sus niños,
en caso de desastre.
Pedidos:
- Pedir una lista de los síntomas serios que requieren
consulta médica.
- Pedir apoyo a sus familiares, amistades, y a grupos
de apoyo cuando lo necesite.
- Pedir ayuda profesional cuando lo crea necesario.
- Pedir referidos a especialistas si sus niños
los necesitan.
- Pedir segundas opiniones médicas si duda, o desea
confirmación.
- Pedir traducción al español si la necesita
para comunicarse efectivamente.
- Pedir copias de los expedientes médicos de sus
niños.
Preguntas:
- Formular preguntas claras y específicas.
- Hacer preguntas durante consultas telefónicas.
- Hacer preguntas durante consultas en persona.
- Pedir aclaración cuando no entienda las recomendaciones
médicas.
- Preguntar sobre las opciones disponibles y sus posibles
riesgos.
- Apuntar sus preguntas y las respuestas que reciba.
Depresión en Niños y Adolescentes
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
Lamentablemente, la depresión en niños
y adolescentes es más común de lo que pensamos.
Sin embargo, a menudo no se detecta o trata temprano porque
puede manifestarse de manera diferente a la típica
en la adultez.
Síntomas
- Tristeza o irritabilidad persistentes
- Pérdida de interés en actividades favoritas
- Falta de energía, malestar, y dolores
- Cambios en el comer o dormir
- Sentido de culpabilidad y desesperanza
- Falta de concentración
- Deterioro en los estudios
- Aislamiento o problemas en las relaciones
- Conductas autodestructivas
Causas y Efectos
Los episodios depresivos
son precipitados por una combinación de factores
bioquímicos (predisposiciones genéticas y
desequilibrios hormonales) y psicosociales (pérdidas,
problemas con familiares o pares, y presiones escolares
y sociales).
La depresión tiende a correr en familias,
y afecta a niños y a niñas, aún desde
temprana edad. Sus repercusiones impactan su aprovechamiento
académico, sus relaciones interpersonales, y su sentido
de amor propio, hasta el punto de desear morir y hacer intentos
contra su vida. En busca de alivio para el malestar de la
depresión, a veces recurren al alcohol y a las drogas,
complicando aún más la situación.
Tratamientos
Afortunadamente, tenemos a nuestro alcance
recursos y tratamientos para enfrentar la depresión.
En el Área de la Bahía existen fuentes de
ayuda para todo niño y jóven, sin importar
su situación migratoria.
Los psicólogos (licenciados con títulos
de Ph.D., Psy.D), terapeutas de parejas y familias (con
licencia MFT), y trabajadores sociales clínicos (siglas
profesionales LCSW) ofrecen terapias y consejería
individual, familiar, y grupal. Los pediatras y psiquiatras
de niños y adolescentes, siendo médicos, también
pueden recetarles medicinas psicotrópicas para los
síntomas de la depresión.
El tratamiento puede tener lugar mientras el niño
o adolescente vive en su hogar, o en hospitales o instituciones
residenciales si necesitan intervención intensiva
y supervisión profesional mientras se estabiliza
su condición emocional.
- Si el niño o joven tiene seguro Medi-cal, califica
para evaluación y tratamiento de salud mental gratis
por medio del programa EPSDT. Llame a su oficina de Medi-cal
o pregunte en su clínica de salud.
- En California, si el niño o joven tiene un plan
de educación especial (PIE), tiene derecho a asesoramiento
y seguimiento gratuito por medio del programa AB3632.
Procure orientación en su escuela.
- Los planes de seguro de salud incluyen beneficios de
salud mental o psiquiatría. Infórmese llamando
a su representante.
En Caso de Crisis
Línea para prevenir el
suicidio: 1-800-SUICIDE, 1-800-784-2433
Línea para familias con estrés:
1-800-829-3777
Línea de información y referidos en
crisis: 1-800-543-7283
Líneas para jóvenes: 1-800-843-5200,
1-800-637-0701, 1-800-999-9999
La depresión infantil y juvenil es desconcertante
y angustiante. Mas hay ayuda y hay cura. ¡Adelante,
que sí se puede!
La Diabetes y Nuestros Niños
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD La
diabetes afecta de manera desproporcionada a los Latinos,
incluyendo a nuestros niños. ¿Sabía
usted que más del 10% de los Latinos tienen diabetes,
y que uno de cada dos niños Latinos nacidos desde
el año 2000 probablemente desarrollará diabetes?
Definición:
La diabetes mellitus es una enfermedad seria causada por
deficiencias en la producción o utilización
de la insulina que ayuda a convertir el azúcar en
energía.
La diabetes tipo 1, más común en niños
y adolescentes, tiende a requerir inyecciones diarias de
insulina. La diabetes tipo 2 es común en los Latinos,
y se trata con regímenes alimenticios y de ejercicio,
con medicinas y/o inyecciones de insulina.
Atención:
Los niños que tienen familiares con diabetes, y los
niños que están sobrepeso, que comen comida
chatarra, y que pasan cuatro horas o más al día
en actividades sedentarias tales como ver TV y jugar juegos
de video corren algo riesgo de desarrollar diabetes tipo
2.
Algunos de los síntomas de la diabetes son: sed y
hambre constantes, orinar frecuentemente, aumento o pérdida
de peso, cansancio, irritabilidad, visión borrosa,
piel oscura alrededor del cuello, lesiones en la piel que
tardan en sanar, tendencia a desarrollar infecciones, y
cosquilleo o falta de sensación en las manos o pies.
Prevención:
“Más vale prevenir que tener que remediar”.
Los niños que comen bastantes frutas y verduras,
poca grasa y azúcar y se ejercitan regularmente corren
menos riesgos de desarrollar diabetes.
Buen régimen alimenticion:
1. Comer 5 o más porciones de frutas y verduras
diariamente.
2. Comer frutas o verduras como merienda y postre.
3. Añadir frutas y verduras a las ensaladas, guisos,
sopas, y pasta.
4. Hornear, asar, hervir, o cocer los alimentos al vapor
o en microondas.
5. Cocinar modificando las recetas aumentando el contenido
nutritivo.
6. Escoger productos bajos en grasa, y menos carnes, cremas,
quesos, y dulces.
7. Escoger los alimentos más sanos al comer comida
rápida y de máquinas.
8. Servir porciones según la edad y tamaño
del niño.
9. Reducir las bebidas gaseosas, los dulces y los cereales
azucarados.
10. Consultar pediatras o nutricionistas si hay historial
familiar de diabetes.
Bastante ejercicio:
1. Actividad física activa por un mínimo
de 1 hora al día.
2. Caminar en lugar de ir en auto y tomar las escaleras
en lugar del elevador.
3. Clases de baile o artes marciales.
4. Unirse a equipo deportivo.
5. Reducir el tiempo de TV, computadora y juegos de video.
Organizaciones:
1. Programa Nacional de la Educación sobre
la Diabetes, 1-800-438-5383.
2. Instituto
Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y
del Riñón.
3. Centro
Nacional para el Control y la Prevención de Enfermedades
Crónicas y Promoción de la Salud, 1-800-232-4636.
4. Asociación
Americana de la Diabetes, 1-800-342-2383. Su sitio Internet
tiene una
sección en español con información
para adultos y para jóvenes.
5. Diabetic
Youth Foundation, ofrece clases y campamentos de verano,
925-680-4994.
Publicaciones:
1. Revista Diabetes Forecast, en español,
gratis llamando al 1-800-DIABETES, 1-800-342-2383.
2. Diabetes de la A a la Z: Todo lo que Usted Debe Saber
(Asociación Americana de la Diabetes)
3. Diabetes Tipo 2:Su Guía Para Una Vida Saludable
(Asociación Americana de la Diabetes)
4. Cocinando para Latinos con Diabetes (Olga Fuste)
5. Consejos para Estar Sano Teniendo Diabetes (David
Schade et al.)
Para prevenir o combatir la diabetes, "Menos frituras,
más verduras, y dulzura con mesura." Enseñémosle
a nuestros niños que es prudente la moderación:
"Ni poco, ni demasiado," "Todo en exceso
hace daño." No olvidemos la supervisión,
pues "Al ojo del amo engorda el caballo." Y sirvamos
de buenos ejemplos, para no "Predicar la moral en calzoncillos,"
ya que "De tal palo, tal astilla." Comencemos
ya, pues "Para luego es tarde," y "Árbol
que crece torcido, jamás su tronco endereza."
“¡Buen provecho!”
Diez maneras de tener una cita exitosa con el doctor de
sus niños
Traducción al
español de la lista de Rona Renner, RN, en el sitio
de Childhood Matters
- Escriba con anticipación una lista de preguntas
sobre la salud de sus niños. Si no hay suficiente
tiempo durante la cita, pida otra cita o acuerde una llamada
telefónica.
- Pregúntele a los otros adultos que cuidan a sus
niños si tienen preguntas para el doctor.
- Repita las instrucciones que reciba del doctor, y obtenga
clarificación según sea necesario.
- Comuníquese honestamente con el doctor. For ejemplo,
dígale si está utilizando remedios para
sus niños.
- Usted conoce a sus niños mejor que nadie. Sus
instintos son importantes. Dígale al doctor lo
que usted piensa.
- Para la cita médica de uno de sus niños,
trate de dejar a los hermanitos en casa, para poder ofrecerle
su atención total al que tiene la cita. Si esto
no es posible, traiga libros, juguetes, u otras distracciones
para los hermanitos.
- Prepare a sus niños para las citas médicas.
Dígales qué anticipar. Ayúdeles a
sentirse más cómodos jugando al doctor y
leyéndole libros sobre la visita al médico.
- Cuando tenga dudas sobre la salud de sus niños,
¡llame al doctor! Si pide cita y no hay citas disponibles,
pida hablar por teléfono con un doctor. Si es necesario,
llame al 911, o lleve a su niño a la sala de emergencias
o de cuidado urgente.
- Haga preguntas sobre el comportamiento de sus niños.
Si el doctor no tiene las respuestas, puede ayudarle a
encontrar alguien quien sí pueda contestar sus
preguntas.
- Usted puede escoger cambiar de doctor. Un doctor puede
ser apropiado para una familia y no para otra. Dígale
a su doctor lo que aprecia del cuidado que le ofrece a
sus niños.
Entendiendo y Atendiendo los Temores Infantiles
Por Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
El temor es la percepción de una
amenaza, sea real o imaginada. Los miedos infantiles son
parte normal y útil del crecimiento de los niños,
ya que les conducen a tomar precauciones ante posibles peligros
o evitar situaciones que puedan lastimarlos.
Todos hemos tenido y tenemos temores. De hecho, los temores
de los niños a menudo reflejan los temores de los
adultos a su alrededor.
Ciertos temores son comunes en las distintas etapas del
desarrollo infantil. Los bebés reaccionan con miedo
ante estímulos sensoriales intensos, tales como los
sonidos fuertes. Cerca del primer año muestran miedo
a personas y lugares desconocidos. Los niños pequeños
a menudo exhiben miedo al abandono de sus padres, a la oscuridad,
a los insectos o a otros animales, y a monstruos y otros
seres imaginarios. Los preadolescentes y adolescentes temen
a los accidentes, a las catástrofes naturales, a
la muerte, y a ser lastimados, rechazados, o ridiculizados.
Hay miedos comunes que se disipan con el pasar del tiempo
y sin mucha intervención, y hay miedos sintomáticos
de otros problemas o trastornos que pueden requerir ayuda
profesional. Las fobias son temores irracionales muy intensos
y angustiantes que pueden incapacitar si limitan las actividades
cotidianas del niño. Por ejemplo, las fobias a las
situaciones sociales o a la escuela interfieren con el desenvolvimiento
interpersonal y educacional del niño.
Las diferencias individuales también juegan un papel
notable en los temores infantiles. Hay niños que
son más temerosos o más osados dados su temperamento
y personalidad. Además, los niños difieren
entre sí en cuanto a cómo manifiestan sus
temores. Si bien algunos niños admiten sentir miedo,
otros no lo comunican con palabras sino al evitar las situaciones
temidas.
Cuando entendemos y atendemos los miedos de nuestros niños,
esto les ayudará a enfrentarlos y superarlos. He
aquí unas 10 guías:
1. Hablar sobre los temores, incluyendo los de nuestra niñez,
y ofrecer explicaciones sencillas.
2. Comunicar calma, control, cariño, consuelo, confianza,
comprensión, y protección.
3. Proteger sin sobreproteger, sirviendo de ejemplo al tomar
precauciones y riesgos.
4. Premiar los esfuerzos por enfrentar y superar los temores.
5. Acompañar y alentar acercamientos a las situaciones
temidas.
6. Exponer al niño a lo temido poco a poco, progresivamente,
de forma gradual.
7. No obligar a enfrentar las experiencias temidas súbitamente.
8. Evitar programas de TV, películas y juegos que
despierten o agudicen temores.
9. No burlar, ridiculizar, avergonzar, asustar a la hora
de disciplinar, y aumentar los temores de los niños
con los nuestros.
10. Consultar pediatras o terapeutas si los temores son
muchos, intensos, persistentes, interrumpen el desarrollo,
o limitan la vida diaria del niño.
Recordemos que lo temido siempre es real para quien lo teme.
Cuando nuestros niños se sientan asustados, atemorizados,
aterrorizados o espantados, que nos sientan a su lado. Distingamos
los temores comunes y simples de los temores sintomáticos.
Y ayudémosles a enfrentar y superar sus miedos procurando
ayuda si fuera necesario.
¡Familias Activas, Familias Saludables!
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
Baja
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Una de las mejores maneras de promover el crecimiento saludable
de nuestros niños y de mantener sanas nuestras comunidades
es mediante el establecimiento de un estilo de vida activo
en la familia. Las investigaciones revelan que los niños
y adultos quienes se ejercitan regularmente sufren menos problemas
de salud fìsica y emocional que aquellos quienes llevan
un estilo de vida pasivo, sedentario.
Se recomienda que nos ejercitemos hasta el punto de sudoración,
por lo menos una hora diaria. El ejercicio sirve de fuente
de energía para realizar las tareas cotidianas, y ayuda
a reducir el estrés. Además, provee oportunidades
para compartir y disfrutar como familia.
He aquí algunas ideas para incluir al ejercicio en
nuestra rutina diaria y en nuestras costumbres familiares.
Principios:
- Sentar
metas realistas (ejercitarnos regularmente, no convertirnos
en atletas profesionales).
- Ofrecer
recompensas periódicamente, como motivación
(un premio o un paseo deseado).
- Hacer del
tiempo del ejercicio un tiempo divertido (poniendo música,
variando el lugar, modificando la rutina).
- Reducir
el tiempo ocupado en actividades pasivas (la televisión,
la computadora, los juegos de video).
Prácticas:
- Incorporar
la actividad física a los quehaceres diarios (caminar
en lugar de ir en auto, tomar las escaleras en lugar del
elevador).
- Participar
en clases de baile, artes marciales, o equipos deportivos.
- Trotar con
mascotas o empujando carriola de bebé).
- Tener juguetes
y materiales de juego activo disponibles y accesibles
en el hogar.
- Participar
tanto actividades de grupo (juegos y deportes), como otras
que se puedan realizar a solas (caminar, saltar cuerda).
- Incluir
tanto ejercicios aeróbicos (correr, patinar, nadar,
montar bicicleta), como aquellos que desarrollan flexibilidad
y fuerza (gimnasia, yoga, levantar pesas).
- Hacer ejercicios
mientras se ve la televisión, o durante los comerciales.
- Salir en
excursiones familiares que envuelvan actividades físicas
(montar bicicleta, caminatas en la naturaleza y en el
vecindario, jugar en el parque).
Libros:
- 101 ejercicios de fútbol
para niños de 7 a 11 Años (Malcolm Cook)
- 150 actividades: Juegos de estimulación
para los más pequeños (Silvia Dorance)
- 1000 juegos y deportes populares
y tradicionales (Pere Lavega Burgues)
- Actividad física, deporte
y salud (José Devis Devis)
- Gimnasia divertida para niños:
Estimula a tu hijo mediante ejercicios y juegos con movimiento
(Peter Walter)
- Gimnasia rítmica deportiva:
1000 ejercicios y juegos (Conxita Duran y Anna Peregot)
- Gordito no significa saludable:
Lo que toda madre Latina debe saber para criar niños
más felices y saludables (Claudia González
y Lourdes Alcaniz)
- Juegos para fomentar la actividad
fisica en los niños: Deportes, fitness, danza,
ejercicios (Julia E. Sweet)
- Juegos y ejercicios para estimular
la psicomotricidad: Cómo fomentar en los niños
una actitud positiva hacia el deporte (Bettina Ried)
- Juegos para fomentar la actividad
fisica en los niños: Deportes, fitness, danza,
ejercicios (Julia E. Sweet)
- Juegos y ejercicios para estimular
la psicomotricidad: Cómo fomentar en los niños
una actitud positiva hacia el deporte (Bettina Ried)
- Salud,
ejercicio y deporte (Jurgen Weineck)
Las costumbres, tanto las saludables
como las perjudiciales a la salud, comienzan a formarse a
temprana edad. Ningún momento es muy temprano, ni muy
tarde, para desarrollar buenos hábitos de actividad
física. Claro, “mientras antes, mejor”;
mas “nunca es tarde si la dicha es buena.” Así
que, comenzando hoy, “¡A correr se ha dicho!”
La Importancia de los Antioxidantes en la Salud Cardiovascular
Por Vilma Andari, MS
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Cuantas veces le han recomendado consumir una variedad de
frutas y vegetales que reflejen el color de un arco iris?
Las frutas y vegetales proporcionan una gran variedad de
vitaminas, minerales y fitoquímicos, tales como los
carotenoides y flavonoides. Varios de estos fitoquímicos
están relacionados con los pigmentos que otorgan
a las plantas sus brillantes colores (amarillo, naranja,
rojo, verde y violeta) y actúan como antioxidantes
dietéticos, los cuales potencialmente promueven una
óptima salud, protege las células del cuerpo
y reducen el riesgo de enfermedades crónicas, como
el cáncer, y las enfermedades cardiovasculares.1,2
Algunos ejemplos son antocianidinas en las bayas, quercetina
en manzanas, licopeno en tomates y sandía, beta caroteno
en camote y zanahorias, luteína en vegetales de hojas
frondosas (ver Tabla 1).
Estos componentes naturales protegen a las moléculas
biológicas del daño (estrés) oxidativo
iniciado por los radicales libres (RL). Los RL pueden dañar
moléculas biológicas como proteínas,
lípidos, y DNA. 2 Los RL causan inflamación
en las células conduciendo a una variedad de problemas
de salud y enfermedades cardiovasculares.1 Investigaciones
epidemiológicas han reportado que el estrés
oxidativo inicia una serie de condiciones patológicas
(hipertensión y arterioesclerosis) que afectan directamente
las paredes de las células vasculares.3
El organismo humano combate los RL por medio de antioxidantes
(1) biológicos como las enzimas, superoxido dismutasa,
Catalasa, Glutation peroxidasa3 y (2) dietéticos
como la vitamina E, vitamina C, carotenoides y flavonoides.
Ya que el cuerpo no es totalmente (100%) efectivo en combatir
los RL y sus efectos devastadores en las células,
es imperativo consumir una variedad de antioxidantes, los
cuales trabajan en diferentes partes del organismo, para
reducir el efecto de los radicales libres. La vitamina E,
vitamina C y beta-caroteno son los tres antioxidantes clásicos
que han sido investigados por sus beneficiosas funciones
antioxidantes en las enfermedades cardiovasculares.1 La
función biológica de las vitamina E y C es
reaccionar o atrapar radicales libres.
Investigaciones sobre los efectos de los antioxidantes en
humanos comienzan a aclarar cómo ellos trabajan,
cuánto es necesario para ejercer un efecto protectivo,
y si las sustancias químicas trabajan solas o en
sinergia con otras sustancias. Algunos estudios han demostrado
que la ingesta de frutas y vegetales aumenta la Capacidad
Total Antioxidante (CTA) del plasma en poco tiempo después
de su consumo.4,5 Así, en las mujeres se demostró
que los niveles de CTA sanguínea aumentaron de 7%
a 25 % dentro de cuatro horas después de haber consumido
alimentos altos en antioxidantes o vitaminas, tales como
las fresas, espinaca, vino tinto o vitamina C. Estos resultados
fueron acreditados a los diferentes tipos de flavonoides
presentes en frutas y vegetales, y en algunos casos a el
contenido de vitamina C.6 Otras investigaciones revelaron
que solo con añadir una porción adicional
por día de frutas y vegetales, el riesgo de enfermedades
cardiovasculares decremento por 4 por ciento, y a 7% por
cada porción adicional de fruta. 7
Recientemente han evaluados los efectos antioxidante y la
acción biológica de algunos flavonoides –
quercetina, antocianinas – y se reportó que
los antioxidantes son capaces de reducir tanto la inflamación
de células vasculares3 como la oxidación del
colesterol.2,4 En otro estudio, los científicos de
la agencia de investigaciones para el Departamento de Agricultura
de los Estados Unidos (USDA) investigaron como varias frutas,
con alta CTA, afectaron los niveles de antioxidantes de
plasma sanguíneo en el grupo de participantes.5 Las
frutas evaluadas fueron cerezas, ciruelas secas, kiwis,
uvas rojas, fresas, y arándanos silvestres. Para
provocar altos niveles de antioxidantes en plasma sanguíneo
los participantes ingirieron porciones grandes de las respectivas
frutas (45 frutas pequeñas o 4 frutas enteras). Los
resultados indicaron que las uvas, kiwis, y arándanos
silvestres registraron mayor CTA en el plasma sanguíneo.
Los investigadores indicaron que los kiwis contienen alta
cantidad de vitamina C lo cual probablemente contribuyo
al alto nivel de CTA, al igual que las fresas.
En conclusión, las células humanas constantemente
están expuestas a ataques de RL los cuales crean
una cascada de efectos negativos en el organismo. Para combatir
estos ataques, el cuerpo necesita una variedad de antioxidantes
naturales -Vitamina E, vitamina C, carotenoides y fitoquímicos
– los cuales se encuentran en una abundancia de frutas
y vegetales.
Asegúrese de incorporar una gran variedad de frutas
y vegetales de colores brillantes en su dieta cada día
para promover la salud cardiovascular y la salud general.
Tabla 1. Fitoquímicos en los Alimentos:

Fuentes:
1. AHA Circulation. 1999;99:591-595. http://circ.ahajournals.org/cgi/content/full/99/4/591.
2. USDA-ARS. http://www.ars.usda.gov/sp2userfiles/place/12354500/data/orac/orac07.pdf
3. J. Clin. Invest. 2004 ; 114(2) : 1752-1761. http://www.jci.org/articles/view/21625/version/1#B29
4. http://www.ars.usda.gov/SP2UserFiles/Place/12354500/Articles/AICR06_flav.pdf
5. Agricultural Research; 2008 http://www.agclassroom.org/teen/ars_pdf/family/2008/03daily.pdf
6. J. Nutr. 1998; 128: 2383-2390. http://jn.nutrition.org/cgi/reprint/128/12/2383
7. J. Nutr. 2006; 136: 2588–2593. http://jn.nutrition.org/cgi/reprint/136/10/2588
La lactancia: cómo empezar a amamantar
Escrito para BabyCenter
en Español
Aprobado por la Junta de Asesores Médicos de Baby
Center
Baja
PDF
Por
qué la leche materna es lo mejor
La leche materna es el mejor alimento que existe para los
bebés. Hay estudios que demuestran que si alimentas
a tu bebé exclusivamente con tu leche hasta que tenga
por lo menos tres meses de edad, podrías prevenir que
contraiga ciertas enfermedades respiratorias. Y si lo haces
hasta que tenga por lo menos cuatro meses, es posible que
también reduzcas el riesgo de que tenga infecciones
en los oídos.
Tu leche es un alimento completo que contiene todas las sustancias
nutritivas que el bebé necesita (más de 400),
incluyendo hormonas y componentes para combatir enfermedades
que no se encuentran en las leches artificiales, o fórmulas
infantiles. Más increíble todavía es
el hecho de que su composición nutritiva cambia y se
ajusta a las necesidades del niño a medida que éste
crece y se desarrolla.
Aparte de los beneficios que la leche materna ofrece en la
formación del cerebro de tu bebé y en la lucha
contra las infecciones, la lactancia te ayuda a crear un vínculo
muy fuerte y especial con tu pequeño. Al amamantar,
tu bebé también se "nutre" de tu cariño,
el contacto directo con tu piel, y la seguridad que siente
en tus brazos.
Cómo empezar a amamantar
La primera vez que tengas en brazos a tu bebé, aun
en la sala de partos, ponlo en tu pecho. Todavía no
tienes leche "madura" en los senos, pero ya estás
produciendo una sustancia llamada calostro que ayudará
a proteger a tu bebé contra las infecciones.
Procura permanecer tranquila, sobre todo si a tu recién
nacido le cuesta encontrar el pezón o mantenerlo en
la boca. Dar de mamar es un arte que exige un poco de paciencia
y mucha práctica, y nadie espera que sepas hacerlo
desde el comienzo, o sea que no dudes en pedir a una enfermera
que te ayude mientras todavía estés en el hospital.
(Si tu bebé nació prematuro, tal vez no puedas
darle de mamar inmediatamente, pero sí puedes empezar
a extraerte leche. Tu bebé la recibirá a través
de un tubo de alimentación o un biberón hasta
que esté lo suficientemente fuerte como para mamar
de tu pecho.)
Desde el principio recuerda que amamantar no debe ser doloroso,
o sea que fíjate bien en cómo sientes los pechos
al colocar al bebé. Su boquita tiene que estar bien
abierta para cubrir una buena parte de la aureola, no sólo
el pezón, y el pezón tiene que llegar hasta
el fondo de su boca. Si sientes dolor, interrumpe la succión
del bebé deslizando un dedo tuyo entre sus encías
y el pezón, y vuelve a colocarlo asegurándote
de que tenga la boca bien abierta. Una vez que esté
bien colocado en el pecho, él solito se encargará
de lo demás.
Con qué frecuencia debes amamantar
Tendrás que hacerlo muy a menudo, ya que cuanto más
lo amamantes, más rápido empezarás a
producir leche madura y más cantidad tendrás.
Amamantar de 10 a 15 minutos en cada pecho, 8 a 12 veces al
día es más o menos lo normal. De acuerdo con
las últimas recomendaciones de la Academia Estadounidense
de Pediatría debes amamantar a tu recién nacido
siempre que dé señales de tener hambre, ya sea
mostrándose más alerta y activo, chupándose
las manos, o buscando tu pecho con la boquita. El llanto es
su último recurso para decirte que tiene hambre, o
sea que lo ideal es empezar a alimentarlo antes de que empiece
a llorar.
Durante los primeros días es probable que tengas que
despertarlo para darle de mamar, y también es posible
que se vuelva a dormir antes de terminar de comer. Para asegurarte
de que esté comiendo lo suficiente, despiértalo
para darle el pecho si han pasado cuatro horas desde la última
vez que lo amamantaste. Cuando el bebé empiece a mantenerse
alerta por más tiempo, verás que pronto entrará
en una rutina y comerá cada una, dos o tres horas (durante
la noche se alimentará menos veces cuando empiece a
dormir más horas seguidas).
Cómo ponerte cómoda
Puesto que cada toma puede tardar hasta 40 minutos, elige
un lugar cómodo para darle el pecho. Sujeta al bebé
en una posición que no te deje los brazos y espalda
adoloridos. Una buena opción es sostener su cabecita
con la mano, pero lo importante es que elijas la postura que
te sea más cómoda. Si estás sentada,
puedes usar una almohada especial para amamantar que parece
un semicírculo, ya que ofrece un excelente apoyo para
el bebé. No empieces a amamantar hasta que tu hijo
y tú no se hayan puesto cómodos, puesto que
permanecerán en la misma posición por mucho
tiempo.
Qué debes comer
Mientras estés amamantando lo único que necesitas
es una dieta normal saludable. Los especialistas solían
recomendar que las madres consumieran de 400 a 500 calorías
adicionales diarias, pero los estudios más recientes
demuestran que esa dosis extra de calorías es innecesaria.
Comer sano es importante para tu propia salud, pero no tendrás
que seguir ninguna dieta especial ni complicada para amamantar
al bebé.
Lo que sí conviene es que limites el consumo de cafeína,
y que evites los chocolates, las comidas picosas y otros alimentos
que pueden irritar el sistema digestivo, ya que pasarán
al bebé a través de tu leche y podrían
causarle malestar. No olvides que es importante beber muchos
líquidos. Para recordártelo, tu cuerpo liberará
la hormona oxitocina mientras amamantas, la cual hará
que aumente tu sed.
Ten en cuenta que aunque amamantar es algo natural, puede
ser un poco difícil en los primeros días. Si
surgen problemas, busca el apoyo y los consejos de una asesora
de lactancia, de tu médico o enfermera, o de las familiares
y amigas que hayan amamantado a sus bebés: la motivación
y los consejos que te ofrezcan serán una gran ayuda
para ti.
Dificultades que podrías tener
Aunque casi todas las mujeres tienen la capacidad de amamantar
exitosamente, muchas enfrentan dificultades al empezar a hacerlo.
Algunos de los problemas más comunes que podrías
tener en las primeras seis semanas incluyen:
- Senos demasiado llenos e hinchados.
- Pezones adoloridos.
- Mastitis.
No hay por qué sufrir
en silencio. Todos estos problemas tienen solución,
y cuanto antes busques ayuda, mejor.
Emocionalmente, también puedes enfrentar algunos
retos. Es normal sentirse abrumada por las necesidades constantes
de tu recién nacido y por la sensación de
que lo único que haces día y noche es alimentarlo.
Si te sientes un poco desmotivada y estás pensando
en desistir, recuerda que no estás sola.
Dónde encontrar ayuda
Todo lo que necesitas para obtener la ayuda y el apoyo que
buscas es una llamada telefónica. La organización
internacional La Liga de la Leche, que ofrece apoyo a las
lactantes, puede enviarte información o ponerte en
contacto con uno de los grupos en tu área. Puedes
comunicarte con las oficinas centrales de La Liga de la
Leche, u obtener información a través de su
línea de ayuda, llamando al 800-525-3243, donde también
ofrecen asistencia en español. Si vas a las reuniones
en tu área recibirás ayuda y apoyo para amamantar,
a la vez que conocerás a otras mamás primerizas
con quienes podrás intercambiar ideas y experiencias.
También puedes obtener buenas recomendaciones para
amamantar con éxito consultando a una asesora de
lactancia profesional, quien se sentará a tu lado
y te ofrecerá consejos prácticos, ayudándote
a corregir la posición del bebé y otros factores
que podrían estar causando problemas. Para encontrar
a una de estas especialistas en tu área, llama a
la Asociación Internacional de Asesoras de Lactancia
al 919-861-5577, o busca en Internet una asesora de lactancia
de esa asociación. También puedes llamar al
hospital donde diste a luz, a tu médico o comadrona,
o al pediatra de tu bebé para que te recomienden
a una asesora de lactancia de su confianza. Muchos hospitales
cuentan con estas profesionales y ofrecen gratuitamente
sus servicios.
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Manteniendo a nuestros niños saludables durante la
temporada de los resfriados y la gripe
Por Rona Renner, RN y Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD Los resfriados
(catarros) son una de las razones principales por las cuales
los niños se ausentan de la escuela. Son causados
por virus que existen en el aire que respiramos, en los
juguetes con los que juegan los niños, y en casi
todos los objetos que tocamos. La influenza (gripe, flu)
también es causada por un virus que se aloja en las
vías respiratorias, pero los síntomas son
peores, y tiende a durar más tiempo. Cuando los niños
tienen resfriados usualmente pueden jugar y conducirse casi
normalmente, mas cuando los agarra la influenza se verán
enfermos y estarán achacosos e infelices. Coteje
siempre con su médico para el diagnóstico
y tratamiento de los resfriados y la influenza.
No podemos librarnos de
los gérmenes, pero podemos reducir los riesgos de
que nuestros niños se enfermen. He aquí unas
cinco sugerencias:
1. ¡LÁVENSE
LAS MANOS FRECUENTEMENTE! Enséñele
a sus niños a lavarse las manos antes de comer y
después de usar el baño, de soplarse la nariz,
y de jugar afuera o acariciar mascotas. El lavarnos las
manos es la manera más importante de evitar que los
gérmenes nos enfermen. Enséñele a sus
niños a usar agua tibia y jabón y a enjabonarse
por 10-20 segundos, asegurándose de lavar entre los
dedos y bajo las uñas. Para los pequeños,
pueden usar una canción especial para la hora de
lavarse de las manos, de manera que se enjabonen hasta que
termine la canción. Luego haga que se enjuaguen con
agua limpia y se sequen con una toalla. El lavado de manos
es una medida preventiva poderosa. Sirva de buen ejemplo
para sus niños lavándose sus propias manos
a menudo.
2. MANTENGA
A LOS NIÑOS LEJOS DEL HUMO DEL CIGARRO.
El humo de segunda mano puede hacer que su niño se
enferme más fácilmente. Si usted fuma, no
lo haga en el hogar o en el auto. Si desea ayuda para dejar
de fumar, llame al 1-800-45-NO-FUME (1-800-456-6386)
3. COTEJE
CON SU MÉDICO acerca de las vacunas contra
la influenza para sus bebés y niños. Las recomendaciones
médicas a veces cambian.
4. BASTANTE COMIDA
SANA, AGUA Y DESCANSO. La buena nutrición,
hidratación y suficiente descanso son claves para
el sistema inmunológico y la buena salud.
5. EJERCICIO,
CARIÑO Y JUEGO también son ingredientes
vitales para un sistema inmunológico sano. Cuando
nuestros niños sufren mucho estrés, sus cuerpos
se rebelan y se enferman.
Haga lo mejor que
pueda para criar a sus niños en un ambiente saludable,
sabiendo que aunque se esfuerce posiblemente los resfriados
y la influencia visitarán a su familia esta temporada.
Nuestros Niños Sonríen con Bocas y Dientes Sanos
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
S e refirió a documentos educativos producidos por
la Asociación Dental Americana, la Asociación
Dental de California, el Children’s Oral Health Project
(County of Marin Health and Human Services), el Instituto
Nacional de Investigación Dental y Craneofacial, La
Fundación para la Salud Dental, y la Washington Dental
Services Foundation para generar la información en
la siguiente sección. Llega
un paciente donde el dentista, quejándose de dolor
de muelas. Después del examen, le pregunta el paciente
al dentista: “Doctor, ¿voy a perder mi muela?”
El dentista le contesta: “Eso no lo sé, señor.
Yo se la voy a entregar en una bolsita, y si la pierde es
problema suyo.”
Le parezca gracioso o no
este chiste, así es. La salud dental es responsabilidad
de cada cual, y en el caso de los niños, está
en manos de sus padres y encargados.
No hay nada como la sonrisa
de los niños, y todos nuestros niños merecen
lucir sonrisas saludables, con bocas y dientes sanos. Desafortunadamente,
más de la mitad de los niños menores de 5
años en los EEUU tienen bocas o dientes enfermos.
La incidencia es aún mayor en grupos minoritarios
incluyendo los Latinos. Y los problemas bucales infantiles
pueden generar complicaciones serias, abarcadoras y duraderas
que amenazan su salud física, socio-emocional, y
hasta su aprendizaje y desempeño escolar. ¿Sabía
usted que los problemas dentales son la causa de más
de 50 millones de horas de ausencias escolares al año?
Y aún cuando asisten a la escuela, los niños
con molestias o dolores dentales tienen dificultades concentrándose
en aprender.
Afortunadamente, muchas de
las enfermedades de las bocas y dientes de nuestros niños
pueden prevenirse o remediarse con la ayuda de dentistas
y otros profesionales de la salud bucal. Ya que la información
es una de las herramientas principales para la prevención
y la curación, les ofrecemos datos y guías
sobre la salud oral infantil a continuación.
Los Dientes de Leche
y los Dientes Permanentes:
- Los 20 dientes de leche emergen durante el primer año
y son importantes para la masticación, el habla,
y la autoestima de los niños pequeños.
- Los dientes de leche mantienen el espacio y guían
la ubicación de los dientes permanentes.
- Los dientes de leche se caen entre los 6 y los 12 años,
cuando son reemplazados por los dientes permanentes.
- Si los dientes de leche tienen caries, contagian a los
dientes permanentes.
- Los dientes permanentes bien cuidados duran hasta la
edad avanzada.
Las Caries:
- Son la enfermedad crónica más común
en la niñez.
- Es una enfermedad contagiosa causada por bacterias.
- Pueden causar mucho dolor.
- Pueden causar malos hábitos alimenticios.
- Pueden causar problemas del habla.
- Pueden enfermar los dientes de leche y permanentes.
¿De Dónde
Vienen las Caries?
- Falta de higiene bucal, tal como no cepillar los dientes
a diario.
- Contagio por contacto con saliva de personas con bacterias
de caries.
- Comidas pegajosas o ricas en azúcares y almidones,
tales como los caramelos, las tortillas, los panes, la
leche y las bebidas dulces.
Desarrollo y Tratamiento
de las Caries:
- En la fase temprana se ven puntitos o rayitas blancas
en los dientes.
- Las marcas blancas se tornan marrón, o se convierten
en huecos, los cuales causan dolor o sensibilidad al comer
y beber.
- Las caries pueden rellenarse, o el diente afectado puede
necesitar coronas o ser extraído.
- Los tratamientos para las caries pueden requerir anestesia
y hospitalización.
- Si la carie llega al centro del diente, surgen infecciones
y abscesos que deben ser tratados urgentemente con antibióticos.
- Cuando las caries no se tratan, pueden conllevar complicaciones
serias que hasta pueden causar la muerte.
Selladores:
- Material plástico que el dentista aplica a las
superficies masticatorias de los dientes de atrás,
los premolares y molares.
- Ayudan a formar barreras que protegen los dientes contra
la placa y los ataques de los ácidos que enferman
los dientes.
- Resisten la fuerza de la masticación normal y
duran varios años.
- Los dentistas revisan la condición de los selladores
y los reaplican cuando es necesario.
El Fluoruro:
- Es un mineral que fortalece los dientes y los protege
contra las caries.
- En las comunidades que tienen cantidades óptimas
de fluoruro en el agua potable, no se necesitan suplementos
de fluoruro.
- Los dentífricos y los enjuagues bucales son los
suplementos de fluoruro más comunes.
- Existen tabletas y gotas de fluoruro, disponibles en
farmacias y supermercados.
Chicles con Xylitol:
- Ayudan a controlar la bacteria que causa las caries
dentales.
- Aumentan la saliva, lo que ayuda a limpiar y proteger
los dientes.
- Ayudan a fortalecer el esmalte dental debilitado.
- Ayudan a que los adultos no transmitan la bacteria de
las caries a sus niños.
- Lea la etiqueta para ver si el chicle tiene xylitol.
- Deben masticarse por lo menos 5 minutos 3 a 5 veces
al día, especialmente después de las comidas
y los bocadillos.
- Los niños que mastican chicle con xilitol a diario
tienen menos infecciones del oído
- Los niños menores de 4 años no deben masticar
chicle, para evitar riesgo de asfixia.
Higiene Bucal: la
Mejor Prevención:
- Desde recién nacidos, después de alimentar
al bebé limpie la encía con una gaza limpia
y húmeda. Así saca la placa de las encías
y acostumbra al bebé a sentir sus dedos en la boca.
- En cuanto salga el primer diente, establezca la rutina
de cepillarlo.
- Selecciones un cepillo dental tamaño infantil.
- Una vez el niño sabe escupir, puede usar un poquito
de pasta dental.
- Al 1 año de edad, puede usar dentífrico
del tamaño de un grano de arroz.
- A los 2 años, la pasta dental debe ser del tamaño
de un chícharo.
- Cepillar todas las superficies de los dientes (frente,
ambos lados, mordida) y la lengua.
- Cepillar un mínimo de 2 veces al día (después
del desayuno y antes de ir a dormir).
- Cada cepillada debe durar 2 minutos.
- A los 8 años los niños pueden cepillarse
independientemente, pero requieren supervisión
hasta los 10 años o más.
- Reemplazar el cepillo de dientes cada 3 meses, después
de enfermedades o cuando luzca gastado.
- Use hilo dental a diario con los niños desde
que sus dientes empiecen a tocarse, pues el hilo llega
donde el cepillo no alcanza llegar.
- Puede usar el hilo en sujetadores, disponibles en farmacias
y supermercados.
Si el Niño
se Resiste al Cepillado de los Dientes:
- Preguntarle al niño cuál de sus muñecos
quiere cepillarle los dientes, y hacer como si el muñeco
agarrara el cepillo mientras cepilla los dientes del niño.
- Establecer la rutina de lavarse las manos y cepillarse
los dientes después de cada comida.
- Cantar canciones referentes al cepillado de los dientes
o inventarlas con los personajes y temas de interés
para el niño.
- Sentar al niño en sus piernas, hacerle mimos
o cosquillas, y entonces cepillarlo.
- Premiarlo por dejarse cepillar por usted, y luego permitirle
hacerlo por sí mismo.
- Hacer al niño rugir como animales mientras lo
cepilla, mientras el adulto trata de adivinar el animal.
- Felicite al niño si logra cepillar por lo menos
por 10 segundos.
- Recordar que el cepillado no es una opción; tal
como asegurarlo en el carro, tiene que hacerse quiera
o no.
- Servirle de ejemplo permitiendo que vea cuando usted
se cepilla en la mañana y en la noche.
- Evitar usar palabras que vayan a asustar o alarmar al
niño innecesariamente.
Las Visitas a la
Clínica Dental:
- La primera visita corresponde al cumplir un año,
o cuando emergen los primeros dientes.
- Los exámenes dentales regulares descubren problemas
que se pueden tratar en las etapas tempranas, cuando el
daño es mínimo y las restauraciones son
menores.
- Se toman rayos x para evaluar el desarrollo de los dientes
y descubrir caries ocultas.
- Los niños deben recibir una evaluación
ortodóntica antes de los siete años.
- El examen y tratamiento ortodóntico temprano
puede prevenir o reducir la severidad de las malas mordidas
en los dientes permanentes.
- Traer a la cita el número de seguro social, la
tarjeta de seguro médico, y el nombre de cualquier
medicina que esté tomando el niño.
- Traiga intérprete si la oficina no tiene personal
que hable su idioma.
- Traiga acompañante y materiales para ocupar a
los niños durante la espera.
- Si no puede asistir a una cita, llame para cancelar
y reprogramarla.
- Haga preguntas y anote las respuestas.
- Apunte instrucciones especiales y la fecha de la próxima
cita.
En Caso de Emergencias
Dentales:
Dolor de dientes
o muelas- Enjuáguese la boca vigorosamente
con agua tibia. Use hilo dental para remover cualquier alimento
incrustado. Si hay inflamación, coloque compresas
frías sobre la parte externa de la mejilla. No use
compresas calientes. No coloque aspirina sobre el tejido
de la encía o sobre el diente dolorido. Consulte
a un dentista.
Diente Aflojado- Intente estabilizarlo
en su sitio y consulte a un dentista.
Diente Caído- No lo limpie. Colóquelo
en agua o leche, o envuélvalo en un paño mojado
limpio. Vaya a un dentista inmediatamente. Si no puede obtener
tratamiento dental inmediato, enjuague el diente sin tallarlo.
Reinserte el diente en el hueco y estabilícelo hasta
que lo revise un dentista.
Diente Roto- Use agua tibia para limpiar
la suciedad y los residuos en el área afectada. Coloque
compresas frías sobre la cara al lado del diente
lesionado para minimizar la inflamación. Consulte
a un dentista.
Objeto Incrustado entre los Dientes- Trate
que quitar el objeto usando hilo dental. No use objetos
afilados o con punta. Consulte a un dentista.
Los Profesionales
de la Salud Oral:
Dentistas-
Adiestrados para diagnosticar, diseñar tratamientos
y recetar medicinas. Proveen servicios generales para la
salud oral, desde exámenes dentales hasta cirugía
dental. Bajo la supervisión de los dentistas licenciados,
ciertas fases del tratamiento dental pueden ser delegadas
a otros miembros del equipo dental. La mayoría de
los procedimientos dentales pueden ser provistos por dentistas
generales. Éstos pueden remitir a los pacientes a
especialistas como los siguientes:
Cirujanos Orales y Maxilofaciales- Tratan
lesiones, deformidades y realizan cirugías de la
boca, de la mandíbula y de la cara.
Dentistas pediátricos- Se especializan
en la salud oral de los niños desde el nacimiento
hasta la adolescencia.
Endodoncistas- Diagnostican y tratan las
enfermedades y lesiones del tejido blando interno de los
dientes.
Especialistas en Salud Pública-
Coordinan y administran programas de cuidado dental a la
comunidad, incluyendo la educación pública
para prevenir enfermedades dentales.
Ortodoncistas- Recetan y colocan aparatos
correctivos, tales como abrazaderas y frenos para alinear
los dientes.
Periodoncistas- Tratan las enfermedades
de las encías.
Protodoncistas- Diseñan y adaptan
puentes y prótesis dentales.
Patólogos Bucales- Investigan las
causas, desarrollo y efectos de las enfermedades bucales.
Higienistas dentales- Limpian los dientes
y realizan otras funciones bajo la dirección y supervisión
de dentistas licenciados. Existen higienistas dentales registrados
(HDR) e higienistas dentales registrados en funciones ampliadas
(HDRFA).
Asistentes Dentales- Bajo la supervisión
de dentistas licenciados, su tarea es ayudarles tomando
radiografías y realizando otras funciones de apoyo.
Existen asistentes dentales (AD), asistentes dentales registrados
(ADR) y asistentes dentales registrados en funciones ampliadas
(ADRFA).
10 Recomendaciones:
¿Qué Hacer?
1. Cuide sus propios dientes
tanto como los de sus niños.
2. Comer una dieta rica en productos lácteos, frutas
y verduras.
3. Masticar chicle con xylitol por 5 minutos después
de las comidas y los bocadillos.
4. Cepillarse los dientes por 2 minutos 2 veces al día.
5. Usar dentífrico con fluoruro.
6. Usar hilo dental a diario.
7. Usar protectores bucales cuando los niños practican
deportes.
8. Levantar los labios del niño una vez al mes para
revisar y detectar puntitos blancos en sus dientes.
9. Visitar al dentista por lo menos una vez al año.
10. Si el niño se chupa el dedo a los 4 años,
buscar ayuda profesional para dejar este hábito que
puede afectar la mordida.
Otras 5 Recomendaciones:
¿Qué Evitar?
1. Compartir con los niños
objetos o alimentos que han estado en su boca.
2. Dormir sin haberse cepillado los dientes.
3. Permitir que los niños se duerman con el biberón
o tasita con leche o jugo.
4. Comer alimentos ricos en azúcar o almidones entre
comidas.
5. Masticar chicle con azúcar.
El cirujano General
de los EEUU declaró que no se puede ser saludable
sin salud oral, ya que la salud bucal es una parte muy importante
de la salud general. Si practicamos buena higiene dental
diariamente, y consultamos a los profesionales de la salud
oral regularmente, nuestros niños sonreirán
sanos con sus dientes duros y brillantes, ¡como los
diamantes!
Nuestra Salud Mental
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
Los estudios demuestran que nuestra salud física,
emocional, y social depende de nuestra salud mental. Cuando
no estamos mentalmente sanos, nuestros cuerpos se enferman,
nuestras relaciones sufren, y nuestra capacidad de trabajar
o estudiar se deteriora. Y cuando la salud mental de un
miembro de la familia falla, todos nos afectamos. Protejamos
y fomentemos la salud mental de toda la familia, para nuestro
bienestar presente y futuro.
No es Fácil
El diario vivir está lleno de dificultades
que amenazan nuestra salud mental. Los padres cargan innumerables
responsabilidades, y los inmigrantes enfrentamos las barreras
del idioma, las diferencias culturales, y la falta de suficiente
dinero o apoyo. Nos sentimos solos, y nos perdemos en el
laberinto de los sistemas.
Enfermedades Mentales
Los Latinos sufrimos las mismas dolencias que la gente de
otras culturas, aunque le llamemos por otros nombres o lidiemos
con ellas de manera diferente.
¿ Quién no sufre de estrés, con
la prisa de la vida en este país, y con tantos deberes
que asumimos? Este estrés puede causar o empeorar
achaques y enfermedades.
¿ Quién no vive con temores y ansiedades,
con las malas noticias y los peligros a nuestro alrededor?
Algunos tememos salir de casa, manejar, o no podemos dormir
por sentirnos preocupados.
¿ Quién no se deprime al enfocarse en
los problemas con los que tenemos que lidiar? La depresión,
común aún entre niños y adolescentes,
puede incapacitarnos y hasta llevar al suicidio.
¿ Quién no se ha visto afectado por una
adicción, sea al alcohol o drogas, o a la nicotina,
la cafeína, o la comida? Las adicciones son destructivas
al individuo y a quienes lo rodean, y afectan a nuestra
juventud cada vez más temprano.
¿ Y quién no tiene en su
familia, aunque sea parientes lejanos, alguien con una enfermedad
mental seria, como la esquizofrenia o el desorden bipolar?
Éstas son causadas por desequilibrios químicos
en el sistema nervioso, y necesitan tratamiento médico.
Sí se Puede
Evitemos los malos ejemplos y el aislamiento, las malas
influencias, y la violencia.
Sigamos y sirvamos de buenos ejemplos
Cuidemos nuestros cuerpos, canalicemos nuestras emociones,
y cultivemos nuestras relaciones.
Procuremos respaldo mutuo y ayuda profesional. La salud
mental de nuestra gente depende de la de nuestras familias
e individuos, apoyándonos los unos a los otros.
Recursos
Libro: Controlando sus emociones en vez de
que sus emociones lo controlen a usted (Joyce Meyer)
www.aacap.org:
Sitio de la Academia Americana de Psiquiatría de
Niños y Adolescentes.
Líneas de ayuda:
Familias con Estrés 1-800-829-3777
Prevención de Suicidio 1-800-SUICIDE, 1-800-784-2433
Información y Referidos en Crisis 1-800-543-7283
Para Jóvenes 1-800-843-5200, 1-800-637-0701, 1-800-999-9999
Contra la Violencia Doméstica 1-888-215-5555, 1-800-799-7233
La Obesidad Infantil y Nuestros Niños
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
La palabra obesidad deriva del latín obesus que quiere
decir "gordura en demasía.” La obesidad
se define como la acumulación excesiva de grasa corporal
reflejada en un peso 20% mayor del recomendado según
la edad, estatura, y sexo de la persona. Es decir, un bebé
supuesto a pesar 25 libras, ya es obeso si pesa 30, una niña
que debe pesar 50 libras, sería obesa si rebasa las
60, y un adolescente cuyo peso ideal es 100 libras se considera
obeso si pesa 120.
La obesidad es la enfermedad que crece con mayor rapidez y
la más amenazante en los EEUU. Los menores en Estados
Unidos son los más obesos del mundo, y el 24% de ellos
son niños Latinos. En California, casi un 30% de niños
y adolescentes están obesos. Estas cifras se han más
que duplicado en los últimos diez años. Los
niños Latinos tienen más probabilidades de desarrollar
obesidad que los niños anglosajones, aún desde
la edad preescolar. La mitad de los adultos obesos eran obesos
antes de los dos años, y gran parte de la otra mitad
comienza a demostrar obesidad en la pubertad y adolescencia.
Un 70% de los adolescentes con sobrepeso serán adultos
obesos, y la cifra sube a 80% si su madre o padre son obesos.
Consecuencias:
- Consecuencias físicas:
fatiga fácil, probables enfermedades cardiovasculares,
hipertensión y hipercolesterolemia, diabetes tipo
2, enfermedades del hígado, problemas con huesos
y articulaciones, artritis,
apnea, madurez sexual prematura, riesgos mayores de cáncer.
- Consecuencias sicológicas:
inseguridad, baja autoestima, discriminación escolar,
marginación social, depresión, trastornos
alimentarios (bulimia, comer compulsivamente).
Causas:
- Predisposiciones biológicas
(genéticas, hormonales), sicológicas (depresión,
ansiedad, bulimia), ambientales (los ejemplos, estilos
de vida, alimentos y elementos que rodean al niño
en el hogar y la escuela) y socioeconómicas (familias
de bajos ingresos tienden a consumir más comida
chatarra dado el alto costo de comidas más sanas).
- Consumo excesivo de alimentos altos
en grasa y azúcares (comida chatarra).
- Estilo de vida sedentario (mucho
tiempo con TV, computadora, videojuegos).
Prevención:
- Conocer y responder a las predisposiciones
biológicas, sicológicas, ambientales y socioeconómicas.
- Reducir el consumo de alimentos
altos en grasa y azúcares (comida chatarra) y sustituirlos
por alimentos nutritivos.
- Reemplazar el estilo de vida sedentario
(tiempo con TV, computadora, videojuegos) por uno más
activo.
Intervención:
Actividad Física:
1. Actividad física hasta el punto de sudoración
por un mínimo de 1 hora al día
2. Cambios cotidianos- caminar y usar escaleras en lugar
de auto y elevador
3. Tomar clases de baile o artes marciales
4. Unirse a equipo deportivo o comprometerse a ejercitarse
con amistades
5. Reducir el tiempo de TV, computadora y juegos de video
Alimentación Sana:
“Menos frituras, más verduras, y dulzura con
mesura”
1. “De tal palo, tal astilla”-Los niños
observan y hacen lo que ven hacer a los adultos, cuidado
con “Predicar la moral en calzoncillos”
2. Lactancia en la infancia, y leches descremadas después
de los 2 años
3. Beber bastante agua (en lugar de jugos y bebidas azucaradas)
4. Desayunar a diario
5. Hornear, asar, hervir, o cocer al vapor o en microondas
en vez de freír
6. Cocinar modificando las recetas aumentando el contenido
nutritivo
7. Ingerir 5 o más porciones de frutas y verduras
diariamente
8. Consumir productos bajos en grasa, y menos carnes, cremas,
quesos, y dulces
9. Reducir las bebidas gaseosas, los dulces y los cereales
azucarados
10. Escoger los alimentos más sanos al comer comida
rápida y de máquinas
11. Servir porciones según la edad y tamaño
del niño
12. Ofrecerle a los niños pequeños 5 o 6 comidas
pequeñas a horarios fijos
13. Evitar usar la comida como premio o como castigo para
los niños
14. Evitar forzar a los niños a comer todo lo que
se les sirvió
15. Consultar pediatras o nutricionistas si hay historial
familiar de obesidad
Libros:
- Alimentos y nutrición
para niños y jóvenes (Janice Pratt
VanCleave)
- El ABC de la nutrición
(Francesca Fossas)
- Gordito no significa saludable:
Lo que toda madre Latina debe saber para criar niños
más felices y saludables (Claudia González
Lourdes Alcaniz)
- La nutrición puede determinar
el futuro de tu hijo (Edmundo Acacio)
- Niños y el arte de hacerlos
comer (Maria Rosas)
- Nutrición en la adolescencia
y juventud (Ana María Requejo y Rosa Maria
Ortega)
- Para que tus hijos coman bien
(José Luis Romero)
¡Ojo a los Ojos y la Vista de los Niños!
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
Se estima que alrededor
del 25% de los niños tiene problemas con su vista,
y estos problemas pueden empeorarse y afectar su desempeño
escolar si no se detectan y tratan lo antes posible. Afortunadamente,
existen especialistas y tratamientos para las condiciones
que amenazan la salud visual infantil. Los ojos alertas
de sus padres, familiares, y maestros pueden ayudar a proteger
y mantener la salud de los ojitos de nuestros niños.
¿Cuándo
revisar la visión de los niños?
- Todo recién nacido debe recibir una revisión
de sus ojos.
- Durante el primer año de vida, las visitas médicas
regulares deben incluir revisión de la vista.
- En los años preescolares, debe medirse la agudeza
visual.
- Al comenzar el Kinder, la vista y alineamiento de los
ojos deben ser evaluados.
- En los años escolares, los chequeos de rutina
anuales deben incluir pruebas de la vista.
¿Cuáles
son señales de problemas de la vista en los niños?
- Frotarse los ojos a menudo
- Sensibilidad ante la luz
- Dificultades al enfocar
- Vista borrosa
- Dificultades al seguir un objeto con la vista
- Alineamiento o movimiento anormal de los ojos
- Ojos enrojecidos
- Lagrimeo crónico
- Dificultades al ver objetos en la distancia
- Dificultades para leer de cerca
- Problemas leyendo el pizarrón
- Entrecerrar o cruzar los ojos
- Sentarse demasiado cerca de la TV
- Dolores de cabeza
¿Cuáles
son algunas de las enfermedades de la visión infantil?
Ambliopía
(ojo perezoso): Vista deficiente en un ojo que
parece normal. Puede detectarse en la edad preescolar. Si
no se trata a tiempo, puede ocasionar pérdida irreversible
de la vista en el ojo afectado.
Estrabismo (ojo desviado): Uno o ambos
ojos miran hacia arriba, abajo, dentro, o afuera debido
a un alineamiento incorrecto. Se trata con parches, gotas,
gafas especiales, y cirugía. Si no se corrige antes
de los 5 años, el niño puede perder permanentemente
la visión del ojo afectado.
Miopía: Vista deficiente de lejos
o en la distancia. El problema visual más frecuente
en los niños. Se trata con anteojos o lentes de contacto.
Hipermetropía: Vista deficiente
de cerca. Se trata con anteojos o lentes de contacto.
Astigmatismo: Causada por una imperfección
en la curvatura de la superficie frontal de los ojos. Si
causa vista borrosa u otras molestias, puede tratarse con
anteojos.
¿Quiénes
son los especialistas en la vista de los niños?
Oftalmólogo
u oculista: Médico especializado en examinar,
diagnosticar y tratar la vista y sus enfermedades.
Optometrista u optómetra: Diagnostica
y trata muchas condiciones de la vista, pero no hacen cirugía.
Asociación Americana de Oftalmología:
Organización profesional de especialistas en la salud
visual.
¿Ayuda y Recursos?
Sight
for Students (en español), 1-888-290-4964.
Infant
See, 1-888-396-EYES (3937).
Once pasos para enseñarle a tu niño o niña
a ir al baño
Escrito
para BabyCenter
en Español
Aprobado por la Junta de Asesores Médicos de BabyCenter
Una de las etapas del desarrollo de los niños que los
padres suelen esperar con ansiedad es el momento de quitarles
el pañal. Después de haber cambiado cerca de
dos mil pañales al año (es cierto, calcula unos
6 al día), seguramente no veas la hora en que tu pequeño
empiece a ir al baño solito. Lo que pocos mamás
y papás saben es lo mucho que se puede tardar. Y aunque
es verdad que algunos niños aprenden en pocos días,
también es cierto que muchos otros tardan varios meses.
La posibilidad de que logres enseñarle a tu hijo con
éxito aumentará si aprendes las reglas básicas
del entrenamiento, y logras transmitírselas con claridad
a tu niño.
Primer paso: Identifica las señales de que
tu niño está listo.
Algunos niños están listos para empezar el proceso
de retirada del pañal a los 18 meses de edad, pero
hay otros que no demuestran el más mínimo interés
hasta que tienen 3 años o más. En Estados Unidos,
la mayoría de los padres empiezan a entrenar a sus
hijos cuando tienen entre 2 y 2 años y medio, pero
en muchos países latinos se solía empezar mucho
más temprano, sobre todo en generaciones anteriores,
cuando los pañales se tenían que lavar a mano
(¡y hasta hervir!) en casa. O sea que no te sorprendas
si tu madre o tu suegra insisten en decirte que les quitaron
los pañales a sus hijos antes de que cumplieran un
año. Es posible que lo hayan hecho, pero quizás
dedicaban una buena parte de su tiempo a limpiar "accidentes",
ya que a esta temprana edad los niños aún no
tienen la capacidad de controlar sus funciones corporales.
Físicamente, la mayoría de los niños
desarrollan la capacidad de controlar sus esfínteres
alrededor de los 3 años, y hasta los 5 años
se considera normal que tengan algunas instancias de incontinencia
urinaria.
Hoy en día, con la facilidad de los pañales
desechables y el conocimiento de que no es bueno forzar a
los niños antes del debido momento, lo mejor es esperar
a que tu hijo empiece a mostrar ciertas señales de
que ya está listo para empezar a ir al baño
solito en lugar de presionarlo a que empiece a entrenarse
sin estar preparado. Algunas preguntas que puedes hacerte
para ver si está listo son: ¿obedece instrucciones
sencillas?, ¿camina y se sienta solito?, ¿trata
de imitar a los adultos o hermanitos cuando van al baño?
Recuerda también que algo que te haya ido muy bien
con tu primer hijo podría no funcionar con el segundo.
Lo bueno es que los hijos que vienen después suelen
aprender con mayor rapidez que los primogénitos, aunque
los varoncitos suelen tardar más que las niñas.
Piensa también en otros factores aparte del nivel de
desarrollo y preparación de tu hijo. Si en este momento
tu pequeño está pasando por un gran cambio en
su vida, como ir a una nueva escuela o guardería, o
la llegada de un hermanito, es muy probable que el proceso
de retirada del pañal se vuelva más difícil,
y lo ideal sería postergarlo hasta que la situación
se estabilice.
Tampoco tiene sentido empezar a enseñar a tu niño
en un momento en que tú no puedas dedicarle el tiempo,
la paciencia y el buen humor necesarios. Si estás ocupadísima
remodelando la casa, o sufres náuseas matinales debido
a un nuevo embarazo, éste seguramente no es el momento
de quitarle el pañal a tu hijo. Lo mejor es esperar
un par de semanas, o meses, hasta que las cosas estén
más tranquilas.
Si la presión para enseñarle a ir al baño
viene de parte de tu mamá u otro familiar con muy buenas
intenciones, explícales con delicadeza los motivos
por los que piensas que ni tú ni tu niño están
listos aún, y resáltales que prefieres esperar
un rato para poder hacerlo con tranquilidad. Igualmente, si
estás fuera de tu entorno habitual, de vacaciones o
pasando una temporada en casa de un familiar, lo mejor es
esperar. Los inevitables accidentes pueden causar tensiones
en casa ajena y tu hijo se sentirá menos cómodo
que en su propio hogar.
Segundo paso: Compra el equipo necesario.
Lo primero de todo es invertir en una buena sillita orinal
o un asiento especial que se acople al inodoro de tu baño.
Elije el que tú prefieras, pero asegúrate de
que tu hijo pueda tocar el suelo con sus pies o tenga un escalón
o banquito donde apoyarlos (si se trata de un asiento que
se coloca sobre el retrete) para que tenga firmeza y estabilidad,
y pueda pujar al evacuar. Si además compras o sacas
de tu biblioteca local libros infantiles o videos sobre el
tema, seguro que despertarás aún más
el interés de tu niño.
Si tienes un varón y piensas comprarle un orinal infantil,
busca uno sin la concha protectora para la orina o que traiga
una que se pueda quitar. Aunque las conchas protectoras ayudan
a evitar que al varoncito se le escape algún chorrito
fuera de su inodoro, tienen el inconveniente de que los niños
a menudo se golpean o arañan el pene al sentarse y
levantarse, lo cual puede desmotivarlos a que usen el orinal.
Tercer paso: Crea una rutina para tu niño.
Para empezar, haz que tu niño se siente completamente
vestido en su orinal una vez al día, después
de desayunar, antes de bañarse o cuando normalmente
suele hacer del baño. Así se irá acostumbrando
al orinal y empezará a aceptarlo como parte de su rutina
diaria. Si no se quiere sentar, no te preocupes. Lo importante
es que jamás debes forzarlo, ni obligarle a permanecer
sentado. Y, sobre todo, no insistas demasiado si lo notas
aprensivo.
Si esto ocurre, lo mejor es guardar su orinal o por lo menos
dejarlo a un lado por algunas semanas o un mes, y luego volver
a intentarlo. Si después de esta tregua está
dispuesto a sentarse, excelente; pero aún no intentes
explicarle por qué debe hacerlo, por ahora, tu único
objetivo es que se acostumbre a su orinal. Por lo tanto, asegúrate
de colocarlo en un lugar accesible y conveniente. Como es
portátil, puedes llevarlo al jardín o al salón
donde suele jugar el niño.
Cuarto paso: Dile adiós al pañal.
Una vez que tu niño ya esté plenamente acostumbrado
a sentarse vestido en su orinal, el siguiente paso es lograr
que lo haga sin el pañal. Recuerda que es algo que
nunca ha hecho antes y que necesita acostumbrarse a la sensación
de estar ahí sin ropa. Ésta es la etapa en que
empezarás a explicarle que así lo hacen mami,
papi (y los hermanitos que tenga) todos los días. O
sea, explícale que cuando ya eres mayorcito te quitas
la ropa antes de hacer pipí o popó.
Si el niño hace algo en el orinal, muy bien, pero no
se lo exijas ni insistas demasiado. Recuerda que es importante
esperar a que tu niño muestre señales de que
está interesado en ir al baño solito.
Quinto paso: Muéstrale cómo se hace.
Los niños aprenden imitando a los adultos, por lo tanto
la manera más natural de que aprendan a usar el inodoro
es viéndote hacerlo. Aunque papá querrá
que su varoncito haga pipí de pie como él, es
más fácil que empiece a hacerlo sentadito, y
que más adelante papá o el hermanito le enseñen
a hacer pipí de pie. Seguro que no tardará nada
en imitarlos.
Cuando le estás demostrando cómo se usa el inodoro,
es bueno que le vayas explicando lo que estás haciendo,
le enseñes lo que has "producido", y le muestres
que al final te limpias, te vistes, tiras de la cadena y te
lavas las manos.
Si hay un hermanito o hermanita mayor que ya sabe usar el
baño, él o ella también le pueden hacer
una demostración al pequeño. Los niños
ponen mucha atención cuando los "maestros"
tienen casi la misma edad que ellos.
Sexto paso: Explícale el proceso.
Algo que también te podría ayudar es enseñarle
a tu hijo adónde van sus evacuaciones. La próxima
vez que ensucie el pañal, llévalo a su orinal,
siéntalo y luego vacía el pañal en su
orinal por debajo de él. Esto le ayudará a asociar
el acto de sentarse en el orinal y hacer popó. En seguida
haz que te acompañe al baño y vacía el
contenido de su orinal en el inodoro grande. Permítele
que tire de la cadena si quiere (pero no insistas si notas
que le da miedo), para que vea adónde va su caquita.
Enséñale a vestirse y lavarse las manos al final.
Séptimo paso: Motívalo a ser independiente.
Motiva a tu niño a usar su orinal siempre que tenga
ganas de hacerlo, pero asegúrate que sepa también
que te lo puede pedir a ti, y que tú lo llevarás
al baño cuando quiera. Si puedes, permítele
que de vez en cuando circule por la casa sin pañales
y mantén su orinal a la mano. Cuanto más tiempo
lo dejes sin pañal, más rápido aprenderá,
aunque tú tendrás que estar dispuesta a limpiar
algunos charquitos. Dile que puede usar su orinal cuando quiera,
y de vez en cuando recuérdale que está ahí
para cuando lo necesite.
A veces los niños no permanecen sentados el tiempo
suficiente para lograr relajarse y hacer del baño.
Calmadamente, procura motivarlo a que se quede sentado por
al menos un minuto. Te será más fácil
lograrlo si le haces compañía, hablándole
o leyéndole un libro.
Elogia a tu niño cada vez que haga sus necesidades
en el orinal, así empezará a darse cuenta de
que usar correctamente el orinal es un logro. Pero a la vez
que es importante halagarlo, procura no exagerar, y evita
transformar cada ida al baño en un gran acontecimiento,
de lo contrario tu niño empezará a ponerse nervioso
o avergonzarse ante tanta atención.
Octavo paso: Compra pantaloncitos de entrenamiento.
Puede que te sirvan de ayuda los pantaloncitos de entrenamiento
(son ropa interior infantil con una protección extra
absorbente, o pañales desechables que se suben y bajan
como la ropa interior), ya que permiten que tu hijo se los
quite y se los ponga él solito. A algunos niños
les gustan y les funcionan muy bien, pero para otros no son
más que un tipo diferente de pañal, por lo cual
no cumplen con su función de entrenamiento. A estos
niños les motiva más ponerse ropa interior de
verdad que esta clase de pantaloncitos o pañales.
Noveno paso: Acepta sus deslices con buen humor.
No hay niño que domine completamente el arte de ir
al baño solito sin antes tener una serie de pequeños
"accidentes". Cuando esto ocurra, no debes enojarte
con tu niño ni castigarlo; recuerda que hasta hace
muy poquito tiempo tu hijito aún no había desarrollado
completamente sus músculos, y por lo tanto no tenía
el control necesario para lograr contener la orina o las deposiciones.
Con el tiempo, tu pequeño se volverá muy competente,
pero mientras esté aprendiendo, lo mejor que puedes
hacer es limpiarlo calmadamente cuando se le escape el pipi
o el popo y sugerirle que la próxima vez trate de usar
su orinal.
Décimo paso: Comienza el entrenamiento nocturno.
Aunque tu hijo se mantenga limpio y seco durante todo el día,
puede que pasen varios meses, o incluso años, hasta
que logre controlar sus necesidades durante la noche, o sea
que aún no te deshagas de sus pañales. A esta
edad, su organismo no ha madurado lo suficiente para lograr
despertarlo siempre que necesite hacer pipí. Para ayudarle
a mantenerse sequito, no le permitas beber demasiado líquido
antes de acostarse y recuérdale que si se despierta
en el medio de la noche, te puede llamar para que le ayudes
a ir al baño. Otra cosa que puedes hacer es colocar
su orinal al lado de la cama por si quiere usarlo.
Una vez que tu niño haya despertado completamente seco
cinco noches seguidas, habrá llegado la hora de empezar
el entrenamiento nocturno. Cubre el colchón con un
plástico o una protección impermeable por debajo
de la sábana, y acuesta a tu hijo sin pañales.
Si tu pequeño no parece aprender cómo aguantar
la noche sequito, vuelve a ponerle pañales por las
noches e intenta quitárselos otra vez al cabo de unos
meses.
Onceavo paso: Celébralo, ¡lo has conseguido!
Créenos, si tu niño está listo para aprender
esta nueva habilidad, lo hará con mucho éxito.
Y si en lugar de tratar de apresurarlo esperas a que verdaderamente
esté preparado, todo el proceso será mucho más
fácil y menos latoso, tanto para ti como para tu hijito.
Tarde o temprano, tu niño aprenderá a ir al
baño como los adultos, y tú no tendrás
que volver a pensar en este asunto… al menos hasta la
llegada del próximo bebé.
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© BabyCenter,
LLC 1997-2008. Usado con permiso. Todos los derechos reservados.
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de sus Niños
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD y Rona Renner,
RN
Al
trabajar con los pediatras y otros profesionales de la salud,
los padres precavidos pueden ayudar a los pequeños
a crecer sanos y saludables.
Recuerden las 5 "P"
del cuidado Pediátrico: Prevención, Preparación,
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1. Prevenir enfermedades con vacunas y
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niños. Escriba con anticipación una lista
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niños, sea la abuela o la niñera, si tienen
preguntas para el médico.
3. Repita las instrucciones que reciba del médico,
y obtenga clarificación según sea necesario.
4. Comuníquese honestamente con el médico.
Por ejemplo, dígale si está utilizando remedios
caseros para sus niños.
5. Usted conoce a sus niños mejor que nadie. Dígale
al médico lo que usted piensa. Sus instintos son
importantes.
6. Para la cita médica de uno de sus niños,
trate de dejar a los hermanitos en casa, para poder ofrecerle
su atención total al que tiene la cita. Si esto no
es posible, traiga libros, juguetes, u otras distracciones
para los hermanitos.
7. Prepare a sus niños para las citas médicas.
Dígales qué anticipar. Ayúdeles a sentirse
más cómodos jugando al doctor y leyéndole
libros sobre la visita al médico.
8. Cuando tenga dudas sobre la salud de sus niños,
¡llame al médico! Si no hay citas disponibles,
pida hablar por teléfono con un médico. Si
es necesario, llame al 911, o lleve a su niño a la
sala de emergencias.
9. Haga preguntas sobre el comportamiento de sus niños.
Si el médico no tiene las respuestas, puede ayudarle
a encontrar alguien quien sí pueda contestar sus
preguntas.
10. Si no está satisfecho con su médico, usted
puede escoger cambiar de médico. Un médico
puede ser apropiado para una familia y no para otra. Si
está satisfecho, dígale a su médico
lo que aprecia del cuidado que le ofrece a sus niños.
Libros:
- Enfermedades de los niños:
Las enfermedades más comunes, sus síntomas,
y tratamiento (M. Salome Albi Rodríguez)
- La medicina de mamá:
Todo lo que las madres necesitan saber para cuidar a su
familia entera contra 109 enfermedades (Rodale Press)
- Qué Hacer Cuando su
Niño se Enferme (Gloria Mayer y Ann Kuklierus)
Sitios en la Web
Recordatorios para Apoyar el Desarrollo Emocional de Nuestros
Niños
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
Baja
PDF
Para estimular su crecimiento,
y prevenir su sufrimiento…
Recordemos que los niños,
desde que son bebés,
sienten
confusión,
desesperación,
frustración,
y desilusión.
Como adultos,
es nuestra función
y obligación
usar la razón,
y la emoción,
la comunicación,
y la expresión,
la intención,
y la acción.
Así que ofrezcámosles
atención,
observación,
protección,
alimentación,
comunicación,
comprensión,
consolación,
estimulación,
felicitación,
conversación,
canción,
¡ y diversión!
Rutinas que funcionan para dormir a un bebé
Escrito para BabyCenter
en Español
Aprobado por la Junta de Asesores Médicos de BabyCenter
Baja
PDF
Cuanto
más pronto establezcas una rutina para la hora de ir
a dormir, mejor será. Cuando tu bebé tenga 6
u 8 semanas, comienza una rutina fija todas las noches; a
tu bebé le encantará la consistencia de estas
rutinas. "Tu bebé estará más relajado
si sabe lo que viene después", dice la experta
en sueño de BabyCenter
Jodi Mindell, autora de Sleeping Through the Night (Dormir
toda la noche). "Mientras más relajado esté,
más probable será que se vaya a la cama fácilmente
y se quede dormido rápidamente". Aférrate
a tu rutina lo mejor que puedas, incluso cuando no estés
en casa. Eso puede facilitarle a tu bebé adaptarse
a entornos que no le resultan familiares.
Lo que incluyas en tu rutina es decisión tuya. Algunos
elementos comunes incluyen darle un bañito, ponerle
el pijama, leer un cuento, y hacerle mimos, o jugar a un juego
tranquilo. Sólo asegúrate de elegir algo que
ayude a calmar al bebé en lugar de excitarlo. Y aunque
puedes comenzar tu rutina con un baño o jugando en
la sala de estar, debería terminar en la habitación
del niño. Es importante enseñarle que su cuarto
es un lugar agradable, y no el lugar a donde se le "destierra"
a la hora de dormir. Si se altera cuando ve que te vas después
de arroparlo, dile que regresarás a ver cómo
se encuentra luego de algunos minutos. Lo más probable
es que se haya quedado profundamente dormido cuando regreses.
Las siguientes son sugerencias de rutinas para la hora de
ir a dormir que han funcionado para otros miembros de BabyCenter.
Tal vez encuentres aquí algo que funcione para ti.
Y recuerda que con frecuencia los rituales para irse a dormir
también son buenos para los padres. Es un momento especial
que dedicas para estar con tu bebé, y que puedes planear
con tiempo.
Déjalo jugar un poco
A veces es una ayuda permitir que tu bebé descargue
energía acumulada en su sistema antes de intentar prepararlo
para la noche. Por lo tanto, tómate la libertad de
llevarlo "a caballito" o permitirle balancearse
en la sillita mecedora si tiene ganas. Siempre y cuando a
cualquier juego bullicioso le siga algo más calmado
— como un baño o un cuento — antes de irse
a dormir, ese puede ser el primer paso a la hora de ir a la
cama.
Dale un bañito
Una de las actividades más populares para antes de
irse a dormir es el baño. Sentarse en el agua cálida
es una experiencia relajante, y hacer que tu bebé esté
calentito, limpio y seco es una gran manera de facilitarle
la hora de irse a la cama. El baño también es
una forma maravillosa de que tu pareja pase un momento especial
con el bebé, sobre todo si tú estás amamantando
y él no puede ayudar mucho con las comidas. Si tu bebé
se pone nervioso durante los baños o no los disfruta,
probablemente sería mejor eliminarlos del ritual nocturno;
en lugar de eso, dale mimos para tranquilizarlo o léele
un cuento. Para obtener consejos sobre cómo hacer que
el ritual del baño sea seguro, lee más aquí.
Hora de lavarse
La rutina para irse a dormir puede incluir lavarle la cara
y las manos, limpiarle las encías o lavarle los dientes,
cambiarle el pañal, y ponerle el pijama. Es particularmente
importante comenzar con el hábito de lavarle los dientes
a una edad temprana para que el bebé se acostumbre
a hacerlo, dice la experta en el sueño Jodi Mindell.
Juega a algo tranquilo
Jugar con tranquilidad en la sala de estar o en el suelo de
la habitación de tu bebé es una buena forma
de divertirse un rato con él antes de que llegue la
hora de irse a dormir. El juego puede ser algo sencillo tal
como una ronda de cucú; algo que entretenga a tu bebé
sin sobreexcitarlo estará bien. Otra idea divertida
es esconder algo en la cuna o en la cama para que él
lo encuentre antes de que lo acuestes — un juguete,
una tarjeta postal, un objeto interesante — y luego
hablarle sobre eso. (Pero asegúrate de quitar el objeto
de la cuna antes de irte.)
Cuéntale cositas
La hora de irse a dormir brinda una buena oportunidad a los
padres para dedicar un rato a hablar con el bebé. No
tienes que esperar a que tu bebé sea lo suficientemente
grande para contarle cómo te fue ese día; simplemente
repasa lo que le sucedió a él, por ejemplo,
si fueron al parque o comió una nueva papilla.
Dale las buenas noches al mundo
A muchos bebés les gusta que los alcen y los lleven
a recorrer la habitación o la casa y decirles buenas
noches a sus juguetes favoritos, a las personas y a otros
objetos.
Léele un cuento
El ritual que compite con el baño como uno de los favoritos
antes de irse a dormir es la lectura de un cuento. No sólo
tu bebé aprenderá a reconocer nuevas palabras
— los estudios han demostrado que las habilidades en
el lenguaje e incluso la inteligencia pueden depender de la
exposición diaria del bebé a un amplio vocabulario
—, sino que también se beneficiará del
tiempo que pasas con él.
Canta una canción
Cantar una canción de cuna siempre ha sido una forma
de ayudar a un bebé a dormirse. A tu pequeño
le encanta escuchar su sonido preferido — tu voz —
y la melodía suave y tranquilizadora puede calmarlo.
Ponle música
Poner un CD o una cinta de canciones, música clásica,
u otras canciones favoritas de los niños mientras preparas
a tu bebé para dormir — y luego dejar que la
música siga cuando te vayas — puede facilitarle
la transición para quedarse dormido. Asimismo, los
aparatos que producen ruido blanco (parecido al de una secadora
o aspiradora) también pueden tranquilizarlo, con el
beneficio adicional de cubrir ruidos externos. Sin embargo,
trata de no permitir que la música se convierta en
un elemento esencial; tu bebé necesita aprender a quedarse
dormido solito, como resultado del establecimiento de hábitos
saludables para dormir, en lugar de depender de sonidos o
recursos especiales.
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4. ¿Cuánto
sueño necesita tu niño? Infórmate.
5. Cómo
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