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Guías: El Estrés (Stress Management)



El ABC del Dedicar Tiempo a Nuestros Niños

Por Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
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Si “el tiempo es oro,” ¿qué regalo más valioso podemos ofrecerle a nuestros niños?

A menudo el trabajo, las labores del hogar, y otras responsabilidades y compromisos que nos ocupan no dejan mucho tiempo disponible para compartir con nuestros niños y darles la atención que necesita y merece cada uno. Mas no cabe duda de que es esencial que los padres de familia y otras figuras importantes en la vida de los niños les dediquen tiempo de calidad, frecuentemente.

Los estudios científicos han demostrado que el tiempo que comparten los niños con los adultos juega un papel crucial en el desarrollo infantil, y en la relación con esos y otros adultos, en el presente y en el porvenir. Al dedicarle tiempo a los niños, además de enseñarles destrezas importantes, conocemos sus intereses, cultivamos sus talentos, estimulamos su imaginación, y sentamos las bases de confianza y comunicación que han de servirles de por vida.

No hay que salir de casa, ir muy lejos, ni gastar mucho dinero para compartir con nuestros niños de maneras constructivas y enriquecedoras, mas sabemos que no es fácil encontrar tiempo libre en el corre-corre de la vida diaria. Para simplificar la tarea y empezar a ponerla en práctica, aquí ofrecemos unas sugerencias alfabetizadas.

A: Actividades artísticas (dibujar/colorear, armar rompecabezas, modelos).
B: Bibliotecas públicas (visitar regularmente y tomar materiales prestados).
C: Caminar y correr (en el vecindario o campos de deportes).
Ch: Charlar, chistear.
D: Deportes (practicar, participar, observar).
E: Escuchar y tocar música, cantar y bailar.
F: Fabricar con madera u otros materiales.
G: Gimnasia (hacer ejercicio en casa, parque o gimnasio).
H: Hornear y cocinar (siguiendo recetas y creando las propias).
I: Inventar cosas y juegos con artículos disponibles.
J: Jugar Juegos de mesa (lotería, dominó, naipes) y electrónicos.
K: Karate y artes marciales (practicar juntos en clases o con videos).
L: Leer libros, revistas (favoritos y nuevos).
M: Montar bicicleta.
N: Nadar (en alberca, lago o playa).
O: Observar naturaleza (animales, plantas y rocas en patio y parques).
P: Pasear en tren, autobús o en auto.
Q: Querer (demostrar cariño con palabras y gestos).
R: Rezar y meditar.
S: Salir a desayunar, almorzar, cenar, merendar.
T: Telefonear a la familia cercana y distante.
U: Universo (contemplar cielo estrellado en las noches).
V: Voluntarismo (ayudar a necesitados, participar en proyectos y eventos).
W: WWW (navegar la Internet juntos).
X: XXX (conversar sobre temas delicados).
Y: Yerba (cultivar plantas, jardín o huerto casero o comunitario).
Z: Zoológicos, acuarios, museos.


Ansiedades en las Navidades

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD

La temporada festiva y las Navidades nos traen tanto dicha como dificultades; son emocionantes, excitantes, ¡y pueden ser angustiantes y estresantes!

¿Por qué?

  • Ideales irrealistas: La propaganda promueve fantasías de familias perfectas, vidas perfectas, y fiestas perfectas.
  • Invierno: La temporada fría y lluviosa precipita en muchos un estado de ánimo decaído y deprimido, y conlleva menos trabajo y dinero, especialmente para jornaleros y jardineros.
  • Finanzas: La recesión económica ha reducido el ingresos familiar, mientras las presiones de campañas consumistas provocan gastos innecesarios y crean expectativas de comprar regalos y gastar en fiestas.
  • Fiestas: Las festividades a menudo incluyen fricciones familiares, y son difíciles para quienes tienen adicciones, tanto a las compras, como al alcohol y a la comida.
  • Separación: Los inmigrantes tendemos a sentirnos nostálgicos, solos, y aislados al vivir lejos de nuestros seres queridos en nuestros países natales.
  • Penar: La temporada festiva propicia sentimientos de tristeza y melancolía recordando a los seres queridos fallecidos ausentes en estas fechas.
¿Qué hacer?
  • Hagamos primero, lo primero; lo demás, si hay tiempo, energía, y dinero
  • Cuidemos nuestros cuerpos, canalicemos nuestras emociones, y cultivemos nuestras relaciones
  • Disfrutemos las cosas pequeñas y los placeres sencillos.
  • Simplificarnos la vida. A la hora de compras y compromisos, preguntarnos: ¿Es necesario? ¿Es importante para mí? ¿Vale la pena el costo?
  • Convirtamos cualquier ocasión en festejo al ponerle atención y corazón.
  • Resistamos las presiones a hacer, comprar, comer o beber de más.
  • Cuidado con las comparaciones, los chismes, las palabras y personas que nos estresan y restan alegrías y energías.
  • Evitemos los malos ejemplos y el aislamiento, las malas influencias, y la violencia.
  • Tengamos en cuenta que los niños nos observan, escuchan, y siguen nuestro ejemplo.
  • Compartamos con quienes nos hacen sentir bien.
  • Recordemos que lo que más vale y perdura es compartir en familia, y compartir con los más necesitados.
  • Hagamos regalos significativos, hechos a mano por adultos y niños, regalar o un poco de nuestro tiempo…
  • Utilicemos las celebraciones religiosas (misas, procesiones, villancicos, Posadas, y La Pastorela) para practicar y enseñar a los niños lecciones espirituales.
  • Al extrañar a quienes tenemos lejos, acordar llamadas, enviar cartas del corazón y recuerdos simbólicos, mensajes y postales por correo electrónico, fotos y videos con grabaciones de eventos.
  • Procuremos respaldo mutuo y ayuda profesional. La salud emocional de nuestra gente depende de la de nuestras familias e individuos, apoyándonos los unos a los otros.
  • Y, recordemos, a la hora de gastar, comer y beber en la celebración, ¡hacerlo con moderación!
¡Felices fiestas y los mejores deseos en esta temporada y siempre a todas las familias de nuestros niños!


Aprendiendo de los Luceros y de las Sombras del Pasado

Por Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
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Los Luceros de mi Pasado

Este ejercicio es una invitación a que reconozcamos los aspectos positivos de nuestra niñez, adolescencia, y adultez hasta el presente. Aún si nuestro pasado contiene mucho dolor y dificultad, hubo elementos positivos que nos han ayudado a sobrevivir hasta encontrarnos ahora en posición de desear superarnos. El identificar y utilizar estos elementos también puede servirnos a ayudar a nuestros niños a recordar los propios, y a crear nuevas experiencias positivas en su presente.

Al involucrarnos con otros adultos y con nuestros hijos, tenemos la oportunidad de facilitar experiencias y relaciones positivas que se formarán parte de sus recuerdos. Cuando recordamos lo que nos ayudó a nosotros mismos en nuestra vida, tomamos ideas que podemos aplicar a las vidas de otros en quienes tenemos influencia, especialmente en nuestros niños.

Instrucciones:

Bajo cada uno de los siguientes renglones, escriba recuerdos y asociaciones positivas provocadas por los temas identificados.

Puede enfocarse en un período en particular de su vida (por ejemplo, la niñez temprana o la adolescencia), o en su pasado en general. Siéntase libre de ilustrar sus palabras con dibujos, fotografías, etc.

  • Recuerdos placenteros.
  • Acontecimientos felices significativos.
  • Lugares cómodos y/o divertidos.
  • Objetos favoritos, significativos, y/o con valor sentimental.
  • Relaciones afectuosas y/o alentadoras.
  • Experiencias de descubrimiento y crecimiento.

Reflexione sobre el proceso de generar sus anotaciones y sobre el contenido de éstas respondiendo las siguientes preguntas.

Reflexiones:

  • ¿Cuán fácil o difícil se le hizo enfocarse en recuerdos positivos, en lugar de en los negativos?
  • ¿Le sorprendió alguna memoria de algo que no recordaba en mucho tiempo?
  • ¿Ha expresado su apreciación o gratitud a aquellos quienes facilitaron estas experiencias positivas de su pasado?
  • ¿Cómo puede contribuir a su vida personal el recordar las experiencias positivas de su historia?
  • ¿Cómo puede usted utilizar en la crianza de sus hijos la conciencia de sus recuerdos positivos?

Las Sombras de mi Pasado

Se dice que las heridas y los tropiezos nos hacen más fuertes y sabios. Este ejercicio es una invitación a que reconozcamos los aspectos negativos de nuestra niñez, adolescencia, y adultez hasta el presente. Cuando no son reconocidos, éstos pueden interferir con nuestra capacidad para distinguir nuestros asuntos personales de los de otros. El identificar y lidiar con nuestro propio dolor y sus orígenes puede servirnos al asistir a nuestros hijos con los suyos.

Se recomienda que abordemos con conciencia las sombras de nuestro pasado, de manera que podamos estar lo más sanos posibles al desempeñarnos como padres de familia.

Al relacionarnos con otros adultos y con nuestros hijos, tenemos la oportunidad de ayudar a evitar experiencias negativas que se convertirían en tristes recuerdos. Cuando recordamos lo que nos lastimó o perjudicó a nosotros mismos en nuestra vida, tomamos ideas que podemos aplicar a las vidas de aquellos cuyas vidas impactamos, particularmente las de nuestras vidas.

Instrucciones:

Bajo cada uno de los siguientes renglones, escriba recuerdos y asociaciones negativas provocadas por los temas identificados.

Puede enfocarse en un período en particular de su vida (por ejemplo, la niñez temprana o la adolescencia), o en su pasado en general. Siéntase libre de ilustrar sus palabras con dibujos, fotografías, etc.

  • Recuerdos desagradables o dolorosos.
  • Acontecimientos negativos significativos.
  • Lugares incómodos o desagradables.
  • Objetos detestables o dañinos.
  • Relaciones destructivas o lLastimosas.
  • Experiencias limitantes, entorpecedoras, o debilitantes.

Reflexione sobre el proceso de generar sus anotaciones y sobre el contenido de éstas respondiendo las siguientes preguntas.

Reflexiones:

  • ¿Cuán fácil o difícil se le hizo enfocarse en recuerdos negativos, en lugar de en los positivos?
  • ¿Le sorprendió alguna memoria de algo que no recordaba en mucho tiempo?
  • ¿Cómo ha abordado o lidiado con las experiencias negativas de su pasado?
  • ¿Cómo puede contribuir a su vida personal el recordar las experiencias negativas de su historia?
  • ¿Cómo puede usted utilizar en la crianza de sus hijos la conciencia de sus recuerdos negativos?

Recomendaciones:

  • Notemos cuando permitimos que las sombras de nuestro pasado nublan los luceros de nuestro presente y porvenir y los de nuestros hijos.
  • Enfoquemos nuestra atención deliberadamente en los luceros del pasado y presente nuestro y de nuestros hijos.
  • Facilitemos la multiplicación de luceros promoviendo en nuestras relaciones experiencias que se convertirán en recuerdos positivos.
  • Enfrentemos, encaremos, y exploremos las sombras del pasado por medio de la reflexión personal, consejería o sicoterapia, y/o prácticas espirituales, de manera que las incorporemos en nuestra historia personal y familiar sin que oscurezcan nuestros horizontes.


Ayudando a Nuestros Niños a Lidiar con Sucesos Traumáticos

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD y Rona Renner, RN

Desafortunadamente, muchos hemos experimentado sucesos tales como fuegos, terremotos, huracanes, accidentes, y encuentros con la violencia comunitaria y con el abuso de las autoridades. Actualmente en los EEUU existe un clima de temor en las familias inmigrantes, y los niños sufren al temer lo que puede sucederle a sus seres queridos.

Debemos estar preparados para manejar nuestras reacciones en tiempos difíciles para poder estar disponibles para nuestros niños, quienes cuentan con nosotros para protegerles y enseñarles a lidiar con sus propias reacciones.

Sugerencias

  • Esté al tanto de sus emociones, tome un minuto para calmarse, y responda a los niños de manera sensata y honesta. Si está sobrecargado por sus emociones, encuentre a un adulto con quien hablar.
  • Usted tal vez tenga una expresión de preocupación en su rostro, o esté llorando. En cuanto pueda, dirija su atención a lo que necesitan los niños. Comunique calma y seguridad con su voz y con sus gestos.
  • Los niños quieren saber que están a salvo. Figure lo que les va a decir que los confortará. Puede decirle, “Haré todo lo posible para protegerte.”
  • Hablen sobre la situación en cuestión, basados en el nivel de comprensión y la sensibilidad de cada niño. Mantenga sus explicaciones simples. Ofrezca información que clarifique los hechos. Escuche lo que los niños se dicen entre sí.
  • Si los niños ven personas gritando, peleando o llorando y sienten temor, afirme sus sentimientos, hablen sobre lo que esté aconteciendo, y retírelos de la situación lo antes posible. Puede decirles que usted también se alteró, pero que ya está bien.
  • Siempre pregúntele a los niños lo que ya saben o creen. Tal vez tengan que empezar la conversación corrigiendo información incorrecta.
  • Discuta con sus niños lo que hacen en casa y en la escuela para ayudarles a mantenerse a salvo. Repase las rutinas de seguridad en casos de terremoto o fuego. Enséñele a los niños un plan de emergencia, incluyendo que aprendan su nombre complete, su teléfono, y lugares seguros a donde ir en su hogar y en su vecindario.
  • Observe a sus niños jugar. Algunos niños demostrarán en el Juego lo que les ha impactado. Si están lidiando con problemas serios o pérdidas, usen arte, música o el escribir para expresar sus sentimientos. Lean libros, salgan a caminar, y noten lo sano y hermoso en su entorno.
  • Enséñele a sus niños una escala del 0 al 10 en la que el 0 representa un día muy malo, y el 10 representa un día muy bueno. De esta manera puede tener una idea de qué tal están pasando cada día. Pregúnteles qué pueden hacer para hacer que su día suba de número.

Cuando ocurra un suceso difícil o traumático, trate de permanecer alerta, calmado, y respetuoso de los demás. Sus niños le están observando, y aprenderán de sus actos aún más que de sus palabras.

Recursos

http://www.talkingwithkids.org/spanish-violencia.html
http://www.talkingwithkids.org/spanish-10puntos.html
Muy Malas Noticias por Marisol Muñoz-Kiehne (www.centering.org)

Gracias a Rona Renner, RN por la versión original en que se basa este artículo.


El Estrés Familiar y Los Niños

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD

Sabía usted que los niños perciben el estrés de los padres desde antes de nacer? Se ha demostrado que los fetos responden alterados cuando la madre siente estrés.

Aún cuando no luzcan conscientes porque sean pequeños, estén dormidos, o se encuentren fuera de la habitación donde estemos, los niños reconocen cambios en el estado anímico de sus padres, desde pequeñitos.

Aunque los bebés no entiendan ni se expresen con palabras, reaccionan por medios no verbales. Antes del desarrollo verbal ya perciben y responden a las emociones.

Cuando los bebés sienten las tensiones en su entorno, se altera su sentido de seguridad, y se enciende una alarma de peligro, como si enfrentara una situación amenazante. Los bebés tienden a reaccionar con comportamientos tales como notarse demasiado alerta a los sonidos y movimientos, y llorar más. También tienden a mostrar síntomas físicos, tales como alteraciones en el sueño (dificultades al dormir), el apetito (comer más o menos, con más o menos frecuencia), y la eliminación (cambios o problemas al orinar y evacuar). Cuando los niños hablan, ya comprenden y pueden expresarse usando palabras. Si a los bebés los confortamos principalmente arrullándolos y acariciándolos, a los mayorcitos además debemos explicarle con palabras, según su nivel de entendimiento, lo que sucede y lo que vamos a hacer al respecto, para reducir los temores y disminuir su estrés.

Las tensiones y conflictos en la relación de los padres, desde las discusiones cotidianas hasta la violencia doméstica, son de las principales y potencialmente más dañinas fuentes de estrés en los niños.

Es importantísimo servirle de buen ejemplo a los niños de cómo resolver nuestros desacuerdos, de cómo reconocer las señales de nuestro estrés, y manejarlo. Es crucial proteger a los niños de las preocupaciones y problemas de los adultos.

Los niños tienen menos control sobre su persona y sobre su entorno que los adultos; viven a la merced de sus emociones y de los adultos en sus vidas. Algunos niños son más afectados que otros por el estrés de sus padres, debido a diferencias en temperamento que les hagan más o menos sensitivos, y dependiendo de cómo manejan los padres el estrés.

A los niños quienes son más estresados por naturaleza, debemos ofrecerles: Comprensión, compasión, e intervención. Debemos demostrarles que entendemos que son sensitivos a las tensiones ambientales, que queremos evitarles sufrimientos innecesarios, y que les ayudaremos a prepararse y a aprender a lidiar con las situaciones estresantes que les presentará la vida, con ayuda profesional si fuera necesario.

Recomendaciones
1. Minimizar, prevenir, o anticipar situaciones estresantes cuando posible
2. Estar alerta y responder a las señales y manifestaciones de estrés
3. Prepararse para horas del día o temporadas que traen más estrés
4. No postergar ni permitir que los problemas crezcan o se acumulen
5. Buena alimentación, ejercicio diario y suficiente descanso
6. Practicar técnicas de respiración, relajación, y visualización
7. Hacer listas realistas, usar calendarios y libros de citas
8. Organizar hogar y área de trabajo para encontrar las cosas mejor
9. Escuchar, tocar música, bailar, apreciar y hacer arte
10. Observar o practicar deportes y pasatiempos
11. Buena selección de lectura, películas y programas
12. Consejería o terapia individual, familiar o grupal


Manejo del Estrés Familiar: Apoyo Informal y Ayuda Profesional
Marisol Muñoz-Kiehne, Ph.D.

Busquemos apoyo informal por medio de…

  • Rodearnos de personas calmadas
    - ofrecen buenos ejemplos del manejo del estrés
  • Hablar de nuestros problemas con personas de confianza
    - desahogarnos
  • Crear una red de sostén entre familiares y amistades
    - platicar a menudo, compartir preocupaciones, ofrecer y pedir ayuda práctica y
    emocional
  • Alternar con otras familias
    - cuidado de niños, transportación, mandados
  • Buscar recursos en la comunidad
    - grupos de apoyo, programas educativos y recreativos
  • Utilizar los programas para padres de familia que ofrecen las escuelas e iglesias

Busquemos ayuda profesional por medio de…

  • Consultar profesionales
    - ofrecen conocimientos, orientación, sugerencias
  • Usar los servicios de agencias sociales
    - trabajadores sociales, ayudantes
  • Usar los servicios de agencias de salud mental y consejería
    - psicólogos, terapeutas
  • Usar los servicios de agencias de salud
    - médicos, asistentes de médicos, enfermeros
  • Aprender sobre las destrezas del criar niños
    - a través de clases, grupos, consultas particulares, y materiales educativos
  • Aprender sobre destrezas de comunicación, manejo del tiempo, manejo de la ira, manejo del estrés, etc.
    - a través de clases, grupos, consultas particulares, y materiales educativos
  • Usar las líneas telefónicas calientes (de crisis) o tibias cuando necesite apoyo, respiro, o guía


Manejo del Estrés Familiar: Cuerpo y Mente Sanos
Marisol Muñoz-Kiehne, Ph.D.

  • Ejercicio o actividad física
    - diaria o frecuentemente
  • Hacer algo para mejorar su apariencia física
  • Buena alimentación
    - desayunar, tomar un receso para almorzar, hacer 3+ comidas al día, comer con
    moderación, incluir frutas, vegetales, granos y fibra en la dieta, reducir el azúcar y
    la cafeína
  • Evitar la auto-medicación con nicotina, alcohol, u otras sustancias
    - el cigarrillo estimula, deprime, y causa problemas de salud; el alcohol deprime
    el sistema nervioso central y su uso frecuente puede llevar al alcoholismo; los
    sedativos y tranquilizantes causan dependencia física y psicológica
  • Desarrollar rasgos de personalidad que ayudan a lidiar con el estrés
    - optimismo, sentido del humor, flexibilidad
  • Manejar las emociones de manera segura y constructiva
    - reconocer nuestras emociones y sus antecedentes, buscar desahogos, respetar
    nuestros límites
  • Escribir en un diario
    - pensamientos y sentimientos para clarificarlos, ayudarnos a tomar decisiones,
    enfrentar problemas, y descubrir soluciones
  • Pasar tiempo a solas
    - diaria o frecuentemente


Manejo del Estrés Familiar: Descanso y Relajación

Marisol Muñoz-Kiehne, Ph.D.

  • Tomar descansos
    - diaria o frecuentemente, en un lugar tranquilo y seguro
  • Desconectar el teléfono o usar tapones en los oídos cuando va a descansar
  • Permitir tiempo cada día para silencio, privacidad, introspección
  • Aprender y practicar técnicas de respiración, relajación, y visualización
    - simples, económicas, efectivas, y ayudan a prevenir y a aliviar problemas físicos
    y emocionales relacionados con el estrés. Requiere práctica y paciencia
  • Respirar profundamente
    - desde el abdomen
  • Relajar los músculos
    - tensar y relajar grupos de músculos en secuencia
  • Visualizar
    - crear imágenes mentales positivas, de bienestar y éxito pasados o futuros;
    crear una imagen clara de una escena placentera, incluyendo todos los sentidos
  • Meditación
    - calmar el cuerpo y la mente mientras nos concentramos en la respiración, o en
    una palabra, frase o imagen
  • Yoga
    - combinación de respiración, meditación, posturas, y movimiento
  • Masaje
    - por uno mismo, o por otra persona
  • Agua
    - baño caliente, ducha
  • Música
    - tocar, escuchar, bailar
  • Arte
    - admirar, crear
  • Deportes
    - ver, participar
  • Pasatiempos
    - jardinería, manualidades, mecánica
  • Lectura, películas y programas
    - relajantes, constructivos, inspiradores
  • Paseo
    - cambio de ambiente
  • Diversión
    - humor, hacer algo agradable a diario


Manejo del Estrés Familiar: Lidiando con los Adultos y con Los Niños
Marisol Muñoz-Kiehne, Ph.D.

Con los adultos…

  • Dedicar tiempo a las relaciones con su pareja, amistades y familiares adultos
  • Comunicarnos positiva y afirmativamente
  • Compartir tareas con su pareja u otras personas que puedan ayudar
  • Cooperar en lugar de competir
  • Evitar añadir estrés innecesario

Con los niños…

  • Aprovechar los momentos especiales con sus niños
  • Dedicar tiempo individual para cada niño diariamente
  • Demostrarles cariño con sonrisas, contacto visual, abrazos, besos
  • Tocarles física y emocionalmente a diario
  • Demostrarles amor incondicional
  • Desaprobar la conducta inapropiada, pero no su persona
  • Permitirles que cometan errores y aprendan de la experiencia
  • Ofrecerles seguridad a través de estructura, rutina, reglas, expectativas consistentes
  • Sentar límites y aplicar consecuencias razonables cuando los violan
  • Aceptar el fracaso como parte natural de la exploración y el aprendizaje
  • Corregirles sensitivamente y en privado
  • Dar a los niños responsabilidades, según su madurez y capacidades
  • Evitar presionarles con expectativas no razonables basadas en nuestras aspiraciones
  • Servir de buen ejemplo de cómo lidiar con tensiones con fortaleza y calma
  • Servir de buen ejemplo de cómo actuar positivamente con los demás
  • Permitirles que expresen sus pensamientos y sentimientos
  • Ayudarles a desarrollar destrezas de comunicación- enseñarles a ser afirmativos: “Me siento x cuando haces y. Quisiera z.”
  • Ayudarles a verbalizar sus experiencias a través del juego, cuentos, platicando
  • Ayudarles a comprender sus emociones y controlar su comportamiento
  • Validar, confirmar sus pensamientos y sentimientos
  • Ofrecerles dirección y consejos, y apoyarles en sus decisiones
  • Felicitarles por sus esfuerzos
  • Apreciar y reconocerles cuando actúan responsablemente
  • Enfatizar sus talentos más que sus debilidades
  • Animarles a jugar y a practicar deportes como diversión
  • Animarles a seguir reglas de compañerismo en lugar de ganar a toda costa
  • Observar sus interacciones, escuchar sus conversaciones, y hablar con otros envueltos en la vida de sus niños, para identificar las causas de su estrés
  • Asegurarles que no tienen que enfrentar las situaciones difíciles sólos


Manejo del Estrés Familiar: Perspectiva y Punto de Vista
Marisol Muñoz-Kiehne, Ph.D.

  • Vivir “un día a la vez”
    - enfocar en el presente
  • Recordar que “todo pasa”
    - “quizás en el futuro esto me hará reír”
  • “Cogerlo suave”
  • Pensar racionalmente
    - ser realista con expectativas y metas
  • Escoger por qué vale la pena afanarse y por qué no
  • Aceptar lo que no podemos cambiar
    - no preocuparnos y afanarnos por lo que no está bajo nuestro control
  • Tomar acción sobre lo que podemos controlar, influenciar, cambiar
  • Diferenciar entre necesidades y preferencias
  • Perdonar y tener paciencia consigo mismo
    - “soy buen padre, yo puedo”
  • Hacernos más flexibles
    - “será de otra manera”
  • Motivarnos
    - reconocernos y felicitarnos por nuestros logros
  • En lugar de fracaso, negatividad y peligros, ver oportunidades
    - “¿qué puedo aprender de esta situación?,” “quizás salga algo bueno de todo
    esto”
  • Cambiar mensajes negativos por positivos
    - retar y reemplazar la auto-crítica, el pesimismo, y el pensar catastrófico con
    á nimo, optimismo, y perspectiva clara
  • Buscar el humor, lo tonto, irónico o absurdo en la situación
  • Sonreír frecuentemente
  • Prepararnos para lo peor (por si acaso), pero esperar lo mejor
  • Contar nuestras bendiciones, y mantener la fe


Manejo del Estrés Familiar: Planificación y Organización
Marisol Muñoz-Kiehne, Ph.D.

  • Planificar para usar el tiempo y la energía más eficientemente
  • Evitar muchos cambios simultáneos
  • Prepararse para o anticipar cambios
  • Prepararse para horas del día o temporadas que traen más estrés
  • Practicar y visualizar un evento anticipado que produce estrés
  • No ser poco realistas al programar nuestro día y nuestra semana
  • No permitir que los problemas crezcan o se acumulen
  • No postergar, evitar dejar para mañana lo que podemos hacer hoy
  • Organizarnos nos hace sentir más en control
    - hacer listas realistas, usar calendarios y libros de citas, dejar tiempo para lo
    inesperado, no comprometernos de más
  • Organizar el hogar y el área de trabajo para encontrar las cosas mejor
  • Planificar con anticipación
    - estimar cuánto tiempo requieren las tareas
  • Dividir tareas grandes en pedazos manejables
    - sentimos logro al completar cada parte
  • Establecer prioridades
    - primero lo primero
  • Eficiencia
    - hacer tareas simultáneas, cocinar bastante y congelarlo para la semana, preparar
    la ropa para la semana, agrupar los mandados y usar listas
  • Agrupar las tareas
    - llamadas telefónicas, pago de cuentas, compras
  • Delegar
    - asignar tareas a otros
  • Decir “No” a responsabilidades opcionales
  • Tomar descansos para “cargar las baterías”
  • Levantarse temprano, para no estar con prisa y añadir tensión
  • Preparar ropa, comida, materiales de mañana la noche anterior
  • Llenar el tanque de gasolina y dar mantenimiento al auto y otros aparatos necesarios
  • Reemplazar o componer lo que no funciona
  • Hacer copias de llaves y tenerlas disponibles
  • Permitir tiempo de sobra para citas
  • Traer libro, tareas, o pasatiempo para cuando hay que esperar o hacer fila
  • Salir de lo desagradable temprano, para salir de eso
  • Simplificar lo más posible
  • Tener un plan alternativo (“Plan B,”) por si el plan original (“Plan A”) no funciona
  • Usar el fin de semana para un cambio de rutina


Manejo del Tiempo Familiar
Marisol Muñoz-Kiehne, Ph.D.

El tiempo es uno de los recursos más valiosos con el que contamos todos, chicos y grandes, ricos y pobres. Muchos refranes populares se refieren al tiempo y a cómo manejarlo: “Hay que darle tiempo al tiempo”, “A su tiempo maduran las uvas”, “El tiempo todo lo cura”, “Más vale tarde que nunca”, “Nunca es tarde si la dicha es buena”, “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, “No por mucho madrugar amanece más temprano”, “Vísteme despacio, que voy de prisa…”

Cuando del manejo del tiempo se trata, la vida familiar es un acto de malabarismo. Sin haber tenido el adiestramiento que tienen los profesionales del circo, intentamos mantener en el aire innumerables tareas importantes, ¡y parece que a veces nos aceleran la música!

La crianza de los niños en sí misma conlleva múltiples tareas interminables. ¿Conoce algún padre de familia a quien le sobre tiempo? Si bien no podemos extender las horas del día ni los días de la semana, podemos administrar mejor el tiempo del que disponemos. Recordando que los niños aprenden de nosotros cómo manejar el tiempo, sigamos las siguientes guías para aprovecharlo mejor, y así disfrutar los memorables tiempos de la convivencia familiar.

1. Planificar con anticipación estimando cuánto tiempo requieren las tareas
2. Anticipar cambios y alistarnos para éstos
3. Prepararnos para las horas del día o las temporadas más ocupadas
4. Ser realistas al programar el día y la semana
5. No postergar- No permitir que las tareas crezcan o se acumulen
6. Organizarnos- hacer listas realistas, usar calendarios y libros de citas, dejar tiempo para lo inesperado, no comprometernos de más
7. Ordenar y simplificar el hogar y el área de trabajo para encontrar las cosas mejor
8. Dividir tareas grandes en pedazos manejables
9. Establecer prioridades- primero lo primero, sea lo más importante o lo más urgente
10. Ser eficientes- hacer tareas simultáneamente, cocinar bastante y congelarlo para luego, alistar la ropa para la semana
11. Agrupar las tareas- llamadas telefónicas, pago de cuentas, compras y mandados
12. Delegar- asignar tareas a otros, inclusive a los niños
13. Decir “No” a las interrupciones no bienvenidas y a las responsabilidades opcionales no deseadas
14. Levantarse temprano, para no estar con prisa
15. Preparar por la noche la ropa, comida, y materiales de mañana
16. Dar mantenimiento, reemplazar o componer el auto y otros aparatos
17. Permitir tiempo de sobra para citas- traer libro, tareas, o pasatiempo para cuando hay que esperar
18. Tener un plan alternativo (“Plan B,”) por si el plan original (“Plan A”) no funciona
19. Tomar descansos para “cargar las baterías”
20. Usar el fin de semana para un cambio de rutinaAdministrar efectivamente el tiempo familiar no es nada fácil, mas ¡Sí se puede!


Menos Estrés y Más Alegría Navideña

Por Marisol Muñoz-Kiehne, PhD y Rona Renner, RN
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Muchas personas sienten que su nivel de estrés aumenta durante la temporada festiva al trabajar para tener suficiente dinero, prepararse para las tradiciones familiares, y proveerle a los niños actividades divertidas. Con la presente crisis económica en los EEUU, las familias sienten que deben hacer menos compras y reconsiderar a quién comprarle regalos. Al intentar balancear sus presupuestos, muchos están decidiendo quedarse en casa en lugar de visitar a parientes que viven lejos. Éstas son decisiones difíciles, mas en lugar de permitir que le causen estrés, enfóquese en lo que usted puede hacer para traer gozo a su vida y a las vidas de aquellos a quienes ama.

Reduzca su Estrés:

  • Si está haciendo demasiado, convoque una junta familiar para decidir qué es lo más importante. Tomen tiempo para escuchar las perspectivas de los demás.
  • Duerma suficiente, y aparte tiempo para relajarse, aún cuando esté muy ocupado. Toque música, lea un libro, hable con amistades.
  • Ejercítese y coma bien.
  • Maneje su estrés de maneras sanas en lugar de tomar demasiado, fumar, usar drogas, o comer de más. Estas maneras de manejar el estrés tienen consecuencias negativas.
  • Cuando se sienta alterado, tome varias respiraciones profundas antes de responderle a sus niños. Si está a punto de gritarles, excúsese hasta calmarse. Discipline con respeto.
  • Señale frecuentemente lo que aprecia de los miembros de su familia.

Reflexione sobre sus Valores:

Al celebrar la temporada festiva, pregúntese si le está enseñando a sus niños los valores que usted considera importantes para vivir una vida con significado.

No es fácil enseñar a los niños que no siempre pueden tener todo lo que quieren, o lo que tienen sus amistades. Hay muchas influencias que asocian las navidades con el consumismo, y está en sus manos ofrecer un punto de vista más significativo.

  • Pase tiempo en la naturaleza, y enséñele a sus hijos a expresar su creatividad haciendo regalos para los demás.
  • Apague la TV y jueguen juegos en familia. El tiempo compartido es el mejor regalo que puede darle a sus hijos, y el divertirse y reírse es bueno para su corazón y para su salud.
  • Haga un plan sobre cómo va a compartirse con otros durante las Navidades. Tal vez servirá comida en el refugio, u horneará galletas para la vecina anciana.
  • Enseñe por medio de su ejemplo y señale lo bueno en las personas. El buen humor es contagioso.
  • Disfrute el tiempo que pasan en familia. Un buen regalo que puede proveerle a sus hijos es un hogar en armonía y el aroma de cocidos sanos en la estufa.

Esta temporada festiva, cuente sus bendiciones, conéctese con su comunidad, y comparta tiempo con las personas a quienes usted ama.



Las Noticias y los Eventos de Actualidad Pueden Cargar y Descargar los Polos de Nuestras Pilas
por Marisol Muñoz-Kiehne, PhD (Doctora Marisol)

El mundo socio-político es uno de los contextos importantes de nuestras vidas y las de nuestros niños y familias. Los tiempos históricos que vivimos afectan en menor o mayor grado nuestras experiencias, y nuestras acciones y opciones. Conozcamos cómo estamos siendo impactados por las noticias de actualidad, ¿qué pensamos, cómo nos sentimos? ¿Qué fuentes noticiosas nos animan o desaniman? Decidamos cómo tener un impacto en eventos de carácter social y político a niveles locales, regionales, nacionales, internacionales y globales, por el bienestar y progreso del mundo que heredarán nuestros niños.

Instrucciones:

Este ejercicio ofrece la oportunidad de examinar nuestras experiencias en relación a eventos de actualidad notables, usualmente destacados en los noticieros. Nos invita a intentar períodos de inmersión y de retiro de los medios de comunicación y actividades relacionadas con eventos de las esferas socio-políticas. Podemos regular más consciente y deliberadamente el grado de involucramiento y participación por los que optamos. En lugar de sentirnos como una audiencia pasiva recipiente de información, podemos elegir cuándo y cómo informarnos y movilizarnos en cuanto a asuntos que conciernen a nuestro bienestar y el de nuestras familias y comunidades.

Para la experiencia de inmersión, dedique un período de tiempo (un día, un fin de semana, una semana) en el cual usted se expone deliberadamente a múltiples fuentes de información sobre eventos de actualidad, tales como periódicos, revistas de noticias, programas de radio y televisión, sitios en Internet, eventos comunitarios, y conversaciones. Involúcrese activamente participando en juntas, foros, haciendo llamadas, y escribiendo a los periódicos y a los representantes políticos electos. Tome notas mentales frecuentemente de sus pensamientos y sentimientos, y escríbalas en forma de diario.

Para la experiencia de retiro, dedique un período de tiempo (un día, un fin de semana, una semana) en el cual usted evite a propósito fuentes de información sobre eventos de actualidad, tales como periódicos, revistas de noticias, programas de radio y televisión, sitios en Internet, eventos comunitarios, y conversaciones. Minimice su contacto con personas, lugares, y situaciones relacionadas a activismo socio-político. Puede crear un retiro en su hogar, manteniéndolo libre de la influencia de los medios de comunicación. Tome notas mentales frecuentemente de sus pensamientos y sentimientos, y escríbalas en forma de diario.

Compare y contraste ambas experiencias. Las preguntas a continuación se ofrecen de guía para su reflexión.

Reflexiones:

  • ¿Qué pensamientos, ideas, recuerdos y preguntas provocaron ambos períodos?
  • ¿Qué sentimientos y reacciones emocionales experimentó durante ambos períodos?
  • ¿Qué aprendió de la experiencia que puede ayudarle a regular sus niveles de exposición y participación en su entorno socio-político?

Recomendaciones:

  • Pensemos y conversemos sobre lo que vemos, escuchamos y leemos.
  • Seleccionemos fuentes fiables de noticias de actualidad.
  • Preservemos una perspectiva balanceada y realista, pero que reconoce y recalca las buenas noticias, ¡para mantener cargadas nuestras pilas!

Recursos:


Pasos en el Manejo del Estrés Familiar
Marisol Muñoz-Kiehne, Ph.D.

Evitar, minimizar, prevenir, o anticipar situaciones estresantes cuando sea posible
Estar alerta a sus propias señales y manifestaciones (físicas, emocionales y conductuales) de estrés, y a las de sus seres queridos, incluso sus niños
Evaluar la situación
Determinar qué puede cambiarse y qué no
(Si tu mal no tiene cura, ¿por qué te apuras? Y si la tiene, ¿por qué te apuras?)
Establecer qué es más importante (Primero, lo primero)
Definir cuán serio es el problema (No ahogarnos en un vaso de agua)
Decidir si es su problema o no (No pagar intereses por una deuda que no ha incurrido)

Lidiar con la situación usando las siguientes guías:

  • Cuerpo y mentes sanos
  • Descanso y relajación
  • Perspectiva y punto de vista
  • Planificación y organización
  • Apoyo informal y ayuda profesional
  • Lidiar con los adultos y con los niños


¿Siente Estrés?: Señales y Soluciones

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD y Rona Renner, RN

¿ Tiene días en los que hay demasiado por hacer? Tal vez no se detiene a comer, se siente irritable y le grita a los niños por cualquier cosa. Puede ser que esté experimentando estrés. Si es así, no se encuentra solo.Todos nos hemos sentido estresados, y sabemos cómo se siente cuando hay demasiadas presiones de parte del trabajo, la escuela, los familiares, u otras circunstancias de la vida.El estrés es una reacción natural a presiones físicas y emocionales. Es una manera en la que respondemos a los cambios y desafíos que enfrentamos, sean nuevas tareas en el trabajo o problemas interpersonales.El estrés puede causar síntomas físicos, tales cómo dolores de cabeza y de estómago, y alta presión arterial. También está asociado a la ansiedad, a la depresión, a problemas al dormir, al enojo y a la agresión.

Podemos responder al estrés bebiendo, fumando, comiendo de más, o usando drogas. Estas maneras de manejar el estrés tienen consecuencias negativas.

Las siguientes son maneras saludables de lidiar con el estrés, las cuales pueden hacer una gran diferencia para usted y su familia:

Revise su itinerario. Si está haciendo demasiado, decida qué tiene más importancia para usted y su familia, y elimine otras actividades. Planifique ratitos de descanso.

Descanse y duerma lo suficiente.
El dormir nos ayuda a mantenernos saludables y con energías. La recomendación general es que los adultos duerman ocho horas cada noche, mas las necesidades individuales varían.

Descubra maneras de relajarse, tales como salir a caminar, leer, escuchar música, o darse un baño. Si se encuentra trabajando, intente lo siguiente por 5 minutos: siéntese, cierre los ojos, tome varias respiraciones profundas, relaje las partes de su cuerpo que se sientan tensas, tales como el cuello y los hombros. Piense en personas, cosas o lugares que le hacen sentir cómodo y contento.

Haga ejercicio regularmente.
Puede caminar, practicar jardinería, montar bicicleta, jugar deportes o bailar con sus niños.

Coma bien, tres veces al día.
Si nota que tiende a comer más cuando siente estrés, evite la comida chatarra y escoja alternativas sanas.

Haga listas y ponga sus deberes en orden de prioridad.
Trate de cumplir con alguna tarea cada día. Use calendarios y libros de citas para que le ayuden a organizarse.

Escriba sus sentimientos en un diario, dibuje o pinte
para explorar aquello con lo que esté lidiando, y expresar sus emociones.

Procure ayuda de familiares, amistades, o profesionales.
Asista a clases sobre el manejo del estrés o la crianza de los niños, participe en consejería o terapia, o hable con su médico o líder religioso.

El estrés es parte de la vida. ¡Reconózcalo, redúzcalo, y relájese!