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Guías: Nutrición
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Alimentos sólidos: cuándo estará tu bebé listo para comerlos

Por BabyCenter en Español

¿Cuándo debería incorporar alimentos sólidos a la dieta de mi bebé?

La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que se alimente a los bebés exclusivamente con leche materna durante al menos seis meses. Hasta entonces, la leche materna o la leche de de fórmula aporta todas las calorías y el valor nutritivo que tu bebé necesita. Esperar hasta que el organismo de tu bebé esté preparado para los sólidos reduce mucho el riesgo de una reacción alérgica.

Si tu bebé da señales de estar listo para empezar a comer papillas (ver más abajo "¿Cómo me daré cuenta de que mi bebé está preparado?"), pregúntale a tu doctor si puedes introducir las primeras papillas a partir de los 4 meses.

¿Cómo me daré cuenta de que mi bebé está listo?

Estas señales pueden indicar que tu bebé está listo para empezar a comer alimentos sólidos:

  • Controla su cabeza: puede mantener su cabeza en una posición firme y erguida.
  • Ha perdido el "reflejo de extrusión": Ya no usa su lengua para empujar la comida fuera de su boca.
  • Se sienta bien con apoyo: Incluso si tu bebé no está totalmente preparado para una sillita alta, necesita poder sentarse en una posición erguida para poder tragar bien los alimentos.
  • Mueve las mandíbulas como para masticar: El desarrollo de su boca y su lengua está sincronizado con el de su sistema digestivo. Para comenzar con los sólidos, es necesario que tu bebé pueda llevar los alimentos al fondo de su boca y tragar. A medida que aprenda a tragar correctamente, seguramente notarás que babea menos. También pueden salirle los primeros dientes en esta etapa.
  • Ha aumentado significativamente de peso: La mayoría de los bebés están preparados para alimentarse con sólidos cuando han duplicado el peso que tuvieron al nacer (o pesan 15 libras o 7 kilos, aproximadamente) y tienen como mínimo 4 meses de edad.
  • Tiene cada vez más apetito: Parece que tu bebé se queda con hambre, incluso cuando lo alimentas entre ocho y diez veces por día con leche materna o de fórmula.
  • Siente curiosidad por lo que tú comes: Tal vez comience a observar tu tazón de arroz o intente agarrar un tenedor cargado de tallarines durante el trayecto del plato a tu boca.

¿Cómo debería incorporar los alimentos sólidos?

Por regla general es bueno comenzar con cereal de arroz, que es un cereal sin gluten y con menos posibilidad de provocar alergias que otros alimentos. Primero, dale a tu bebé el pecho o el biberón. Después ofrécele una o dos cucharitas de cereal seco mezclado con una cantidad suficiente de fórmula o leche materna que le permita lograr una consistencia semilíquida. Utiliza una cuchara especial con punta blanda cuando lo alimentes para evitar que se lastimen sus encías. Comienza poniendo sólo una pequeña cantidad de cereal en la punta de la cuchara.

Al principio dale sólo una papilla por día, a la hora que más les convenga a ti y a tu bebé. Seguramente no va a comer mucho, pero dale tiempo para que se acostumbre a la experiencia. Algunos bebés necesitan practicar cómo tener los alimentos en la boca y tragarlos.

A medida que la cantidad que ingiera sea mayor, haz que la consistencia del cereal sea cada vez más espesa y agrega otra papilla más por día.

¿Cómo puedo saber si mi bebé está satisfecho?

El apetito de tu bebé variará de una comida a la otra. Si tu bebé se echa hacia atrás, aleja su cabeza de la comida, comienza a jugar con la cuchara o se niega a abrir la boca para el próximo bocado, probablemente ya haya comido lo suficiente. Algunas veces, los bebés cierran su boca porque todavía no han terminado el primer bocado, así que asegúrate de darle el tiempo suficiente para que trague la comida.

¿Necesito seguir dándole a mi bebé leche materna o de fórmula?

Sí, tu pequeño necesitará leche materna o de fórmula hasta que cumpla el año. Ambos alimentos le proporcionan importantes vitaminas, hierro y proteínas de un modo que le es fácil de digerir. Los alimentos sólidos no pueden reemplazar todas las sustancias nutritivas que la leche materna o de fórmula le ofrece durante el primer año de vida.

¿Cómo debería incorporar otros alimentos sólidos?

Incorpora otros sólidos de manera gradual, uno por vez, esperando como mínimo tres días después de la introducción de cada nuevo alimento. De esta manera, podrás darte cuenta si tu bebé tiene una reacción alérgica a alguno de ellos (algunos de los síntomas de las alergias son diarrea, pancita hinchada, muchos gases o sarpullido). Si hay antecedentes familiares de alergias o si tu bebé manifiesta una reacción alérgica durante este proceso, comienza a esperar una semana entre cada nuevo alimento que incorporas a su dieta.

Si bien es buena idea hacer que tu pequeño se acostumbre a comer una gran variedad de alimentos, le llevará tiempo acostumbrarse a cada nuevo gusto y textura. Aunque cada bebé tiene sus propias preferencias alimenticias, la transición puede ser similar a la siguiente:

1. Cereales semilíquidos.
2. Frutas y verduras en puré.
3. Alimentos de mesa bien picados, por ejemplo, carne y otras fuentes de proteínas.

Una vez que tu bebé coma el cereal sin ningún problema, ofrécele algunas cucharadas de verduras o frutas en la misma comida que la porción de cereal. Algunos alimentos buenos para empezar son el camote (batata, boniato), la calabaza, la manzana, el plátano, la zanahoria, la avena, el durazno (melocotón) y la pera. Todos los alimentos deben estar hechos puré o papilla, porque en esta etapa tu bebé presionará la comida contra el paladar antes de tragarla.

Cuando alimentes a tu bebé con comida para bebés que venga en envases listos para consumir, saca un poco, ponla en un platito y dásela desde ahí. Si introduces en el envase la cuchara con la que le estás dando de comer, no podrás guardar lo que quede, ya que habrás dejado allí las bacterias de su boca. Además, tira los envases de comida de tu bebé después de un día o dos de haberlos abierto.

Mientras que algunos especialistas recomiendan incorporar primero las frutas y verduras amarillas porque son más fáciles de digerir, otros recomiendan empezar desde un principio con los alimentos de color verde para que el bebé no desarrolle una preferencia por el gusto dulce de las frutas y verduras amarillas. Eres tú quien elige cuál de los dos enfoques adoptar. De cualquier manera, no dejes ningún alimento fuera de la dieta de tu pequeño simplemente porque a ti no te gusta. Y no le des ninguno de los alimentos que podrían causarle una reacción alérgica temprana ni los que podrían hacer que se ahogue.

Si tu bebé rechaza un alimento en particular no lo fuerces a que lo coma. Intenta nuevamente en aproximadamente una semana. Puede ser que nunca le gusten los camotes o quizás cambie de opinión varias veces y terminen por encantarle.

No te sorprendas si las heces de tu bebé cambian de color y olor cuando incorpores alimentos sólidos a su dieta. Si hasta este momento tu pequeño recibió exclusivamente leche materna, probablemente notes un fuerte olor en sus heces que anteriormente tenían un olor dulzón, apenas comience a comer sólidos, por más pequeñas que sean las cantidades que ingiera. Esto es normal. Si su deposición se ve demasiado firme (el arroz, las bananas y la manzana pueden favorecer el estreñimiento), comienza a darle otras frutas y verduras, avena o cebada.

¿Cuántas veces por día debería mi bebé comer alimentos sólidos?

Al principio comerá una mezcla de cereal semilíquido sólo una vez al día. Alrededor de los ocho meses debería ingerir alimentos sólidos tres veces al día. La dieta de un día normal en esta etapa podría consistir en:

  • Leche materna o leche de fórmula fortificada con hierro.
  • Cereal fortificado con hierro.
  • Verduras amarillas y verdes.
  • Frutas.
  • Pequeñas cantidades de proteínas como carne de ave, queso cottage o requesón, queso de soya y carne roja.

Hay ciertos alimentos que no deberías darle todavía. La miel, por ejemplo, puede producir botulismo en los bebés menores de un año. Y los alimentos que comúnmente son alérgenos, como la mantequilla de cacahuate (maní), la leche de vaca, los mariscos, los cítricos (que incluyen jugos, como el jugo de naranja) y la clara de huevo se deberían también evitar por un año o más, según sea el grado de cuidado que quieras tener respecto de los alérgenos potenciales.

¿Necesito algunos utensilios especiales?

Sólo una sillita alta de bebé y una cuchara especial con punta blanda para proteger sus sensibles encías. A medida que tu pequeño comience a comer más, quizás quieras utilizar un babero, un plato de plástico con una base que se pega a la superficie de la mesa de la sillita alta, y un tapete o alfombra lavable sobre el piso. Todos estos elementos te pueden ayudar a minimizar la inevitable suciedad del piso y reducir los lavados posteriores de su ropita.

¿Dónde puedo darle de comer a mi bebé?

Para establecer buenos hábitos al momento de comer — por ejemplo, comer en la mesa y no enfrente de la televisión — es buena idea darle de comer a tu bebé en su sillita alta, siempre que puedas. Ofrecerle alimentos que pueda agarrar con los dedos mientras está moviéndose puede producirle ahogo (y mejor ni mencionar los restos de la banana apisonada sobre la alfombra). Si tu bebé no está listo para una sillita alta, siéntalo sobre tu falda. Solo asegúrate de que esté en una posición lo suficientemente erguida como para tragar bien.

¿Cómo puedo ayudar a que mi niño desarrolle hábitos de comer saludables?

  • No alimentes excesivamente a tu bebé. Observa las señales que te indican que ya está satisfecho.
  • No trates de forzar a tu niño a que coma alimentos que no le gustan. Respeta sus preferencias y evita las peleas en torno a los alimentos.
  • Trata de lograr un equilibrio en las proteínas, los carbohidratos, las frutas y las verduras que le das. Trata de moderar los dulces, la sal y las grasas.
  • Evita las comidas rápidas siempre que puedas.
  • No sobornes o recompenses a tu niño con comida. En su lugar, ofrécele muchos abrazos, besos y cuidados.
  • Alimenta a tu bebé en su sillita alta siempre que puedas, en lugar de hacerlo frente a la televisión o cuando se esté desplazando.

Enlaces relacionados:

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3. Alimentos que pueden no ser seguros para tu bebé.
4. Cómo preparar la comida de tu bebé en casa.
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Balanceando la Nutrición y el Presupuesto Familiar

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD

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La recesión económica actual está impactando lo que comen nuestros niños, familias y comunidades a través de los EEUU. Una de las consecuencias negativas considerables y peligrosas de los ajustes a los presupuestos familiares es que nuestros niños no se alimenten sanamente.

Es un hecho que los niños que comen bastantes frutas y verduras, y poca grasa y azúcar, tienen menos riesgos de desarrollar enfermedades serias que quienes no lo hacen. Mas en muchos hogares, aunque se tenga la mejor intención de servir comida nutritiva, el dinero no parece alcanzar para los alimentos más saludables. Por esto los niños Latinos están consumiendo demasiada comida chatarra, y sucumbiendo en cifras alarmantes a la obesidad, la diabetes, y al riesgo de desarrollar problemas del corazón.

La salud de nuestros niños no tiene precio. Las buenas noticias son que los padres de familia tienen opciones para alimentar sana y económicamente a sus hijos. ¡Podemos proveerle a nuestra familia una nutrición balanceada sin “desbalancear” el presupuesto familiar!

Al Comprar:

1. Cocinar más en casa y comer menos fuera.
2. Evitar salir de compras cuando sienta hambre.
3. Planificar las comidas usando productos económicos sanos.
4. Llevar lista de compras sobre lo que necesite, para no comprar impulsivamente.
5. Rendir al máximo los cupones de descuento y cupones de alimentos.
6. Aprovechar los comestibles cuando están en temporada y en oferta.
7. Comparar precios y contenido nutritivo al elegir alimentos.
8. Escoger productos genéricos con igual contenido nutritivo.
9. Considerar frutas y verduras congeladas; alimentan igual y duran más que frescas.
10. Comprar al por mayor sólo lo que usará en grandes cantidades.

Al Comer:

1. Alimentar a los bebés con leche materna, y tomar agua en lugar de otras bebidas.
2. Desayunar diariamente en casa.
3. Cargar consigo refrigerios sanos, para evitar la comida rápida o de máquina.
4. Servir porciones menores, y preparar las sobras el próximo día modificadas.
5. Consumir alimentos cultivados en el balcón o patio.

Al Consumir Información:

1. Alimentos y nutrición para niños y jóvenes (Janice Pratt VanCleave)
2. Gordito no significa saludable: Lo que toda madre Latina debe saber para criar niños más felices y saludables (Claudia González, Lourdes Alcaniz)
3. La nutrición puede determinar el futuro de tu hijo (Acacio, Edmundo)
4. Nutrición y salud: Principios prácticos para una vida saludable (José Caruci)
5. Para que tus hijos coman bien (José Luis Romero)


Comiendo y Moviéndonos: Nutrición y Ejercicio para el Desarrollo Saludable de Nuestros Niños

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
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Los estudios científicos señalan contundentemente la gran importancia de una buena nutrición y un estilo de vida activo para el crecimiento sano durante la niñez.

Los niños que se ejercitan regularmente y comen bastantes frutas y verduras, y poca grasa y azúcar, corren menos riesgos de desarrollar condiciones serias, tales como la diabetes, enfermedades del corazón, y hasta cáncer.

Más allá de los beneficios de salud física, los estudios demuestran que la alimentación balanceada y el ejercicio fomentan el aprendizaje escolar, y el desarrollo emocional y social durante la niñez. Después de todo, como dice el refrán, “mente sana en cuerpo sano.”

El comer saludablemente y el ejercicio frecuente sirven de fuentes de energías para realizar las tareas diarias, y ayudan a reducir el estrés.

Además, el comer y ejercitarnos proveen oportunidades de compartir y disfrutar como familia.

Mas con el ajetreo y las presiones diarias, y en las temporadas de fiestas, no es fácil sacar tiempo o tener la disciplina para comprar y preparar comidas balanceadas, y ejercitarnos todos los días. “Del dicho al hecho, hay un gran trecho.”


Recomendaciones generales para desarrollar hábitos de alimentación saludables:

  • Moderación- “Ni poco, ni demasiado,” “Todo en exceso hace daño”
  • Comer 5 o más porciones de frutas y verduras de diferentes colores diariamente (dan energía, son bajas en grasa y sodio, contienen nutrientes importantes y fibra, y son económicos).
  • Comprar y tener disponibles y al alcance frutas y verduras frescas, secas, congeladas, o enlatadas
  • Al ir de compras, llevar lista incluyendo alimentos saludables
  • Al cocinar, modificar las recetas para reducir la grasa y aumentar el contenido nutritivo
  • Al comer comida de establecimientos de comida rápida, camiones de comida ambulante, y máquinas vendedoras, escoger los alimentos más sanos
  • Desarrollar el hábito de desayunar diariamente
  • Crear ambiente agradable, tranquilo, y sin distracciones a la hora de comer
  • Comer juntos como familia regularmente; si no a diario, varias veces por semana

Recomendaciones particulares a la niñez:

  • “De tal palo, tal astilla”
  • Recordar que los niños observan y hacen lo que ven hacer a los adultos
  • Cuidado con “Predicar la moral en calzoncillos”
  • Involucrar a los niños al escoger los alimentos cuando vaya de compras
  • Estimular a los niños a probar alimentos variados desde temprana edad
  • Ofrecer a los niños opciones de alimentos saludables entre los que puede escoger
  • Presentar los alimentos de maneras atractivas para los niños
  • Reducir el consumo de dulces para los niños, pues contribuyen a la putrefacción de los dientes.
  • Usar leches descremadas después de los 2 años de edad
  • Ofrecerle a los niños pequeños 5 o 6 comidas pequeñas a través del día
  • Escoger cereales no azucarados para los niños
  • Servir porciones apropiadas a la edad y tamaño de cada niño
  • Evitar usar la comida como premio para los niños
  • Supervisar la comida de los niños. “El ojo del amo engorda al caballo”
  • Consultar a un pediatra, a un nutricionista, o a un sicólogo si le preocupan los hábitos alimenticios de sus niños
  • Consultar a un pediatra o a un nutricionista si hay historial de diabetes u obesidad en la familia

Cómo reducir las grasas, las azúcares, y las calorías innecesarias:

  • Antes de cocinar, quitar la grasa y el pellejo a las carnes
  • Al cocinar, hornear, asar, hervir, o cocer los alimentos al vapor o en horno microondas, en lugar de freírlos
  • Al cocinar, hacer sopas, o salsas, botar la grasa que sueltan los alimentos
  • Al cocinar, usar agua en lugar de aceite cuando sea posible
  • Al aderezar, usar salsas sin grasa o bajas en grasa
  • Usar mermelada de fruta en lugar de mantequilla, margarina, o mayonesa
  • Escoger productos bajos en grasa cuando estén disponibles
  • Reducir el consumo de carnes y productos animales
  • Reducir el consumo de cremas y quesos
  • Reducir el consumo de mantecado y postres dulces
  • Reducir el consumo de bebidas gaseosas

Cómo aumentar las vitaminas, los minerales, y la fibra:

  • Añadir frutas a las ensaladas
  • Añadir vegetales a guisos, sopas, y platos de arroz o pasta
  • Comer frutas o vegetales como merienda
  • Comer frutas a la hora del postre

Recomendaciones para desarrollar un estilo de vida activo:

  • Envolverse en algún tipo de ejercicio por un mínimo de 30 minutos al día
  • Incorporar la actividad física a los quehaceres diarios (por ejemplo, caminar en lugar de ir en auto, tomar las escaleras en lugar del elevador)
  • Apuntarse en clases de baile o artes marciales
  • Anotarse en equipo deportivo
  • Ejercitar a las mascotas
  • Jugar activamente dentro y fuera del hogar
  • Escoger tanto actividades de grupo, como algunas que se puedan realizar a solas
  • Incluir tanto ejercicios aeróbicos, como aquellos que desarrollan flexibilidad y fuerza
  • Sentar metas realistas
  • Ofrecer recompensas periódicamente, como motivación
  • Hacer del tiempo del ejercicio un tiempo divertido (por ejemplo, poniendo música)
  • Reducir el tiempo ocupado frente a la televisión, la computadora, y jugando juegos de video
  • Planificar excursiones semanales de familia que envuelvan actividades físicas


La Diabetes y Nuestros Niños

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD

La diabetes afecta de manera desproporcionada a los Latinos, incluyendo a nuestros niños. ¿Sabía usted que más del 10% de los Latinos tienen diabetes, y que uno de cada dos niños Latinos nacidos desde el año 2000 probablemente desarrollará diabetes?

Definición
La diabetes mellitus es una enfermedad seria causada por deficiencias en la producción o utilización de la insulina que ayuda a convertir el azúcar en energía.
La diabetes tipo 1, más común en niños y adolescentes, tiende a requerir inyecciones diarias de insulina. La diabetes tipo 2 es común en los Latinos, y se trata con regímenes alimenticios y de ejercicio, con medicinas y/o inyecciones de insulina.

Atención
Los niños que tienen familiares con diabetes, y los niños que están sobrepeso, que comen comida chatarra, y que pasan cuatro horas o más al día en actividades sedentarias tales como ver TV y jugar juegos de video corren algo riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Algunos de los síntomas de la diabetes son: sed y hambre constantes, orinar frecuentemente, aumento o pérdida de peso, cansancio, irritabilidad, visión borrosa, piel oscura alrededor del cuello, lesiones en la piel que tardan en sanar, tendencia a desarrollar infecciones, y cosquilleo o falta de sensación en las manos o pies.

Prevención
“Más vale prevenir que tener que remediar”. Los niños que comen bastantes frutas y verduras, poca grasa y azúcar y se ejercitan regularmente corren menos riesgos de desarrollar diabetes.

Buen régimen alimenticion

1. Comer 5 o más porciones de frutas y verduras diariamente
2. Comer frutas o verduras como merienda y postre
3. Añadir frutas y verduras a las ensaladas, guisos, sopas, y pasta
4. Hornear, asar, hervir, o cocer los alimentos al vapor o en microondas
5. Cocinar modificando las recetas aumentando el contenido nutritivo
6. Escoger productos bajos en grasa, y menos carnes, cremas, quesos, y dulces
7. Escoger los alimentos más sanos al comer comida rápida y de máquinas
8. Servir porciones según la edad y tamaño del niño
9. Reducir las bebidas gaseosas, los dulces y los cereales azucarados
10. Consultar pediatras o nutricionistas si hay historial familiar de diabetes

Bastante ejercicio

1. Actividad física activa por un mínimo de 1 hora al día
2. Caminar en lugar de ir en auto y tomar las escaleras en lugar del elevador
3. Clases de baile o artes marciales
4. Unirse a equipo deportivo
5. Reducir el tiempo de TV, computadora y juegos de video

Organizaciones

1. Programa Nacional de la Educación sobre la Diabetes, 1-800-438-5383.
2. Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y del Riñón
3. Centro Nacional para el Control y la Prevención de Enfermedades Crónicas y Promoción de la Salud, 1-800-232-4636.
4. Asociación Americana de la Diabetes, 1-800-342-2383. Su sitio Internet tiene una sección en español con información para adultos y para jóvenes.
5. Diabetic Youth Foundation, ofrece clases y campamentos de verano, 925-680-4994.

Publicaciones

1. Revista Diabetes Forecast, en español, gratis llamando al 1-800-DIABETES, 1-800-342-2383.
2. Diabetes de la A a la Z: Todo lo que Usted Debe Saber (Asociación Americana de la Diabetes)
3. Diabetes Tipo 2:Su Guía Para Una Vida Saludable (Asociación Americana de la Diabetes)
4. Cocinando para Latinos con Diabetes (Olga Fuste)
5. Consejos para Estar Sano Teniendo Diabetes (David Schade et al.)

Para prevenir o combatir la diabetes, "menos frituras, más verduras, y dulzura con mesura." Enseñémosle a nuestros niños que es prudente la moderación: "ni poco, ni demasiado," "todo en exceso hace daño." No olvidemos la supervisión, pues "al ojo del amo engorda el caballo." Y sirvamos de buenos ejemplos, para no "predicar la moral en calzoncillos," ya que "de tal palo, tal astilla." Comencemos ya, pues "para luego es tarde," y "Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza." “¡Buen provecho!”


La Importancia de los Antioxidantes en la Salud Cardiovascular

Por Vilma Andari, MS

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Cuantas veces le han recomendado consumir una variedad de frutas y vegetales que reflejen el color de un arco iris?

Las frutas y vegetales proporcionan una gran variedad de vitaminas, minerales y fitoquímicos, tales como los carotenoides y flavonoides. Varios de estos fitoquímicos están relacionados con los pigmentos que otorgan a las plantas sus brillantes colores (amarillo, naranja, rojo, verde y violeta) y actúan como antioxidantes dietéticos, los cuales potencialmente promueven una óptima salud, protege las células del cuerpo y reducen el riesgo de enfermedades crónicas, como el cáncer, y las enfermedades cardiovasculares.1,2 Algunos ejemplos son antocianidinas en las bayas, quercetina en manzanas, licopeno en tomates y sandía, beta caroteno en camote y zanahorias, luteína en vegetales de hojas frondosas (ver Tabla 1).

Estos componentes naturales protegen a las moléculas biológicas del daño (estrés) oxidativo iniciado por los radicales libres (RL). Los RL pueden dañar moléculas biológicas como proteínas, lípidos, y DNA. 2 Los RL causan inflamación en las células conduciendo a una variedad de problemas de salud y enfermedades cardiovasculares.1 Investigaciones epidemiológicas han reportado que el estrés oxidativo inicia una serie de condiciones patológicas (hipertensión y arterioesclerosis) que afectan directamente las paredes de las células vasculares.3

El organismo humano combate los RL por medio de antioxidantes (1) biológicos como las enzimas, superoxido dismutasa, Catalasa, Glutation peroxidasa3 y (2) dietéticos como la vitamina E, vitamina C, carotenoides y flavonoides. Ya que el cuerpo no es totalmente (100%) efectivo en combatir los RL y sus efectos devastadores en las células, es imperativo consumir una variedad de antioxidantes, los cuales trabajan en diferentes partes del organismo, para reducir el efecto de los radicales libres. La vitamina E, vitamina C y beta-caroteno son los tres antioxidantes clásicos que han sido investigados por sus beneficiosas funciones antioxidantes en las enfermedades cardiovasculares.1 La función biológica de las vitamina E y C es reaccionar o atrapar radicales libres.

Investigaciones sobre los efectos de los antioxidantes en humanos comienzan a aclarar cómo ellos trabajan, cuánto es necesario para ejercer un efecto protectivo, y si las sustancias químicas trabajan solas o en sinergia con otras sustancias. Algunos estudios han demostrado que la ingesta de frutas y vegetales aumenta la Capacidad Total Antioxidante (CTA) del plasma en poco tiempo después de su consumo.4,5 Así, en las mujeres se demostró que los niveles de CTA sanguínea aumentaron de 7% a 25 % dentro de cuatro horas después de haber consumido alimentos altos en antioxidantes o vitaminas, tales como las fresas, espinaca, vino tinto o vitamina C. Estos resultados fueron acreditados a los diferentes tipos de flavonoides presentes en frutas y vegetales, y en algunos casos a el contenido de vitamina C.6 Otras investigaciones revelaron que solo con añadir una porción adicional por día de frutas y vegetales, el riesgo de enfermedades cardiovasculares decremento por 4 por ciento, y a 7% por cada porción adicional de fruta. 7

Recientemente han evaluados los efectos antioxidante y la acción biológica de algunos flavonoides – quercetina, antocianinas – y se reportó que los antioxidantes son capaces de reducir tanto la inflamación de células vasculares3 como la oxidación del colesterol.2,4 En otro estudio, los científicos de la agencia de investigaciones para el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) investigaron como varias frutas, con alta CTA, afectaron los niveles de antioxidantes de plasma sanguíneo en el grupo de participantes.5 Las frutas evaluadas fueron cerezas, ciruelas secas, kiwis, uvas rojas, fresas, y arándanos silvestres. Para provocar altos niveles de antioxidantes en plasma sanguíneo los participantes ingirieron porciones grandes de las respectivas frutas (45 frutas pequeñas o 4 frutas enteras). Los resultados indicaron que las uvas, kiwis, y arándanos silvestres registraron mayor CTA en el plasma sanguíneo. Los investigadores indicaron que los kiwis contienen alta cantidad de vitamina C lo cual probablemente contribuyo al alto nivel de CTA, al igual que las fresas.

En conclusión, las células humanas constantemente están expuestas a ataques de RL los cuales crean una cascada de efectos negativos en el organismo. Para combatir estos ataques, el cuerpo necesita una variedad de antioxidantes naturales -Vitamina E, vitamina C, carotenoides y fitoquímicos – los cuales se encuentran en una abundancia de frutas y vegetales.

Asegúrese de incorporar una gran variedad de frutas y vegetales de colores brillantes en su dieta cada día para promover la salud cardiovascular y la salud general.

Tabla 1. Fitoquímicos en los Alimentos:



Fuentes:

1. AHA Circulation. 1999;99:591-595. http://circ.ahajournals.org/cgi/content/full/99/4/591.
2. USDA-ARS. http://www.ars.usda.gov/sp2userfiles/place/12354500/data/orac/orac07.pdf
3. J. Clin. Invest. 2004 ; 114(2) : 1752-1761. http://www.jci.org/articles/view/21625/version/1#B29
4. http://www.ars.usda.gov/SP2UserFiles/Place/12354500/Articles/AICR06_flav.pdf
5. Agricultural Research; 2008 http://www.agclassroom.org/teen/ars_pdf/family/2008/03daily.pdf
6. J. Nutr. 1998; 128: 2383-2390. http://jn.nutrition.org/cgi/reprint/128/12/2383
7. J. Nutr. 2006; 136: 2588–2593. http://jn.nutrition.org/cgi/reprint/136/10/2588

 


La lactancia: cómo empezar a amamantar
Escrito para BabyCenter en Español
Aprobado por la Junta de Asesores Médicos de Baby Center

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Por qué la leche materna es lo mejor


La leche materna es el mejor alimento que existe para los bebés. Hay estudios que demuestran que si alimentas a tu bebé exclusivamente con tu leche hasta que tenga por lo menos tres meses de edad, podrías prevenir que contraiga ciertas enfermedades respiratorias. Y si lo haces hasta que tenga por lo menos cuatro meses, es posible que también reduzcas el riesgo de que tenga infecciones en los oídos.

Tu leche es un alimento completo que contiene todas las sustancias nutritivas que el bebé necesita (más de 400), incluyendo hormonas y componentes para combatir enfermedades que no se encuentran en las leches artificiales, o fórmulas infantiles. Más increíble todavía es el hecho de que su composición nutritiva cambia y se ajusta a las necesidades del niño a medida que éste crece y se desarrolla.

Aparte de los beneficios que la leche materna ofrece en la formación del cerebro de tu bebé y en la lucha contra las infecciones, la lactancia te ayuda a crear un vínculo muy fuerte y especial con tu pequeño. Al amamantar, tu bebé también se "nutre" de tu cariño, el contacto directo con tu piel, y la seguridad que siente en tus brazos.

Cómo empezar a amamantar

La primera vez que tengas en brazos a tu bebé, aun en la sala de partos, ponlo en tu pecho. Todavía no tienes leche "madura" en los senos, pero ya estás produciendo una sustancia llamada calostro que ayudará a proteger a tu bebé contra las infecciones.

Procura permanecer tranquila, sobre todo si a tu recién nacido le cuesta encontrar el pezón o mantenerlo en la boca. Dar de mamar es un arte que exige un poco de paciencia y mucha práctica, y nadie espera que sepas hacerlo desde el comienzo, o sea que no dudes en pedir a una enfermera que te ayude mientras todavía estés en el hospital. (Si tu bebé nació prematuro, tal vez no puedas darle de mamar inmediatamente, pero sí puedes empezar a extraerte leche. Tu bebé la recibirá a través de un tubo de alimentación o un biberón hasta que esté lo suficientemente fuerte como para mamar de tu pecho.)

Desde el principio recuerda que amamantar no debe ser doloroso, o sea que fíjate bien en cómo sientes los pechos al colocar al bebé. Su boquita tiene que estar bien abierta para cubrir una buena parte de la aureola, no sólo el pezón, y el pezón tiene que llegar hasta el fondo de su boca. Si sientes dolor, interrumpe la succión del bebé deslizando un dedo tuyo entre sus encías y el pezón, y vuelve a colocarlo asegurándote de que tenga la boca bien abierta. Una vez que esté bien colocado en el pecho, él solito se encargará de lo demás.

Con qué frecuencia debes amamantar

Tendrás que hacerlo muy a menudo, ya que cuanto más lo amamantes, más rápido empezarás a producir leche madura y más cantidad tendrás. Amamantar de 10 a 15 minutos en cada pecho, 8 a 12 veces al día es más o menos lo normal. De acuerdo con las últimas recomendaciones de la Academia Estadounidense de Pediatría debes amamantar a tu recién nacido siempre que dé señales de tener hambre, ya sea mostrándose más alerta y activo, chupándose las manos, o buscando tu pecho con la boquita. El llanto es su último recurso para decirte que tiene hambre, o sea que lo ideal es empezar a alimentarlo antes de que empiece a llorar.

Durante los primeros días es probable que tengas que despertarlo para darle de mamar, y también es posible que se vuelva a dormir antes de terminar de comer. Para asegurarte de que esté comiendo lo suficiente, despiértalo para darle el pecho si han pasado cuatro horas desde la última vez que lo amamantaste. Cuando el bebé empiece a mantenerse alerta por más tiempo, verás que pronto entrará en una rutina y comerá cada una, dos o tres horas (durante la noche se alimentará menos veces cuando empiece a dormir más horas seguidas).

Cómo ponerte cómoda

Puesto que cada toma puede tardar hasta 40 minutos, elige un lugar cómodo para darle el pecho. Sujeta al bebé en una posición que no te deje los brazos y espalda adoloridos. Una buena opción es sostener su cabecita con la mano, pero lo importante es que elijas la postura que te sea más cómoda. Si estás sentada, puedes usar una almohada especial para amamantar que parece un semicírculo, ya que ofrece un excelente apoyo para el bebé. No empieces a amamantar hasta que tu hijo y tú no se hayan puesto cómodos, puesto que permanecerán en la misma posición por mucho tiempo.

Qué debes comer

Mientras estés amamantando lo único que necesitas es una dieta normal saludable. Los especialistas solían recomendar que las madres consumieran de 400 a 500 calorías adicionales diarias, pero los estudios más recientes demuestran que esa dosis extra de calorías es innecesaria. Comer sano es importante para tu propia salud, pero no tendrás que seguir ninguna dieta especial ni complicada para amamantar al bebé.

Lo que sí conviene es que limites el consumo de cafeína, y que evites los chocolates, las comidas picosas y otros alimentos que pueden irritar el sistema digestivo, ya que pasarán al bebé a través de tu leche y podrían causarle malestar. No olvides que es importante beber muchos líquidos. Para recordártelo, tu cuerpo liberará la hormona oxitocina mientras amamantas, la cual hará que aumente tu sed.

Ten en cuenta que aunque amamantar es algo natural, puede ser un poco difícil en los primeros días. Si surgen problemas, busca el apoyo y los consejos de una asesora de lactancia, de tu médico o enfermera, o de las familiares y amigas que hayan amamantado a sus bebés: la motivación y los consejos que te ofrezcan serán una gran ayuda para ti.

Dificultades que podrías tener

Aunque casi todas las mujeres tienen la capacidad de amamantar exitosamente, muchas enfrentan dificultades al empezar a hacerlo. Algunos de los problemas más comunes que podrías tener en las primeras seis semanas incluyen:

  • Senos demasiado llenos e hinchados.
  • Pezones adoloridos.
  • Mastitis.

No hay por qué sufrir en silencio. Todos estos problemas tienen solución, y cuanto antes busques ayuda, mejor.

Emocionalmente, también puedes enfrentar algunos retos. Es normal sentirse abrumada por las necesidades constantes de tu recién nacido y por la sensación de que lo único que haces día y noche es alimentarlo. Si te sientes un poco desmotivada y estás pensando en desistir, recuerda que no estás sola.

Dónde encontrar ayuda

Todo lo que necesitas para obtener la ayuda y el apoyo que buscas es una llamada telefónica. La organización internacional La Liga de la Leche, que ofrece apoyo a las lactantes, puede enviarte información o ponerte en contacto con uno de los grupos en tu área. Puedes comunicarte con las oficinas centrales de La Liga de la Leche, u obtener información a través de su línea de ayuda, llamando al 800-525-3243, donde también ofrecen asistencia en español. Si vas a las reuniones en tu área recibirás ayuda y apoyo para amamantar, a la vez que conocerás a otras mamás primerizas con quienes podrás intercambiar ideas y experiencias.

También puedes obtener buenas recomendaciones para amamantar con éxito consultando a una asesora de lactancia profesional, quien se sentará a tu lado y te ofrecerá consejos prácticos, ayudándote a corregir la posición del bebé y otros factores que podrían estar causando problemas. Para encontrar a una de estas especialistas en tu área, llama a la Asociación Internacional de Asesoras de Lactancia al 919-861-5577, o busca en Internet una asesora de lactancia de esa asociación. También puedes llamar al hospital donde diste a luz, a tu médico o comadrona, o al pediatra de tu bebé para que te recomienden a una asesora de lactancia de su confianza. Muchos hospitales cuentan con estas profesionales y ofrecen gratuitamente sus servicios.

Enlaces relacionados

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Leche Materna para Niños Sanos

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD

¿Sabía usted que la leche materna, por tener la proporción ideal de nutrientes y anticuerpos que protegen al bebé, es el estandarte dorado de la nutrición infantil? La leche materna es el mejor regalo para su bebé, y le servirá de fundamento para su desarrollo.

Estudios recientes demuestran que los bebés alimentados exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses desarrollan menos sobrepeso, diabetes, alto colesterol, infecciones del oído, alergias, enfermedades respiratorias, y diarrea que los niños alimentados de otras maneras.

No existe manera de replicar la leche materna, pues es una sustancia cambiante que se ajusta a las necesidades de los niños según se desarrollan. Los sustitutos tienen insuficiencias nutricionales y pueden traer contaminantes del ambiente y de los procesos industriales utilizados en su producción.

De ahí la Campaña Nacional, “los bebés nacieron para tomar leche de pecho”, para informar a la comunidad de que la lactancia es el método ideal para alimentar a los bebés. La Academia Americana de Pediatría recomienda lactancia exclusiva por los primeros 6 meses, y suplementada con otros alimentos por el resto del primer año. La Organización Mundial de la Salud recomienda lactar por los primeros 2 años.

Algunos beneficios de la lactancia:
  • Ayuda a las madres a recuperarse del parto
  • Mantiene más saludables a las madres y a los bebés
  • Ofrece oportunidad para el apego emocional
  • Es alimento instantáneo, a la temperatura ideal
  • Está disponible donde se encuentre la madre, o bombeado
  • Es más económico que las alternativas
  • Es higiénico para los bebés y el medio ambiente
Socorro Caanen, líder de la Liga de la Leche, resume algunos de las ventajas de la lactancia con las letras de la palabra “amamantar:”
  • A de amor
  • M de mejor alimento y menos tiempo en la cocina
  • A de ahorrar dinero
  • M de menos visitas al doctor
  • A de alimentación nocturna más facil
  • N de no cólicos ni alergias
  • T de tiempo especial con el bebé
  • A de alimento perfecto
  • R de la regla tarda en regresar
Aunque el amamantar es un proceso natural, la ignorancia y la falta de experiencia lo obstaculizan, y pueden surgir complicaciones. Las consultoras de lactancia están adiestradas para responder a las preguntas y problemas que se presenten en el maravilloso proceso de ofrecerle a nuestros niños un comienzo sano a través de la leche materna.

Recursos:


La Obesidad Infantil y Nuestros Niños

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD

La palabra obesidad deriva del latín obesus que quiere decir "gordura en demasía.” La obesidad se define como la acumulación excesiva de grasa corporal reflejada en un peso 20% mayor del recomendado según la edad, estatura, y sexo de la persona. Es decir, un bebé supuesto a pesar 25 libras, ya es obeso si pesa 30, una niña que debe pesar 50 libras, sería obesa si rebasa las 60, y un adolescente cuyo peso ideal es 100 libras se considera obeso si pesa 120.

La obesidad es la enfermedad que crece con mayor rapidez y la más amenazante en los EEUU. Los menores en Estados Unidos son los más obesos del mundo, y el 24% de ellos son niños Latinos. En California, casi un 30% de niños y adolescentes están obesos. Estas cifras se han más que duplicado en los últimos diez años. Los niños Latinos tienen más probabilidades de desarrollar obesidad que los niños anglosajones, aún desde la edad preescolar. La mitad de los adultos obesos eran obesos antes de los dos años, y gran parte de la otra mitad comienza a demostrar obesidad en la pubertad y adolescencia. Un 70% de los adolescentes con sobrepeso serán adultos obesos, y la cifra sube a 80% si su madre o padre son obesos.

Consecuencias:

  • Consecuencias físicas: fatiga fácil, probables enfermedades cardiovasculares, hipertensión y hipercolesterolemia, diabetes tipo 2, enfermedades del hígado, problemas con huesos y articulaciones, artritis, apnea, madurez sexual prematura, riesgos mayores de cáncer.
  • Consecuencias sicológicas: inseguridad, baja autoestima, discriminación escolar, marginación social, depresión, trastornos alimentarios (bulimia, comer compulsivamente).

Causas:

  • Predisposiciones biológicas (genéticas, hormonales), sicológicas (depresión, ansiedad, bulimia), ambientales (los ejemplos, estilos de vida, alimentos y elementos que rodean al niño en el hogar y la escuela) y socioeconómicas (familias de bajos ingresos tienden a consumir más comida chatarra dado el alto costo de comidas más sanas).
  • Consumo excesivo de alimentos altos en grasa y azúcares (comida chatarra).
  • Estilo de vida sedentario (mucho tiempo con TV, computadora, videojuegos).

Prevención:

  • Conocer y responder a las predisposiciones biológicas, sicológicas, ambientales y socioeconómicas.
  • Reducir el consumo de alimentos altos en grasa y azúcares (comida chatarra) y sustituirlos por alimentos nutritivos.
  • Reemplazar el estilo de vida sedentario (tiempo con TV, computadora, videojuegos) por uno más activo.

Intervención:

Actividad Física:
1. Actividad física hasta el punto de sudoración por un mínimo de 1 hora al día
2. Cambios cotidianos- caminar y usar escaleras en lugar de auto y elevador
3. Tomar clases de baile o artes marciales
4. Unirse a equipo deportivo o comprometerse a ejercitarse con amistades
5. Reducir el tiempo de TV, computadora y juegos de video

Alimentación Sana
:
“Menos frituras, más verduras, y dulzura con mesura”
1. “De tal palo, tal astilla”-Los niños observan y hacen lo que ven hacer a los adultos, cuidado con “Predicar la moral en calzoncillos”
2. Lactancia en la infancia, y leches descremadas después de los 2 años
3. Beber bastante agua (en lugar de jugos y bebidas azucaradas)
4. Desayunar a diario
5. Hornear, asar, hervir, o cocer al vapor o en microondas en vez de freír
6. Cocinar modificando las recetas aumentando el contenido nutritivo
7. Ingerir 5 o más porciones de frutas y verduras diariamente
8. Consumir productos bajos en grasa, y menos carnes, cremas, quesos, y dulces
9. Reducir las bebidas gaseosas, los dulces y los cereales azucarados
10. Escoger los alimentos más sanos al comer comida rápida y de máquinas
11. Servir porciones según la edad y tamaño del niño
12. Ofrecerle a los niños pequeños 5 o 6 comidas pequeñas a horarios fijos
13. Evitar usar la comida como premio o como castigo para los niños
14. Evitar forzar a los niños a comer todo lo que se les sirvió
15. Consultar pediatras o nutricionistas si hay historial familiar de obesidad

Libros:

  • Alimentos y nutrición para niños y jóvenes (Janice Pratt VanCleave)
  • El ABC de la nutrición (Francesca Fossas)
  • Gordito no significa saludable: Lo que toda madre Latina debe saber para criar niños más felices y saludables (Claudia González Lourdes Alcaniz)
  • La nutrición puede determinar el futuro de tu hijo (Edmundo Acacio)
  • Niños y el arte de hacerlos comer (Maria Rosas)
  • Nutrición en la adolescencia y juventud (Ana María Requejo y Rosa Maria Ortega)
  • Para que tus hijos coman bien (José Luis Romero)