|
Guías:
Nutrición
(Tips on Nutrition)

Alimentos sólidos:
cuándo estará tu bebé listo para comerlos
Por BabyCenter
en Español
¿Cuándo
debería incorporar alimentos sólidos a la
dieta de mi bebé?
La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda
que se alimente a los bebés exclusivamente con leche
materna durante al menos seis meses. Hasta entonces, la
leche materna o la leche de de fórmula aporta todas
las calorías y el valor nutritivo que tu bebé
necesita. Esperar hasta que el organismo de tu bebé
esté preparado para los sólidos reduce mucho
el riesgo de una reacción alérgica.
Si tu bebé da señales de estar listo para
empezar a comer papillas (ver más abajo "¿Cómo
me daré cuenta de que mi bebé está
preparado?"), pregúntale a tu doctor si puedes
introducir las primeras papillas a partir de los 4 meses.
¿Cómo me daré cuenta de que
mi bebé está listo?
Estas señales pueden indicar que tu bebé está
listo para empezar a comer alimentos sólidos:
- Controla
su cabeza: puede mantener su cabeza en una posición
firme y erguida.
- Ha perdido
el "reflejo de extrusión": Ya no usa
su lengua para empujar la comida fuera de su boca.
- Se sienta
bien con apoyo: Incluso si tu bebé no está
totalmente preparado para una sillita alta, necesita poder
sentarse en una posición erguida para poder tragar
bien los alimentos.
- Mueve
las mandíbulas como para masticar: El desarrollo
de su boca y su lengua está sincronizado con el
de su sistema digestivo. Para comenzar con los sólidos,
es necesario que tu bebé pueda llevar los alimentos
al fondo de su boca y tragar. A medida que aprenda a tragar
correctamente, seguramente notarás que babea menos.
También pueden salirle los primeros dientes en
esta etapa.
- Ha aumentado
significativamente de peso: La mayoría de los bebés
están preparados para alimentarse con sólidos
cuando han duplicado el peso que tuvieron al nacer (o
pesan 15 libras o 7 kilos, aproximadamente) y tienen como
mínimo 4 meses de edad.
- Tiene
cada vez más apetito: Parece que tu bebé
se queda con hambre, incluso cuando lo alimentas entre
ocho y diez veces por día con leche materna o de
fórmula.
- Siente
curiosidad por lo que tú comes: Tal vez comience
a observar tu tazón de arroz o intente agarrar
un tenedor cargado de tallarines durante el trayecto del
plato a tu boca.
¿Cómo debería
incorporar los alimentos sólidos?
Por regla general es bueno comenzar con cereal
de arroz, que es un cereal sin gluten y con menos posibilidad
de provocar alergias que otros alimentos. Primero, dale
a tu bebé el pecho o el biberón. Después
ofrécele una o dos cucharitas de cereal seco mezclado
con una cantidad suficiente de fórmula o leche materna
que le permita lograr una consistencia semilíquida.
Utiliza una cuchara especial con punta blanda cuando lo
alimentes para evitar que se lastimen sus encías.
Comienza poniendo sólo una pequeña cantidad
de cereal en la punta de la cuchara.
Al principio dale sólo una papilla por día,
a la hora que más les convenga a ti y a tu bebé.
Seguramente no va a comer mucho, pero dale tiempo para que
se acostumbre a la experiencia. Algunos bebés necesitan
practicar cómo tener los alimentos en la boca y tragarlos.
A medida que la cantidad que ingiera sea mayor, haz que
la consistencia del cereal sea cada vez más espesa
y agrega otra papilla más por día.
¿Cómo puedo saber si mi bebé
está satisfecho?
El apetito de tu bebé variará de
una comida a la otra. Si tu bebé se echa hacia atrás,
aleja su cabeza de la comida, comienza a jugar con la cuchara
o se niega a abrir la boca para el próximo bocado,
probablemente ya haya comido lo suficiente. Algunas veces,
los bebés cierran su boca porque todavía no
han terminado el primer bocado, así que asegúrate
de darle el tiempo suficiente para que trague la comida.
¿Necesito seguir dándole a mi bebé
leche materna o de fórmula?
Sí, tu pequeño necesitará
leche materna o de fórmula hasta que cumpla el año.
Ambos alimentos le proporcionan importantes vitaminas, hierro
y proteínas de un modo que le es fácil de
digerir. Los alimentos sólidos no pueden reemplazar
todas las sustancias nutritivas que la leche materna o de
fórmula le ofrece durante el primer año de
vida.
¿Cómo debería incorporar otros
alimentos sólidos?
Incorpora otros sólidos de manera gradual,
uno por vez, esperando como mínimo tres días
después de la introducción de cada nuevo alimento.
De esta manera, podrás darte cuenta si tu bebé
tiene una reacción alérgica a alguno de ellos
(algunos de los síntomas de las alergias son diarrea,
pancita hinchada, muchos gases o sarpullido). Si hay antecedentes
familiares de alergias o si tu bebé manifiesta una
reacción alérgica durante este proceso, comienza
a esperar una semana entre cada nuevo alimento que incorporas
a su dieta.
Si bien es buena idea hacer que tu pequeño se acostumbre
a comer una gran variedad de alimentos, le llevará
tiempo acostumbrarse a cada nuevo gusto y textura. Aunque
cada bebé tiene sus propias preferencias alimenticias,
la transición puede ser similar a la siguiente:
1. Cereales semilíquidos.
2. Frutas y verduras en puré.
3. Alimentos de mesa bien picados, por ejemplo, carne y
otras fuentes de proteínas.
Una vez que tu bebé coma el cereal sin ningún
problema, ofrécele algunas cucharadas de verduras
o frutas en la misma comida que la porción de cereal.
Algunos alimentos buenos para empezar son el camote (batata,
boniato), la calabaza, la manzana, el plátano, la
zanahoria, la avena, el durazno (melocotón) y la
pera. Todos los alimentos deben estar hechos puré
o papilla, porque en esta etapa tu bebé presionará
la comida contra el paladar antes de tragarla.
Cuando alimentes a tu bebé con comida para bebés
que venga en envases listos para consumir, saca un poco,
ponla en un platito y dásela desde ahí. Si
introduces en el envase la cuchara con la que le estás
dando de comer, no podrás guardar lo que quede, ya
que habrás dejado allí las bacterias de su
boca. Además, tira los envases de comida de tu bebé
después de un día o dos de haberlos abierto.
Mientras que algunos especialistas recomiendan incorporar
primero las frutas y verduras amarillas porque son más
fáciles de digerir, otros recomiendan empezar desde
un principio con los alimentos de color verde para que el
bebé no desarrolle una preferencia por el gusto dulce
de las frutas y verduras amarillas. Eres tú quien
elige cuál de los dos enfoques adoptar. De cualquier
manera, no dejes ningún alimento fuera de la dieta
de tu pequeño simplemente porque a ti no te gusta.
Y no le des ninguno de los alimentos que podrían
causarle una reacción alérgica temprana ni
los que podrían hacer que se ahogue.
Si tu bebé rechaza un alimento en particular no lo
fuerces a que lo coma. Intenta nuevamente en aproximadamente
una semana. Puede ser que nunca le gusten los camotes o
quizás cambie de opinión varias veces y terminen
por encantarle.
No te sorprendas si las heces de tu bebé cambian
de color y olor cuando incorpores alimentos sólidos
a su dieta. Si hasta este momento tu pequeño recibió
exclusivamente leche materna, probablemente notes un fuerte
olor en sus heces que anteriormente tenían un olor
dulzón, apenas comience a comer sólidos, por
más pequeñas que sean las cantidades que ingiera.
Esto es normal. Si su deposición se ve demasiado
firme (el arroz, las bananas y la manzana pueden favorecer
el estreñimiento), comienza a darle otras frutas
y verduras, avena o cebada.
¿Cuántas veces por día debería
mi bebé comer alimentos sólidos?
Al principio comerá una mezcla de cereal
semilíquido sólo una vez al día. Alrededor
de los ocho meses debería ingerir alimentos sólidos
tres veces al día. La dieta de un día normal
en esta etapa podría consistir en:
- Leche
materna o leche de fórmula fortificada con hierro.
- Cereal
fortificado con hierro.
- Verduras
amarillas y verdes.
- Frutas.
- Pequeñas
cantidades de proteínas como carne de ave, queso
cottage o requesón, queso de soya y carne roja.
Hay ciertos alimentos que no deberías
darle todavía. La miel, por ejemplo, puede producir
botulismo en los bebés menores de un año.
Y los alimentos que comúnmente son alérgenos,
como la mantequilla de cacahuate (maní), la leche
de vaca, los mariscos, los cítricos (que incluyen
jugos, como el jugo de naranja) y la clara de huevo se deberían
también evitar por un año o más, según
sea el grado de cuidado que quieras tener respecto de los
alérgenos potenciales.
¿Necesito algunos utensilios especiales?
Sólo una sillita alta de bebé y una cuchara
especial con punta blanda para proteger sus sensibles encías.
A medida que tu pequeño comience a comer más,
quizás quieras utilizar un babero, un plato de plástico
con una base que se pega a la superficie de la mesa de la
sillita alta, y un tapete o alfombra lavable sobre el piso.
Todos estos elementos te pueden ayudar a minimizar la inevitable
suciedad del piso y reducir los lavados posteriores de su
ropita.
¿Dónde puedo darle de comer a mi bebé?
Para establecer buenos hábitos al momento de comer
— por ejemplo, comer en la mesa y no enfrente de la
televisión — es buena idea darle de comer a
tu bebé en su sillita alta, siempre que puedas. Ofrecerle
alimentos que pueda agarrar con los dedos mientras está
moviéndose puede producirle ahogo (y mejor ni mencionar
los restos de la banana apisonada sobre la alfombra). Si
tu bebé no está listo para una sillita alta,
siéntalo sobre tu falda. Solo asegúrate de
que esté en una posición lo suficientemente
erguida como para tragar bien.
¿Cómo puedo ayudar a que mi niño
desarrolle hábitos de comer saludables?
- No alimentes excesivamente a tu
bebé. Observa las señales que te indican
que ya está satisfecho.
- No trates de forzar a tu niño
a que coma alimentos que no le gustan. Respeta sus preferencias
y evita las peleas en torno a los alimentos.
- Trata de lograr un equilibrio en
las proteínas, los carbohidratos, las frutas y
las verduras que le das. Trata de moderar los dulces,
la sal y las grasas.
- Evita las comidas rápidas
siempre que puedas.
- No sobornes o recompenses a tu
niño con comida. En su lugar, ofrécele muchos
abrazos, besos y cuidados.
- Alimenta a tu bebé en su
sillita alta siempre que puedas, en lugar de hacerlo frente
a la televisión o cuando se esté desplazando.
Enlaces relacionados:
1. Sigue
el desarrollo de tu bebé semana a semana con nuestros
mensajes electrónicos gratuitos. Regístrate
hoy.
2. Crea
un calendario personalizado para tu bebé, que te
ofrecerá consejos e información todos los
días, y un hermoso recuerdo de su primer año
de vida.
3. Alimentos
que pueden no ser seguros para tu bebé.
4. Cómo
preparar la comida de tu bebé en casa.
5. Destete
o ablactación.
© BabyCenter,
LLC 1997-2008. Usado con permiso. Todos los derechos reservados.
Balanceando
la Nutrición y el Presupuesto Familiar
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
Baja
PDF
La recesión económica actual está impactando
lo que comen nuestros niños, familias y comunidades
a través de los EEUU. Una de las consecuencias negativas
considerables y peligrosas de los ajustes a los presupuestos
familiares es que nuestros niños no se alimenten
sanamente.
Es un hecho que los niños que comen bastantes frutas
y verduras, y poca grasa y azúcar, tienen menos riesgos
de desarrollar enfermedades serias que quienes no lo hacen.
Mas en muchos hogares, aunque se tenga la mejor intención
de servir comida nutritiva, el dinero no parece alcanzar
para los alimentos más saludables. Por esto los niños
Latinos están consumiendo demasiada comida chatarra,
y sucumbiendo en cifras alarmantes a la obesidad, la diabetes,
y al riesgo de desarrollar problemas del corazón.
La salud de nuestros niños no tiene precio. Las buenas
noticias son que los padres de familia tienen opciones para
alimentar sana y económicamente a sus hijos. ¡Podemos
proveerle a nuestra familia una nutrición balanceada
sin “desbalancear” el presupuesto familiar!
Al Comprar:
1. Cocinar más en casa y comer menos fuera.
2. Evitar salir de compras cuando sienta hambre.
3. Planificar las comidas usando productos económicos
sanos.
4. Llevar lista de compras sobre lo que necesite, para no
comprar impulsivamente.
5. Rendir al máximo los cupones de descuento y cupones
de alimentos.
6. Aprovechar los comestibles cuando están en temporada
y en oferta.
7. Comparar precios y contenido nutritivo al elegir alimentos.
8. Escoger productos genéricos con igual contenido
nutritivo.
9. Considerar frutas y verduras congeladas; alimentan igual
y duran más que frescas.
10. Comprar al por mayor sólo lo que usará
en grandes cantidades.
Al Comer:
1. Alimentar a los bebés con leche materna, y tomar
agua en lugar de otras bebidas.
2. Desayunar diariamente en casa.
3. Cargar consigo refrigerios sanos, para evitar la comida
rápida o de máquina.
4. Servir porciones menores, y preparar las sobras el próximo
día modificadas.
5. Consumir alimentos cultivados en el balcón o patio.
Al Consumir Información:
1. Alimentos
y nutrición para niños y jóvenes
(Janice Pratt VanCleave)
2. Gordito
no significa saludable: Lo que toda madre Latina debe saber
para criar niños más felices y saludables
(Claudia González, Lourdes Alcaniz)
3. La
nutrición puede determinar el futuro de tu hijo
(Acacio, Edmundo)
4. Nutrición
y salud: Principios prácticos para una vida saludable
(José Caruci)
5. Para
que tus hijos coman bien (José Luis Romero)
Comiendo
y Moviéndonos: Nutrición y Ejercicio para
el Desarrollo Saludable de Nuestros Niños
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
Baja PDF
Los estudios científicos
señalan contundentemente la gran importancia de una
buena nutrición y un estilo de vida activo para el
crecimiento sano durante la niñez.
Los niños que se ejercitan regularmente y comen bastantes
frutas y verduras, y poca grasa y azúcar, corren
menos riesgos de desarrollar condiciones serias, tales como
la diabetes, enfermedades del corazón, y hasta cáncer.
Más allá de los beneficios de salud física,
los estudios demuestran que la alimentación balanceada
y el ejercicio fomentan el aprendizaje escolar, y el desarrollo
emocional y social durante la niñez. Después
de todo, como dice el refrán, “mente sana en
cuerpo sano.”
El comer saludablemente y el ejercicio frecuente sirven
de fuentes de energías para realizar las tareas diarias,
y ayudan a reducir el estrés.
Además, el comer y ejercitarnos proveen oportunidades
de compartir y disfrutar como familia.
Mas con el ajetreo y las presiones diarias, y en las temporadas
de fiestas, no es fácil sacar tiempo o tener la disciplina
para comprar y preparar comidas balanceadas, y ejercitarnos
todos los días. “Del dicho al hecho, hay un
gran trecho.”
Recomendaciones generales
para desarrollar hábitos de alimentación saludables:
- Moderación- “Ni poco, ni demasiado,”
“Todo en exceso hace daño”
- Comer 5 o más porciones de frutas y verduras
de diferentes colores diariamente (dan energía,
son bajas en grasa y sodio, contienen nutrientes importantes
y fibra, y son económicos).
- Comprar y tener disponibles y al alcance frutas y verduras
frescas, secas, congeladas, o enlatadas
- Al ir de compras, llevar lista incluyendo alimentos
saludables
- Al cocinar, modificar las recetas para reducir la grasa
y aumentar el contenido nutritivo
- Al comer comida de establecimientos de comida rápida,
camiones de comida ambulante, y máquinas vendedoras,
escoger los alimentos más sanos
- Desarrollar el hábito de desayunar diariamente
- Crear ambiente agradable, tranquilo, y sin distracciones
a la hora de comer
- Comer juntos como familia regularmente; si no a diario,
varias veces por semana
Recomendaciones particulares a
la niñez:
- “De tal palo, tal astilla”
- Recordar que los niños observan y hacen lo que
ven hacer a los adultos
- Cuidado con “Predicar la moral en calzoncillos”
- Involucrar a los niños al escoger los alimentos
cuando vaya de compras
- Estimular a los niños a probar alimentos variados
desde temprana edad
- Ofrecer a los niños opciones de alimentos saludables
entre los que puede escoger
- Presentar los alimentos de maneras atractivas para los
niños
- Reducir el consumo de dulces para los niños,
pues contribuyen a la putrefacción de los dientes.
- Usar leches descremadas después de los 2 años
de edad
- Ofrecerle a los niños pequeños 5 o 6 comidas
pequeñas a través del día
- Escoger cereales no azucarados para los niños
- Servir porciones apropiadas a la edad y tamaño
de cada niño
- Evitar usar la comida como premio para los niños
- Supervisar la comida de los niños. “El
ojo del amo engorda al caballo”
- Consultar a un pediatra, a un nutricionista, o a un
sicólogo si le preocupan los hábitos alimenticios
de sus niños
- Consultar a un pediatra o a un nutricionista si hay
historial de diabetes u obesidad en la familia
Cómo reducir las grasas,
las azúcares, y las calorías innecesarias:
- Antes de cocinar, quitar la grasa y el pellejo a las
carnes
- Al cocinar, hornear, asar, hervir, o cocer los alimentos
al vapor o en horno microondas, en lugar de freírlos
- Al cocinar, hacer sopas, o salsas, botar la grasa que
sueltan los alimentos
- Al cocinar, usar agua en lugar de aceite cuando sea
posible
- Al aderezar, usar salsas sin grasa o bajas en grasa
- Usar mermelada de fruta en lugar de mantequilla, margarina,
o mayonesa
- Escoger productos bajos en grasa cuando estén
disponibles
- Reducir el consumo de carnes y productos animales
- Reducir el consumo de cremas y quesos
- Reducir el consumo de mantecado y postres dulces
- Reducir el consumo de bebidas gaseosas
Cómo aumentar las vitaminas,
los minerales, y la fibra:
- Añadir frutas a las ensaladas
- Añadir vegetales a guisos, sopas, y platos de
arroz o pasta
- Comer frutas o vegetales como merienda
- Comer frutas a la hora del postre
Recomendaciones para desarrollar
un estilo de vida activo:
- Envolverse en algún tipo de ejercicio por un
mínimo de 30 minutos al día
- Incorporar la actividad física a los quehaceres
diarios (por ejemplo, caminar en lugar de ir en auto,
tomar las escaleras en lugar del elevador)
- Apuntarse en clases de baile o artes marciales
- Anotarse en equipo deportivo
- Ejercitar a las mascotas
- Jugar activamente dentro y fuera del hogar
- Escoger tanto actividades de grupo, como algunas que
se puedan realizar a solas
- Incluir tanto ejercicios aeróbicos, como aquellos
que desarrollan flexibilidad y fuerza
- Sentar metas realistas
- Ofrecer recompensas periódicamente, como motivación
- Hacer del tiempo del ejercicio un tiempo divertido (por
ejemplo, poniendo música)
- Reducir el tiempo ocupado frente a la televisión,
la computadora, y jugando juegos de video
- Planificar excursiones semanales de familia que envuelvan
actividades físicas
La
Diabetes y Nuestros Niños
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
La diabetes afecta de manera desproporcionada
a los Latinos, incluyendo a nuestros niños. ¿Sabía
usted que más del 10% de los Latinos tienen diabetes,
y que uno de cada dos niños Latinos nacidos desde
el año 2000 probablemente desarrollará diabetes?
Definición
La diabetes mellitus es una enfermedad seria causada por
deficiencias en la producción o utilización
de la insulina que ayuda a convertir el azúcar en
energía.
La diabetes tipo 1, más común en niños
y adolescentes, tiende a requerir inyecciones diarias de
insulina. La diabetes tipo 2 es común en los Latinos,
y se trata con regímenes alimenticios y de ejercicio,
con medicinas y/o inyecciones de insulina.
Atención
Los niños que tienen familiares con diabetes, y los
niños que están sobrepeso, que comen comida
chatarra, y que pasan cuatro horas o más al día
en actividades sedentarias tales como ver TV y jugar juegos
de video corren algo riesgo de desarrollar diabetes tipo
2.
Algunos de los síntomas de la diabetes
son: sed y hambre constantes, orinar frecuentemente, aumento
o pérdida de peso, cansancio, irritabilidad, visión
borrosa, piel oscura alrededor del cuello, lesiones en la
piel que tardan en sanar, tendencia a desarrollar infecciones,
y cosquilleo o falta de sensación en las manos o
pies.
Prevención
“Más vale prevenir que tener que remediar”.
Los niños que comen bastantes frutas y verduras,
poca grasa y azúcar y se ejercitan regularmente corren
menos riesgos de desarrollar diabetes.
Buen régimen
alimenticion
1. Comer 5 o más porciones de frutas
y verduras diariamente
2. Comer frutas o verduras como merienda y postre
3. Añadir frutas y verduras a las ensaladas, guisos,
sopas, y pasta
4. Hornear, asar, hervir, o cocer los alimentos al vapor
o en microondas
5. Cocinar modificando las recetas aumentando el contenido
nutritivo
6. Escoger productos bajos en grasa, y menos carnes, cremas,
quesos, y dulces
7. Escoger los alimentos más sanos al comer comida
rápida y de máquinas
8. Servir porciones según la edad y tamaño
del niño
9. Reducir las bebidas gaseosas, los dulces y los cereales
azucarados
10. Consultar pediatras o nutricionistas si hay historial
familiar de diabetes
Bastante ejercicio
1. Actividad física activa por
un mínimo de 1 hora al día
2. Caminar en lugar de ir en auto y tomar las escaleras
en lugar del elevador
3. Clases de baile o artes marciales
4. Unirse a equipo deportivo
5. Reducir el tiempo de TV, computadora y juegos de video
Organizaciones
1. Programa Nacional de la Educación
sobre la Diabetes, 1-800-438-5383.
2. Instituto
Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y
del Riñón
3. Centro
Nacional para el Control y la Prevención de Enfermedades
Crónicas y Promoción de la Salud, 1-800-232-4636.
4. Asociación
Americana de la Diabetes, 1-800-342-2383. Su sitio Internet
tiene una
sección en español con información
para adultos y para jóvenes.
5. Diabetic
Youth Foundation, ofrece clases y campamentos de verano,
925-680-4994.
Publicaciones
1. Revista Diabetes Forecast,
en español, gratis llamando al 1-800-DIABETES, 1-800-342-2383.
2. Diabetes de la A a la Z: Todo lo que Usted Debe Saber
(Asociación Americana de la Diabetes)
3. Diabetes Tipo 2:Su Guía Para Una Vida Saludable
(Asociación Americana de la Diabetes)
4. Cocinando para Latinos con Diabetes (Olga Fuste)
5. Consejos para Estar Sano Teniendo Diabetes (David
Schade et al.)
Para prevenir o combatir la diabetes,
"menos frituras, más verduras, y dulzura con
mesura." Enseñémosle a nuestros niños
que es prudente la moderación: "ni poco, ni
demasiado," "todo en exceso hace daño."
No olvidemos la supervisión, pues "al ojo del
amo engorda el caballo." Y sirvamos de buenos ejemplos,
para no "predicar la moral en calzoncillos," ya
que "de tal palo, tal astilla." Comencemos ya,
pues "para luego es tarde," y "Árbol
que crece torcido, jamás su tronco endereza."
“¡Buen provecho!”
La
Importancia de los Antioxidantes en la Salud Cardiovascular
Por Vilma Andari, MS
Baja
PDF
Cuantas veces le han recomendado consumir una variedad de
frutas y vegetales que reflejen el color de un arco iris?
Las frutas y vegetales proporcionan una gran variedad de
vitaminas, minerales y fitoquímicos, tales como los
carotenoides y flavonoides. Varios de estos fitoquímicos
están relacionados con los pigmentos que otorgan
a las plantas sus brillantes colores (amarillo, naranja,
rojo, verde y violeta) y actúan como antioxidantes
dietéticos, los cuales potencialmente promueven una
óptima salud, protege las células del cuerpo
y reducen el riesgo de enfermedades crónicas, como
el cáncer, y las enfermedades cardiovasculares.1,2
Algunos ejemplos son antocianidinas en las bayas, quercetina
en manzanas, licopeno en tomates y sandía, beta caroteno
en camote y zanahorias, luteína en vegetales de hojas
frondosas (ver Tabla 1).
Estos componentes naturales protegen a las moléculas
biológicas del daño (estrés) oxidativo
iniciado por los radicales libres (RL). Los RL pueden dañar
moléculas biológicas como proteínas,
lípidos, y DNA. 2 Los RL causan inflamación
en las células conduciendo a una variedad de problemas
de salud y enfermedades cardiovasculares.1 Investigaciones
epidemiológicas han reportado que el estrés
oxidativo inicia una serie de condiciones patológicas
(hipertensión y arterioesclerosis) que afectan directamente
las paredes de las células vasculares.3
El organismo humano combate los RL por medio de antioxidantes
(1) biológicos como las enzimas, superoxido dismutasa,
Catalasa, Glutation peroxidasa3 y (2) dietéticos
como la vitamina E, vitamina C, carotenoides y flavonoides.
Ya que el cuerpo no es totalmente (100%) efectivo en combatir
los RL y sus efectos devastadores en las células,
es imperativo consumir una variedad de antioxidantes, los
cuales trabajan en diferentes partes del organismo, para
reducir el efecto de los radicales libres. La vitamina E,
vitamina C y beta-caroteno son los tres antioxidantes clásicos
que han sido investigados por sus beneficiosas funciones
antioxidantes en las enfermedades cardiovasculares.1 La
función biológica de las vitamina E y C es
reaccionar o atrapar radicales libres.
Investigaciones sobre los efectos de los antioxidantes en
humanos comienzan a aclarar cómo ellos trabajan,
cuánto es necesario para ejercer un efecto protectivo,
y si las sustancias químicas trabajan solas o en
sinergia con otras sustancias. Algunos estudios han demostrado
que la ingesta de frutas y vegetales aumenta la Capacidad
Total Antioxidante (CTA) del plasma en poco tiempo después
de su consumo.4,5 Así, en las mujeres se demostró
que los niveles de CTA sanguínea aumentaron de 7%
a 25 % dentro de cuatro horas después de haber consumido
alimentos altos en antioxidantes o vitaminas, tales como
las fresas, espinaca, vino tinto o vitamina C. Estos resultados
fueron acreditados a los diferentes tipos de flavonoides
presentes en frutas y vegetales, y en algunos casos a el
contenido de vitamina C.6 Otras investigaciones revelaron
que solo con añadir una porción adicional
por día de frutas y vegetales, el riesgo de enfermedades
cardiovasculares decremento por 4 por ciento, y a 7% por
cada porción adicional de fruta. 7
Recientemente han evaluados los efectos antioxidante y la
acción biológica de algunos flavonoides –
quercetina, antocianinas – y se reportó que
los antioxidantes son capaces de reducir tanto la inflamación
de células vasculares3 como la oxidación del
colesterol.2,4 En otro estudio, los científicos de
la agencia de investigaciones para el Departamento de Agricultura
de los Estados Unidos (USDA) investigaron como varias frutas,
con alta CTA, afectaron los niveles de antioxidantes de
plasma sanguíneo en el grupo de participantes.5 Las
frutas evaluadas fueron cerezas, ciruelas secas, kiwis,
uvas rojas, fresas, y arándanos silvestres. Para
provocar altos niveles de antioxidantes en plasma sanguíneo
los participantes ingirieron porciones grandes de las respectivas
frutas (45 frutas pequeñas o 4 frutas enteras). Los
resultados indicaron que las uvas, kiwis, y arándanos
silvestres registraron mayor CTA en el plasma sanguíneo.
Los investigadores indicaron que los kiwis contienen alta
cantidad de vitamina C lo cual probablemente contribuyo
al alto nivel de CTA, al igual que las fresas.
En conclusión, las células humanas constantemente
están expuestas a ataques de RL los cuales crean
una cascada de efectos negativos en el organismo. Para combatir
estos ataques, el cuerpo necesita una variedad de antioxidantes
naturales -Vitamina E, vitamina C, carotenoides y fitoquímicos
– los cuales se encuentran en una abundancia de frutas
y vegetales.
Asegúrese de incorporar una gran variedad de frutas
y vegetales de colores brillantes en su dieta cada día
para promover la salud cardiovascular y la salud general.
Tabla 1. Fitoquímicos en los Alimentos:

Fuentes:
1. AHA Circulation. 1999;99:591-595. http://circ.ahajournals.org/cgi/content/full/99/4/591.
2. USDA-ARS. http://www.ars.usda.gov/sp2userfiles/place/12354500/data/orac/orac07.pdf
3. J. Clin. Invest. 2004 ; 114(2) : 1752-1761. http://www.jci.org/articles/view/21625/version/1#B29
4. http://www.ars.usda.gov/SP2UserFiles/Place/12354500/Articles/AICR06_flav.pdf
5. Agricultural Research; 2008 http://www.agclassroom.org/teen/ars_pdf/family/2008/03daily.pdf
6. J. Nutr. 1998; 128: 2383-2390. http://jn.nutrition.org/cgi/reprint/128/12/2383
7. J. Nutr. 2006; 136: 2588–2593. http://jn.nutrition.org/cgi/reprint/136/10/2588
La
lactancia: cómo empezar a amamantar
Escrito para
BabyCenter
en Español
Aprobado por la Junta de Asesores Médicos de Baby
Center
Baja
PDF
Por
qué la leche materna es lo mejor
La leche materna es el mejor alimento que existe para los
bebés. Hay estudios que demuestran que si alimentas
a tu bebé exclusivamente con tu leche hasta que tenga
por lo menos tres meses de edad, podrías prevenir
que contraiga ciertas enfermedades respiratorias. Y si lo
haces hasta que tenga por lo menos cuatro meses, es posible
que también reduzcas el riesgo de que tenga infecciones
en los oídos.
Tu leche es un alimento completo que contiene todas las
sustancias nutritivas que el bebé necesita (más
de 400), incluyendo hormonas y componentes para combatir
enfermedades que no se encuentran en las leches artificiales,
o fórmulas infantiles. Más increíble
todavía es el hecho de que su composición
nutritiva cambia y se ajusta a las necesidades del niño
a medida que éste crece y se desarrolla.
Aparte de los beneficios que la leche materna ofrece en
la formación del cerebro de tu bebé y en la
lucha contra las infecciones, la lactancia te ayuda a crear
un vínculo muy fuerte y especial con tu pequeño.
Al amamantar, tu bebé también se "nutre"
de tu cariño, el contacto directo con tu piel, y
la seguridad que siente en tus brazos.
Cómo empezar a amamantar
La primera vez que tengas en brazos a tu bebé, aun
en la sala de partos, ponlo en tu pecho. Todavía
no tienes leche "madura" en los senos, pero ya
estás produciendo una sustancia llamada calostro
que ayudará a proteger a tu bebé contra las
infecciones.
Procura permanecer tranquila, sobre todo si a tu recién
nacido le cuesta encontrar el pezón o mantenerlo
en la boca. Dar de mamar es un arte que exige un poco de
paciencia y mucha práctica, y nadie espera que sepas
hacerlo desde el comienzo, o sea que no dudes en pedir a
una enfermera que te ayude mientras todavía estés
en el hospital. (Si tu bebé nació prematuro,
tal vez no puedas darle de mamar inmediatamente, pero sí
puedes empezar a extraerte leche. Tu bebé la recibirá
a través de un tubo de alimentación o un biberón
hasta que esté lo suficientemente fuerte como para
mamar de tu pecho.)
Desde el principio recuerda que amamantar no debe ser doloroso,
o sea que fíjate bien en cómo sientes los
pechos al colocar al bebé. Su boquita tiene que estar
bien abierta para cubrir una buena parte de la aureola,
no sólo el pezón, y el pezón tiene
que llegar hasta el fondo de su boca. Si sientes dolor,
interrumpe la succión del bebé deslizando
un dedo tuyo entre sus encías y el pezón,
y vuelve a colocarlo asegurándote de que tenga la
boca bien abierta. Una vez que esté bien colocado
en el pecho, él solito se encargará de lo
demás.
Con qué frecuencia debes amamantar
Tendrás que hacerlo muy a menudo, ya que cuanto más
lo amamantes, más rápido empezarás
a producir leche madura y más cantidad tendrás.
Amamantar de 10 a 15 minutos en cada pecho, 8 a 12 veces
al día es más o menos lo normal. De acuerdo
con las últimas recomendaciones de la Academia Estadounidense
de Pediatría debes amamantar a tu recién nacido
siempre que dé señales de tener hambre, ya
sea mostrándose más alerta y activo, chupándose
las manos, o buscando tu pecho con la boquita. El llanto
es su último recurso para decirte que tiene hambre,
o sea que lo ideal es empezar a alimentarlo antes de que
empiece a llorar.
Durante los primeros días es probable que tengas
que despertarlo para darle de mamar, y también es
posible que se vuelva a dormir antes de terminar de comer.
Para asegurarte de que esté comiendo lo suficiente,
despiértalo para darle el pecho si han pasado cuatro
horas desde la última vez que lo amamantaste. Cuando
el bebé empiece a mantenerse alerta por más
tiempo, verás que pronto entrará en una rutina
y comerá cada una, dos o tres horas (durante la noche
se alimentará menos veces cuando empiece a dormir
más horas seguidas).
Cómo ponerte cómoda
Puesto que cada toma puede tardar hasta 40 minutos, elige
un lugar cómodo para darle el pecho. Sujeta al bebé
en una posición que no te deje los brazos y espalda
adoloridos. Una buena opción es sostener su cabecita
con la mano, pero lo importante es que elijas la postura
que te sea más cómoda. Si estás sentada,
puedes usar una almohada especial para amamantar que parece
un semicírculo, ya que ofrece un excelente apoyo
para el bebé. No empieces a amamantar hasta que tu
hijo y tú no se hayan puesto cómodos, puesto
que permanecerán en la misma posición por
mucho tiempo.
Qué debes comer
Mientras estés amamantando lo único que necesitas
es una dieta normal saludable. Los especialistas solían
recomendar que las madres consumieran de 400 a 500 calorías
adicionales diarias, pero los estudios más recientes
demuestran que esa dosis extra de calorías es innecesaria.
Comer sano es importante para tu propia salud, pero no tendrás
que seguir ninguna dieta especial ni complicada para amamantar
al bebé.
Lo que sí conviene es que limites el consumo de cafeína,
y que evites los chocolates, las comidas picosas y otros
alimentos que pueden irritar el sistema digestivo, ya que
pasarán al bebé a través de tu leche
y podrían causarle malestar. No olvides que es importante
beber muchos líquidos. Para recordártelo,
tu cuerpo liberará la hormona oxitocina mientras
amamantas, la cual hará que aumente tu sed.
Ten en cuenta que aunque amamantar es algo natural, puede
ser un poco difícil en los primeros días.
Si surgen problemas, busca el apoyo y los consejos de una
asesora de lactancia, de tu médico o enfermera, o
de las familiares y amigas que hayan amamantado a sus bebés:
la motivación y los consejos que te ofrezcan serán
una gran ayuda para ti.
Dificultades que podrías tener
Aunque casi todas las mujeres tienen la capacidad de amamantar
exitosamente, muchas enfrentan dificultades al empezar a
hacerlo. Algunos de los problemas más comunes que
podrías tener en las primeras seis semanas incluyen:
- Senos demasiado llenos e hinchados.
- Pezones adoloridos.
- Mastitis.
No
hay por qué sufrir en silencio. Todos estos problemas
tienen solución, y cuanto antes busques ayuda, mejor.
Emocionalmente, también puedes enfrentar algunos
retos. Es normal sentirse abrumada por las necesidades constantes
de tu recién nacido y por la sensación de
que lo único que haces día y noche es alimentarlo.
Si te sientes un poco desmotivada y estás pensando
en desistir, recuerda que no estás sola.
Dónde encontrar ayuda
Todo lo que necesitas para obtener la ayuda y el apoyo que
buscas es una llamada telefónica. La organización
internacional La Liga de la Leche, que ofrece apoyo a las
lactantes, puede enviarte información o ponerte en
contacto con uno de los grupos en tu área. Puedes
comunicarte con las oficinas centrales de La Liga de la
Leche, u obtener información a través de su
línea de ayuda, llamando al 800-525-3243, donde también
ofrecen asistencia en español. Si vas a las reuniones
en tu área recibirás ayuda y apoyo para amamantar,
a la vez que conocerás a otras mamás primerizas
con quienes podrás intercambiar ideas y experiencias.
También puedes obtener buenas recomendaciones para
amamantar con éxito consultando a una asesora de
lactancia profesional, quien se sentará a tu lado
y te ofrecerá consejos prácticos, ayudándote
a corregir la posición del bebé y otros factores
que podrían estar causando problemas. Para encontrar
a una de estas especialistas en tu área, llama a
la Asociación Internacional de Asesoras de Lactancia
al 919-861-5577, o busca en Internet una asesora de lactancia
de esa asociación. También puedes llamar al
hospital donde diste a luz, a tu médico o comadrona,
o al pediatra de tu bebé para que te recomienden
a una asesora de lactancia de su confianza. Muchos hospitales
cuentan con estas profesionales y ofrecen gratuitamente
sus servicios.
Enlaces relacionados
© BabyCenter,
LLC 1997-2008. Usado con permiso. Todos los derechos reservados.
Leche Materna para Niños Sanos
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
¿Sabía usted que la leche materna, por tener la proporción ideal de nutrientes y anticuerpos que protegen al bebé, es el estandarte dorado de la nutrición infantil? La leche materna es el mejor regalo para su bebé, y le servirá de fundamento para su desarrollo.
Estudios recientes demuestran que los bebés alimentados exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses desarrollan menos sobrepeso, diabetes, alto colesterol, infecciones del oído, alergias, enfermedades respiratorias, y diarrea que los niños alimentados de otras maneras.
No existe manera de replicar la leche materna, pues es una sustancia cambiante que se ajusta a las necesidades de los niños según se desarrollan. Los sustitutos tienen insuficiencias nutricionales y pueden traer contaminantes del ambiente y de los procesos industriales utilizados en su producción.
De ahí la Campaña Nacional, “los bebés nacieron para tomar leche de pecho”, para informar a la comunidad de que la lactancia es el método ideal para alimentar a los bebés. La Academia Americana de Pediatría recomienda lactancia exclusiva por los primeros 6 meses, y suplementada con otros alimentos por el resto del primer año. La Organización Mundial de la Salud recomienda lactar por los primeros 2 años.
Algunos beneficios de la lactancia:
- Ayuda a las madres a recuperarse del parto
- Mantiene más saludables a las madres y a los bebés
- Ofrece oportunidad para el apego emocional
- Es alimento instantáneo, a la temperatura ideal
- Está disponible donde se encuentre la madre, o bombeado
- Es más económico que las alternativas
- Es higiénico para los bebés y el medio ambiente
Socorro Caanen, líder de la Liga de la Leche, resume algunos de las ventajas de la lactancia con las letras de la palabra “amamantar:”
- A de amor
- M de mejor alimento y menos tiempo en la cocina
- A de ahorrar dinero
- M de menos visitas al doctor
- A de alimentación nocturna más facil
- N de no cólicos ni alergias
- T de tiempo especial con el bebé
- A de alimento perfecto
- R de la regla tarda en regresar
Aunque el amamantar es un proceso natural, la ignorancia y la falta de experiencia lo obstaculizan, y pueden surgir complicaciones. Las consultoras de lactancia están adiestradas para responder a las preguntas y problemas que se presenten en el maravilloso proceso de ofrecerle a nuestros niños un comienzo sano a través de la leche materna.
Recursos:
La
Obesidad Infantil y Nuestros Niños
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
La palabra obesidad deriva del latín obesus que quiere
decir "gordura en demasía.” La obesidad
se define como la acumulación excesiva de grasa corporal
reflejada en un peso 20% mayor del recomendado según
la edad, estatura, y sexo de la persona. Es decir, un bebé
supuesto a pesar 25 libras, ya es obeso si pesa 30, una
niña que debe pesar 50 libras, sería obesa
si rebasa las 60, y un adolescente cuyo peso ideal es 100
libras se considera obeso si pesa 120.
La obesidad es la enfermedad que crece con mayor rapidez
y la más amenazante en los EEUU. Los menores en Estados
Unidos son los más obesos del mundo, y el 24% de
ellos son niños Latinos. En California, casi un 30%
de niños y adolescentes están obesos. Estas
cifras se han más que duplicado en los últimos
diez años. Los niños Latinos tienen más
probabilidades de desarrollar obesidad que los niños
anglosajones, aún desde la edad preescolar. La mitad
de los adultos obesos eran obesos antes de los dos años,
y gran parte de la otra mitad comienza a demostrar obesidad
en la pubertad y adolescencia. Un 70% de los adolescentes
con sobrepeso serán adultos obesos, y la cifra sube
a 80% si su madre o padre son obesos.
Consecuencias:
- Consecuencias físicas:
fatiga fácil, probables enfermedades cardiovasculares,
hipertensión y hipercolesterolemia, diabetes tipo
2, enfermedades del hígado, problemas con huesos
y articulaciones, artritis, apnea, madurez sexual prematura,
riesgos mayores de cáncer.
- Consecuencias sicológicas:
inseguridad, baja autoestima, discriminación escolar,
marginación social, depresión, trastornos
alimentarios (bulimia, comer compulsivamente).
Causas:
- Predisposiciones biológicas
(genéticas, hormonales), sicológicas (depresión,
ansiedad, bulimia), ambientales (los ejemplos, estilos
de vida, alimentos y elementos que rodean al niño
en el hogar y la escuela) y socioeconómicas (familias
de bajos ingresos tienden a consumir más comida
chatarra dado el alto costo de comidas más sanas).
- Consumo excesivo de alimentos altos
en grasa y azúcares (comida chatarra).
- Estilo de vida sedentario (mucho
tiempo con TV, computadora, videojuegos).
Prevención:
- Conocer y responder a las predisposiciones
biológicas, sicológicas, ambientales y socioeconómicas.
- Reducir el consumo de alimentos
altos en grasa y azúcares (comida chatarra) y sustituirlos
por alimentos nutritivos.
- Reemplazar el estilo de vida sedentario
(tiempo con TV, computadora, videojuegos) por uno más
activo.
Intervención:
Actividad Física:
1. Actividad física hasta el punto de sudoración
por un mínimo de 1 hora al día
2. Cambios cotidianos- caminar y usar escaleras en lugar
de auto y elevador
3. Tomar clases de baile o artes marciales
4. Unirse a equipo deportivo o comprometerse a ejercitarse
con amistades
5. Reducir el tiempo de TV, computadora y juegos de video
Alimentación Sana:
“Menos frituras, más verduras, y dulzura con
mesura”
1. “De tal palo, tal astilla”-Los niños
observan y hacen lo que ven hacer a los adultos, cuidado
con “Predicar la moral en calzoncillos”
2. Lactancia en la infancia, y leches descremadas después
de los 2 años
3. Beber bastante agua (en lugar de jugos y bebidas azucaradas)
4. Desayunar a diario
5. Hornear, asar, hervir, o cocer al vapor o en microondas
en vez de freír
6. Cocinar modificando las recetas aumentando el contenido
nutritivo
7. Ingerir 5 o más porciones de frutas y verduras
diariamente
8. Consumir productos bajos en grasa, y menos carnes, cremas,
quesos, y dulces
9. Reducir las bebidas gaseosas, los dulces y los cereales
azucarados
10. Escoger los alimentos más sanos al comer comida
rápida y de máquinas
11. Servir porciones según la edad y tamaño
del niño
12. Ofrecerle a los niños pequeños 5 o 6 comidas
pequeñas a horarios fijos
13. Evitar usar la comida como premio o como castigo para
los niños
14. Evitar forzar a los niños a comer todo lo que
se les sirvió
15. Consultar pediatras o nutricionistas si hay historial
familiar de obesidad
Libros:
- Alimentos y nutrición
para niños y jóvenes (Janice Pratt
VanCleave)
- El ABC de la nutrición
(Francesca Fossas)
- Gordito no significa saludable:
Lo que toda madre Latina debe saber para criar niños
más felices y saludables (Claudia González
Lourdes Alcaniz)
- La nutrición puede determinar
el futuro de tu hijo (Edmundo Acacio)
- Niños y el arte de hacerlos
comer (Maria Rosas)
- Nutrición en la adolescencia
y juventud (Ana María Requejo y Rosa Maria
Ortega)
- Para que tus hijos coman bien
(José Luis Romero)
|