| Guías:
Emociones (Tips
on Emotions)

Acerca de la Ira
Marisol Muñoz-Kiehne,
Ph.D.
¿Qué es la ira?:
- Reacción emocional natural que todos sentimos
- La emoción es natural, innata
- Las maneras en que la expresamos son aprendidas (en
el hogar, TV, juegos, amistades)
- Todos tenemos el derecho de sentir ira
- Todos somos responsables de cómo la manejamos
La ira como reacción física:
- Adrenalina y otros químicos entran al flujo sanguíneo
- Corazón bombea más rápido
- Presión sanguínea sube
- Músculos se tensan
Causas de la Ira:
- Varían de persona a persona y de situación
en situación
- Estrés (de la familia, trabajo, salud, finanzas)
- Frustración (cosas fuera de nuestro control)
- Temor (amenaza de violencia o abuso verbal o físico)
- Sentimientos heridos (resentimiento por rechazo u ofensa)
- Injusticia
- Desilusión (cuando nuestras expectativas no se
cumplen)
- Crítica
Beneficios de la ira:
- Nos da energía y fuerza en emergencias
- Nos ayuda a movilizar cambios positivos (motivación
a seguir adelante)
- Nos conduce a hablar, y hablando se resuelven problemas
- Nos da señal de que hay problema, peligro, conflicto
Peligros con la ira:
- Cuando muy intensa
- Cuando muy frecuente
- Cuando no pasa
- Cuando lleva a la impulsividad
- Cuando lleva a la violencia
- Cuando es ignorada o expresada inapropiadamente, hace
daño a uno mismo y a los demás
- Causa o complica problemas de salud (alta presión,
problemas del corazón, dolores de cabeza, dolores
de estómago, problemas de la piel, estreñimiento
o diarrea, problemas al dormir)
- Ocasiona accidentes por estar distraído, problemas
de concentración
- Puede guiarnos a tomar decisiones erradas, por nublarnos
el juicio
- Se manifiesta como tensión y ansiedad
- Conlleva a desarrollar baja auto-estima, por sentirnos
fuera de control
- Puede precipitar depresión, al reprimir nuestros
sentimientos
- Precipita o complica problemas interpersonales, sobre
todo si hay sarcasmo, hostilidad y críticas
La ira fuera de control:
- Crimen (asalto, destrucción de objetos, asesinato)
- Abuso (físico, sexual y emocional, gritos, insultos)
a seres queridos o desconocidos
- Problemas en el trabajo
- Abuso de alcohol o drogas (para tratar de calmar o ahogar
la pena, u olvidar los problemas)
Acompáñalos en sus Sentimientos: Desarrolla
la Inteligencia Emocional de tus Pequeños
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
Inteligencia Infantil
Razón y Pensamiento, Emoción y Sentimiento
¿Son inteligentes tus hijos? Parece ser una pregunta
simple, pero refleja un fenómeno complejo, ya que la
inteligencia incluye una variedad de dimensiones y manifestaciones.
Lo que comúnmente se considera inteligencia se refiere
a las habilidades del pensamiento racional, cognitivo, capacidades
como la memoria y la aptitud matemática, que ayudan
a los niños en su desempeño académico.
Esta inteligencia es en gran medida heredada, y aunque se
puede desarrollar hasta cierto punto, como dice el refrán
"no le pidas peras al olmo."
Por otro lado, la llamada inteligencia emocional, popularizada
por los escritos y estudios del profesor de la Universidad
de Harvard Dr. Daniel Goleman, concierne a las habilidades
involucradas en el comprender los sentimientos propios y ajenos,
y aplicar este conocimiento al comportamiento. Sea cual sea
su inteligencia racional, la inteligencia emocional de todos
los niños puede cultivarse constantemente y crecer
a través de la vida.
Importancia e Implicaciones
Más Vale Un Año de Adversidad, que Diez
de Universidad
¿Quieres que tus hijos sean genios, o congeniales?
Todos deseamos que nuestros hijos sean inteligentes, pues
pensamos que la inteligencia facilita la felicidad y el éxito
en la vida. Esto es acertado en algunos sentidos, y en otros
sentidos equivocado. Las personas más brillantes no
se sienten como las más afortunadas ni resultan ser
las más triunfadoras. Los estudios señalan que
el bienestar personal y ocupacional depende más del
cociente emocional que del coeficiente intelectual. Quienes
muestran mejores destrezas para manejar sus emociones y relacionarse
con los demás son quienes viven más dichosos
y satisfechos, responden mejor ante la adversidad, y se destacan
como más populares y productivos a lo largo de sus
vidas.
La inteligencia emocional de tus hijos puede estimularse y
fortalecerse mediante experiencias y actividades durante su
infancia, ya que su cerebro en desarrollo cambia según
la interacción de los niños con su entorno.
Para esto es crucial que los padres de familia se conecten
con las emociones de sus hijos desde pequeñitos. Es
de sus padres que los niños aprenden sobre sí
mismos, sobre los demás, y acerca del mundo en el que
viven. Es en el hogar que se enseña a reconocer, manejar,
y expresar la gama de emociones que experimentamos los seres
humanos. Y es en casa que los niños se socializan a
la convivencia con otros.
Ya que la inteligencia emocional se desarrolla mediante la
observación, la imitación, la instrucción,
y la aplicación, corresponde a los padres de familia
servir de ejemplos, y ejercer como educadores y entrenadores.
Si tus niños ven que conoces, manejas, expresas y canalizas
tus propias emociones de maneras sanas, ellos tendrán
modelos inteligentes a seguir. Al enseñarles a comunicarse,
compartir y comportarse en convivencia en la familia, les
preparas a desenvolverse congenial y eficazmente en otras
relaciones y en otros grupos.
Ingredientes Indispensables
Principios y Ejercicios para la Inteligencia Emocional
1. Observa y escucha a cada uno de tus hijos con atención
plena.
2. Demuéstrale a tus hijos que sus sentimientos son
importantes.
3. Háblale a tus hijos sobre las emociones: dicha,
temor, enojo, tristeza, etc.
4. Permite que tus hijos expresen de forma segura sus emociones
negativas.
5. Crea un ambiente familiar comprensivo, cómodo, abierto
al diálogo.
6. Demuéstrale a tus hijos respeto, comprensión,
y aceptación.
7. Juega al reconocimiento de emociones en personajes de cuentos,
libros, y TV.
8. Preséntale a tus hijos dibujos representativos de
las emociones principales y nómbrenlas.
9. Propicia que tus hijos hagan amistades, para practicar
la convivencia con compañeros.
10. Recuerda darle a tus hijos su dosis diaria de Vitamina
A: afecto, aliento, apoyo.
Indicadores Ilustrativos
Elementos y Ejemplos de la Inteligencia Emocional
1. Reconocer las emociones propias - sean placenteras o no.
"Conócete a ti mismo."
2. Tolerar las emociones desagradables - propias y de los
demás. "Todos sentimos enojo, estrés, tristeza,
temor…"
3. Nombrar las emociones - etiqueta, llama a las cosas por
su nombre. "Al pan, pan, y al vino, vino."
4. Manejar las emociones sanamente - enseña a tus hijos
qué decir y hacer para expresar los sentimientos sin
violencia, pues "nadie nace sabiendo."
5. Controlar los impulsos - ofrécele a tus niños
consejos concretos. "Cuando me enojo y siento deseos
de romper algo, me retiro para calmarme."
6. Comunicar las experiencias claramente - aclara la confusión,
para ayudar la comunicación y afirmar la relación.
"Me siento estresada, no estoy enojada contigo."
7. Demostrar empatía y compasión - capta los
sentimientos y necesidades de otros y ponte en su lugar. Enseña
a tus hijos a "ponerse en los zapatos del otro."
8. Persistir ante los contratiempos - ante las dificultades,
anímate y aprende en pos de tus propósitos.
"El que persevera, alcanza."
9. Mostrar solidaridad ante la adversidad - dile a tus niños
que cuenten contigo "en las verdes y en las maduras."
10. Reflejar optimismo - comunícale esperanza a tus
hijos. A pesar de los pesares, "¡sí se puede!"
Interferencia e Interruptores
Barreras y Bloqueos a la Inteligencia Emocional
A pesar de tus mejores intenciones, inevitablemente flaquearás
y fallarás al impartir y compartir las lecciones de
la inteligencia emocional a tus hijos. Ponte en alerta a los
errores más comunes que cometemos los adultos al criar
y educar niños emocionalmente inteligentes.
1. Ignorar los sentimientos de los niños - no tomar
en cuenta, o actuar como si no notáramos las manifestaciones
de sus emociones. "No le hagas caso cuando llora."
2. Menospreciar las emociones de los niños - subestimar
el valor y el impacto de sus sentimientos en su vida y relaciones.
"Es muy chiquito, se le va a pasar el miedo y ni se acordará."
3. Minimizar los problemas de los niños - reducir la
importancia de las dificultades y desafíos que se les
presentan. "¿Por qué te pones así
por esa tontería?"
4. Castigar a los niños por sentir emociones - regañarlos,
criticarlos, o implementar consecuencias punitivas por tener
sentimientos negativos o intensos. "¡Eso te pasa
por enojarte!"
5. Interrumpir a los niños cuando expresan sus experiencias
- desperdiciar oportunidades de ayudarles a entender sus emociones
y las situaciones que las precipitan. "¡Deja ya
de hablar de eso, para que se te olvide!"
Inspiración e Ideas
Recordatorios y Recursos
Recordemos que desde bebés los niños sienten
confusión, desesperación, frustración,
y desilusión. Como adultos, es nuestra función
y obligación usar la razón, y la emoción,
la comunicación, la intención, y la acción.
Así que ofrezcámosles atención, observación,
protección, estimulación, instrucción,
conversación, consolación, ¡y comprensión!
Libros para Adultos:
1. Inteligencia Emocional (Dr. Daniel Goleman)
2. Inteligencia Emocional para Padres (Claudia Sandino)
3. Inteligencia Emocional en los Niños (Dr.
Lawrence Shapiro)
4. Despierta la Inteligencia Emocional en los Niños
(Annie Rehbein de Acevedo)
5. Educar con Inteligencia Emocional (Maurice J.
Elias, Steven E. Tobias y Brian S. Friedlander)
Libros para Niños:
1. Cuentos para Sentir (Begoña Ibarrola)
2. Hoy me Siento Tonta y Otros Estados de Ánimo
(Jamie Lee Curtis)
3. Vege Tal como Eres (Joost Elffers & Saxton
Freymann)
Ansiedades en las Navidades Marisol
Muñoz-Kiehne, PhD
La temporada festiva y las Navidades nos traen tanto dicha
como dificultades; son emocionantes, excitantes, ¡y
pueden ser angustiantes y estresantes!
¿Por qué?
- Ideales
irrealistas: La propaganda promueve fantasías
de familias perfectas, vidas perfectas, y fiestas perfectas.
- Invierno: La temporada
fría y lluviosa precipita en muchos un estado de
ánimo decaído y deprimido, y conlleva menos
trabajo y dinero, especialmente para jornaleros y jardineros.
- Finanzas: La recesión
económica ha reducido el ingresos familiar, mientras
las presiones de campañas consumistas provocan
gastos innecesarios y crean expectativas de comprar regalos
y gastar en fiestas.
- Fiestas: Las festividades
a menudo incluyen fricciones familiares, y son difíciles
para quienes tienen adicciones, tanto a las compras, como
al alcohol y a la comida.
- Separación: Los
inmigrantes tendemos a sentirnos nostálgicos, solos,
y aislados al vivir lejos de nuestros seres queridos en
nuestros países natales.
- Penar: La temporada festiva
propicia sentimientos de tristeza y melancolía
recordando a los seres queridos fallecidos ausentes en
estas fechas.
¿Qué hacer?
- Hagamos
primero, lo primero; lo demás, si hay tiempo, energía,
y dinero
- Cuidemos
nuestros cuerpos, canalicemos nuestras emociones, y cultivemos
nuestras relaciones
- Disfrutemos
las cosas pequeñas y los placeres sencillos.
- Simplificarnos
la vida. A la hora de compras y compromisos, preguntarnos:
¿Es necesario? ¿Es importante para mí?
¿Vale la pena el costo?
- Convirtamos
cualquier ocasión en festejo al ponerle atención
y corazón.
- Resistamos
las presiones a hacer, comprar, comer o beber de más.
- Cuidado
con las comparaciones, los chismes, las palabras y personas
que nos estresan y restan alegrías y energías.
- Evitemos
los malos ejemplos y el aislamiento, las malas influencias,
y la violencia.
- Tengamos
en cuenta que los niños nos observan, escuchan,
y siguen nuestro ejemplo.
- Compartamos
con quienes nos hacen sentir bien.
- Recordemos
que lo que más vale y perdura es compartir en familia,
y compartir con los más necesitados.
- Hagamos
regalos significativos, hechos a mano por adultos y niños,
regalar o un poco de nuestro tiempo…
- Utilicemos
las celebraciones religiosas (misas, procesiones, villancicos,
Posadas, y La Pastorela) para practicar y enseñar
a los niños lecciones espirituales.
- Al extrañar
a quienes tenemos lejos, acordar llamadas, enviar cartas
del corazón y recuerdos simbólicos, mensajes
y postales por correo electrónico, fotos y videos
con grabaciones de eventos.
- Procuremos
respaldo mutuo y ayuda profesional. La salud emocional
de nuestra gente depende de la de nuestras familias e
individuos, apoyándonos los unos a los otros.
- Y, recordemos,
a la hora de gastar, comer y beber en la celebración,
¡hacerlo con moderación!
¡Felices fiestas y los mejores
deseos en esta temporada y siempre a todas las familias de
nuestros niños!
La Ansiedad por la Separación en los Niños
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
¿Qué es la ansiedad
por la separación?
- Es un tipo de ansiedad (angustia,
malestar, tensión y temor) que experimentan los
niños cuando se separan o alejan de los adultos
a quienes están más apegados, típicamente
sus padres o encargados.
- El niño
se aferra al adulto, se niega a apartarse, rechaza a otras
personas, se tensa, se queja, llora, grita.
¿Es normal que los niños
manifiesten ansiedad por la separación?
- Sí es normal, es un fenómeno
observado a través de la historia y alrededor del
mundo.
- Ya que los niños pequeños
no pueden sobrevivir sin adultos que los cuiden, la ansiedad
por la separación es un temor básico del
ser humano que nos sirve para mantenernos a salvo.
- Aunque es una experiencia desagradable,
es un buen indicador, ya que señala que el niño
reconoce a quienes le cuidan y que ha establecido vínculos
afectuosos con éstos.
- La ansiedad por la separación
es una etapa normal del desarrollo infantil; la mayoría
de los niños la experimentan en la infancia.
- Pudiera representar un trastorno
emocional en niños de más de 18 meses de
edad.
La ansiedad por la separación
según la edad de los niños:
- La ansiedad por la separación
suele seguir un patrón predecible.
- Frecuentemente los bebés
de unos 6 meses lloran y gritan al quedarse solos, para
llamar la atención.
- Gran parte de los infantes muestran
síntomas de ansiedad por la separación de
sus padres o encargados entre los 8 y los 18 meses, pues
al no saber que regresarán, se sienten inseguros
y vulnerables.
- Usualmente se manifiesta con más
intensidad entre los 8 y los 18 meses de edad, y mengua
alrededor del 2do cumpleaños.
- La ansiedad ante la separación
suele cesar una vez que los niños comprenden que
sus padres no han desaparecido y que han de regresar.
- Al apartarse de sus padres o encargados,
muchos niños entre los 18 meses a los 3 años
hacen berrinches como muestra de angustia y para tratar
de influenciar a los adultos.
- Entre los 3 y los 5 años
usualmente los niños demuestran sentirse ansiosos
al separarse de sus padres o encargados al comenzar el
preescolar o la escuela.
- La ansiedad por la separación
que experimentan muchos niños al comienzo de la
guardería o la escuela cede cuando se sienten suficientemente
seguros en el nuevo entorno y son capaces de confiar en
otros adultos aparte de sus padres.
Causas de la ansiedad por la separación:
- Los bebés y niños
pequeños no tienen noción del tiempo, por
lo que piensan que lo que ya no ven, ha desaparecido.
- En medida que los niños
se sienten seguros en compañía de sus padres
o encargados, se sienten inseguros al separarse de éstos,
especialmente fuera del entorno familiar del hogar.
Influencia del temperamento y
la herencia:
- Aunque todos los niños sienten
ansiedad, el temperamento y la genética predisponen
a ciertos niños a ser más ansiosos que otros.
- Hay niños cuyo temperamento
alto en reactividad y bajo en adaptabilidad les hace más
propensos a experimentar ansiedad.
- Los niños pueden heredar
una tendencia a responder a las situaciones novedosas
con niveles altos de tensión, preocupación,
y temor.
Influencia de los factores ambientales:
- Aún en niños mayorcitos,
la ansiedad por la separación puede precipitarse
o intensificarse cuando ocurren cambios en su entorno.
- Sucesos tales como el nacimiento
de un hermanito despiertan en los niños sensaciones
de vulnerabilidad; sienten que han de competir por la
atención de los padres, por lo cual no quieren
separarse de éstos.
- El cambiarse de casa representa
para el niño separarse de un entorno físico
familiar y enfrentar uno desconocido, por lo que muchos
niños responden a la mudanza con ansiedad y con
aferramiento hacia los padres.
- Los acontecimientos traumáticos,
tales como accidentes, victimización, desastres
naturales, y la muerte de un ser querido pueden desencadenar
retrocesos en la trayectoria de desarrollo del niño,
inclusive la manifestación de ansiedad por la separación
más allá de la edad típica.
Prevención de episodios
de ansiedad excesiva ante la separación:
- La actitud de los padres es fundamental
para que la ansiedad por la separación normal no
se convierta en un trastorno de ansiedad.
- Cuando los padres se sienten inseguros,
le transmiten inseguridad y falta de confianza a sus hijos.
- Los padres deben cultivar un apego
seguro con sus niños, demostrándoles atención
y afecto, y satisfaciendo sus necesidades.
- Pueden jugar juntos juegos de separación
y regreso, de esconder y encontrar, los cuales les enseña
sobre conceptos tales como constancia y permanencia.
- Permitir y promover que los niños
se relacionen con personas de confianza, para reducir
la dependencia excesiva hacia los padres o encargados.
- Ir aumentando gradualmente la duración
de las ausencias de los padres.
- Fomentar la autonomía del
niño al presentarle opciones y oportunidades de
actuar independientemente según sus capacidades.
Preparando al niño a lidiar
con las separaciones:
- Para que los niños se desarrollen
sanamente, es necesario que experimenten situaciones de
separación y reunificación de sus seres
queridos.
- Estas experiencias ayudan al niño
a comprender que lo ausente puede volver a hacerse presente,
y a aprender a crear representaciones del padre ausente.
- Las experiencias de separación
enseñan al niño a aceptar nuevas personas
y lugares seguros, lo que desarrolla su sentido de confianza
en el mundo fuera del hogar.
- Si evitan toda separación,
los padres pueden comunicar a los niños su propia
ansiedad, poniéndoles a riesgo de desarrollar un
Trastorno de Ansiedad por la Separación.
Ayudando a los niños a
sobreponerse a la ansiedad por la separación:
- Escuchar al niño, pidiéndole
que exprese sus temores.
- Comunicarle comprensión
y confianza.
- Decirle que es normal sentirse
incómodo al separarse de los padres.
- Representar con muñecos
o marionetas las escenas de separación y reunificación.
- Informarle con un tono positivo
sobre lo que sucederá en su ausencia.
- Explicarle dónde estarán
los padres cuando no están con el niño.
- Confortarle indicando cuándo
regresarán (después de la siesta o la merienda…).
- Recordarle que los padres siempre
regresan.
- Establecer una rutina breve al
despedirse del niño (besos, abrazo, canción…).
- Ocuparle con una tarea para que
se sienta involucrado en el proceso.
- Dejar con el niño fotos
y artículos familiares (cobija, juguete…)
que le recuerden a los padres.
- Alabar sus intentos por tolerar
y superar la ansiedad.
- Reconocerle y premiarle cuando
tolera la angustia por la separación.
- Antes de la primera vez en que
se deje en la guardería, visitarla con el niño
y compartir tiempo agradable allí con el proveedor
de cuidado infantil.
- Conversar con el proveedor de cuidado
infantil para coordinar esfuerzos.
- Cuando el niño exprese ansiedad
por la separación, el proveedor debe consolar al
niño y comunicarle que entiende su angustia.
- Tanto padres como proveedores pueden
intentar provocar emociones que combaten el temor en el
niño, tales como la confianza, la seguridad, la
tranquilidad, y la risa.
- Una vez se retiren los padres,
distraer al niño con objetos y juegos llamativos.
- Los padres no deben partir sin
despedirse cuando el niño está atento.
- Los padres no deben sucumbir al
llanto del niño, dilatando la partida.
- No burlarse, avergonzar, ridiculizar
ni regañar al niño por su ansiedad.
- No mentirle al niño.
- No dejar al niño esperando
su regreso.
El trastorno de ansiedad por separación:
- Los padres deben procurar asesoramiento
profesional si la ansiedad ante la separación es
excesiva, causa angustia, interfiere con el aprendizaje
y el funcionamiento social del niño, y persiste
más de 4 semanas.
- Según la Oficina del Cirujano
General del Servicio de Salud Pública de los Estados
Unidos, en el 4% de los niños con ansiedad por
la separación la angustia no disminuye, sino que
se convierte en un Trastorno de Ansiedad por Separación.
- El diagnóstico y la intervención
temprana del Trastorno de Ansiedad por Separación
reduce el impacto del trastorno en el desarrollo y bienestar
del niño.
- Sin ayuda profesional, los síntomas
pueden incapacitar al niño, y extenderse a largo
plazo.
Depresión en Niños y Adolescentes
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
Lamentablemente, la depresión en niños
y adolescentes es más común de lo que pensamos.
Sin embargo, a menudo no se detecta o trata temprano porque
puede manifestarse de manera diferente a la típica
en la adultez.
Síntomas
- Tristeza o irritabilidad persistentes
- Pérdida de interés en actividades favoritas
- Falta de energía, malestar, y dolores
- Cambios en el comer o dormir
- Sentido de culpabilidad y desesperanza
- Falta de concentración
- Deterioro en los estudios
- Aislamiento o problemas en las relaciones
- Conductas autodestructivas
Causas y Efectos
Los episodios depresivos
son precipitados por una combinación de factores
bioquímicos (predisposiciones genéticas y
desequilibrios hormonales) y psicosociales (pérdidas,
problemas con familiares o pares, y presiones escolares
y sociales).
La depresión tiende a correr en familias,
y afecta a niños y a niñas, aún desde
temprana edad. Sus repercusiones impactan su aprovechamiento
académico, sus relaciones interpersonales, y su sentido
de amor propio, hasta el punto de desear morir y hacer intentos
contra su vida. En busca de alivio para el malestar de la
depresión, a veces recurren al alcohol y a las drogas,
complicando aún más la situación.
Tratamientos
Afortunadamente, tenemos a nuestro alcance
recursos y tratamientos para enfrentar la depresión.
En el Área de la Bahía existen fuentes de
ayuda para todo niño y jóven, sin importar
su situación migratoria.
Los psicólogos (licenciados con títulos
de Ph.D., Psy.D), terapeutas de parejas y familias (con
licencia MFT), y trabajadores sociales clínicos (siglas
profesionales LCSW) ofrecen terapias y consejería
individual, familiar, y grupal. Los pediatras y psiquiatras
de niños y adolescentes, siendo médicos, también
pueden recetarles medicinas psicotrópicas para los
síntomas de la depresión.
El tratamiento puede tener lugar mientras el niño
o adolescente vive en su hogar, o en hospitales o instituciones
residenciales si necesitan intervención intensiva
y supervisión profesional mientras se estabiliza
su condición emocional.
- Si el niño o joven tiene seguro Medi-cal, califica
para evaluación y tratamiento de salud mental gratis
por medio del programa EPSDT. Llame a su oficina de Medi-cal
o pregunte en su clínica de salud.
- En California, si el niño o joven tiene un plan
de educación especial (PIE), tiene derecho a asesoramiento
y seguimiento gratuito por medio del programa AB3632.
Procure orientación en su escuela.
- Los planes de seguro de salud incluyen beneficios de
salud mental o psiquiatría. Infórmese llamando
a su representante.
En Caso de Crisis
- Línea para prevenir el suicidio:
1-800-SUICIDE, 1-800-784-2433
- Línea para familias con
estrés: 1-800-829-3777
- Línea de información
y referidos en crisis: 1-800-543-7283
- Líneas para jóvenes:
1-800-843-5200, 1-800-637-0701, 1-800-999-9999
La depresión infantil y juvenil
es desconcertante y angustiante. Mas hay ayuda y hay cura.
¡Adelante, que sí se puede!
Entendiendo y Atendiendo los Temores Infantiles
Por Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
El temor es la percepción de una
amenaza, sea real o imaginada. Los miedos infantiles son
parte normal y útil del crecimiento de los niños,
ya que les conducen a tomar precauciones ante posibles peligros
o evitar situaciones que puedan lastimarlos.
Todos hemos tenido y tenemos temores. De hecho, los temores
de los niños a menudo reflejan los temores de los
adultos a su alrededor.
Ciertos temores son comunes en las distintas etapas del
desarrollo infantil. Los bebés reaccionan con miedo
ante estímulos sensoriales intensos, tales como los
sonidos fuertes. Cerca del primer año muestran miedo
a personas y lugares desconocidos. Los niños pequeños
a menudo exhiben miedo al abandono de sus padres, a la oscuridad,
a los insectos o a otros animales, y a monstruos y otros
seres imaginarios. Los preadolescentes y adolescentes temen
a los accidentes, a las catástrofes naturales, a
la muerte, y a ser lastimados, rechazados, o ridiculizados.
Hay miedos comunes que se disipan con el pasar del tiempo
y sin mucha intervención, y hay miedos sintomáticos
de otros problemas o trastornos que pueden requerir ayuda
profesional. Las fobias son temores irracionales muy intensos
y angustiantes que pueden incapacitar si limitan las actividades
cotidianas del niño. Por ejemplo, las fobias a las
situaciones sociales o a la escuela interfieren con el desenvolvimiento
interpersonal y educacional del niño.
Las diferencias individuales también juegan un papel
notable en los temores infantiles. Hay niños que
son más temerosos o más osados dados su temperamento
y personalidad. Además, los niños difieren
entre sí en cuanto a cómo manifiestan sus
temores. Si bien algunos niños admiten sentir miedo,
otros no lo comunican con palabras sino al evitar las situaciones
temidas.
Cuando entendemos y atendemos los miedos de nuestros niños,
esto les ayudará a enfrentarlos y superarlos. He
aquí unas 10 guías:
1. Hablar sobre los temores, incluyendo los de nuestra niñez,
y ofrecer explicaciones sencillas.
2. Comunicar calma, control, cariño, consuelo, confianza,
comprensión, y protección.
3. Proteger sin sobreproteger, sirviendo de ejemplo al tomar
precauciones y riesgos.
4. Premiar los esfuerzos por enfrentar y superar los temores.
5. Acompañar y alentar acercamientos a las situaciones
temidas.
6. Exponer al niño a lo temido poco a poco, progresivamente,
de forma gradual.
7. No obligar a enfrentar las experiencias temidas súbitamente.
8. Evitar programas de TV, películas y juegos que
despierten o agudicen temores.
9. No burlar, ridiculizar, avergonzar, asustar a la hora
de disciplinar, y aumentar los temores de los niños
con los nuestros.
10. Consultar pediatras o terapeutas si los temores son
muchos, intensos, persistentes, interrumpen el desarrollo,
o limitan la vida diaria del niño.
Recordemos que lo temido siempre es real para quien lo teme.
Cuando nuestros niños se sientan asustados, atemorizados,
aterrorizados o espantados, que nos sientan a su lado. Distingamos
los temores comunes y simples de los temores sintomáticos.
Y ayudémosles a enfrentar y superar sus miedos procurando
ayuda si fuera necesario.
¿Está la Taza Medio Vacía, o Medio
Llena?
por Marisol Muñoz-Kiehne, PhD (Doctora Marisol)
La manera de pensar pesimista, con tendencias a la depresión,
fija la atención en lo ausente y en lo problemático.
El pensamiento optimista, con las “pilas puestas,”
se enfoca en lo presente y en las posibilidades…
Al abordar cualquier asunto, la perspectiva que adoptamos
define las preguntas y las respuestas que serán generadas.
Al percibir una taza llena hasta la mitad como “medio
vacía,” nos enfocamos en la falta o escasez
de cierta sustancia, preguntándonos “¿Qué
hace falta?” Mientras nos lamentamos por las deficiencias,
el contenido de la taza puede derramarse, echarse a perder,
o evaporarse. Cuando la misma taza es percibida como “medio
llena,” nos enfocamos en la existencia, disponibilidad
y potencial de la sustancia presente, preguntándonos
“¿Qué tenemos?” Al hacerlo así,
podemos utilizar el contenido de la taza de maneras útiles
y creativas, y posiblemente podamos expandirla.
El proceso de evaluar a una persona –inclusive a nuestros
niños- o situación debe incluir un examen
minucioso de las fortalezas, habilidades, y recursos presentes,
tanto como de las debilidades, deficiencias y necesidades
existentes. Antes o además de evaluar a otras personas
o situaciones, recomendamos hacer un asesoramiento de uno
mismo en el lugar de la taza o recipiente.
Instrucciones:
Imagínese a sí mismo(a) (o a la persona o
situación en cuestión) como si fuera una taza
cuyo contenido alcanza la mitad del vaso.
En una página en blanco, dibuje un recipiente alto,
y trace una línea atravesándolo por el medio.
Describa lo que está “presente” y “ausente,”
haciendo una lista en la parte superior/vacía del
recipiente de lo que considera son las debilidades principales
(necesidades, debilidades, deficiencias, limitaciones, discapacidades),
y otra lista de lo que considera son las fortalezas principales,
(recursos, talentos, virtudes, habilidades, destrezas) en
la parte inferior/llena del recipiente.
Reflexione sobre el proceso de generar las listas y sobre
el contenido de sus listas respondiendo las siguientes preguntas.
Reflexiones:
- ¿Qué descubrió
o aprendió en el proceso de listar fortalezas y
debilidades?
- ¿Cuáles fueron más
fáciles de identificar, las fortalezas, o las debilidades?
- ¿A qué o a quién
le atribuye lo que identificó como fortalezas y
debilidades?
- ¿Le estimuló este
ejercicio a intentar algún cambio de actitud o
perspectiva?
- ¿Qué sentimientos
o reacciones emocionales fueron evocadas por este ejercicio?
- ¿Tiende usted a percibir
las tazas de la vida como “medio llenas,”
o “medio vacías”?
Recomendaciones:
- Notemos cuando asumimos una perspectiva
de “taza medio vacía” ante nosotros/as
mismos/as, otras personas, o situaciones en nuestro entorno.
- Enfoquemos nuestra atención
deliberadamente en la mitad “medio llena”
de aquello y aquellos con que nos relacionamos.
- Manifestemos el contenido de nuestra
taza poniendo en práctica nuestras habilidades,
utilizando nuestros recursos, y compartiendo nuestros
talentos.
- Identifiquemos posibles maneras
de expandir el contenido de nuestra taza por medio del
aprendizaje y ejercicio de destrezas, y el cultivo de
nuestras virtudes.
Manejo de la Ira
Marisol Muñoz-Kiehne,
Ph.D.
Pasos:
- Pare-Reconocer la ira por sus señales
- Despacio-Identificar la causa o precipitante
- Adelante-Decidir qué hacer
Evitar:
- Tomar el asunto personalmente
- Ignorar el asunto y esconder sus sentimientos
- Guardar cuentas
- Mantener la ira embotellada
- Culpar a otros por nuestra ira
- Usar alcohol o drogas para lidiar con nuestra ira
- Manifestar la ira con conductas agresivas
Intentar:
- Hacer un alto
- Retirarse de la situación
- Contar hasta que se calme
- Respirar profundamente
- Cantar
- Gritar donde no le oigan
- Calmarse antes de hablar
- Expresarse clara y firmemente
- Orar
- Tomar agua
- Tomar ducha o baño tibio
- Llorar, desahogarse
- Buscar ayuda
- Usar el sentido del humor
- Actividad física, ejercicio, deporte
- Relajamiento muscular y descanso
- Pasatiempos
- Escribir una carta, o notas en un diario
- Escuchar música
- Pegarle a algo no peligroso
- Dejar pasar, escoger qué batalla pelear
- Perdonar
Cuando otros expresan su ira:
- No responder con más ira (no echarle gasolina
al fuego)
- No tomarlo personalmente
- Escuchar atentamente
- Tomar precauciones
Cuando sus niños sienten
ira:
- Sea un buen ejemplo manejando su propia ira
- Escúcheles
- No usar castigo físico
- Decida si es ira normal o un problema que necesita ayuda
profesional
Manejando Emociones y Conflictos Sin Violencia
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
Primero, las noticias alarmantes:
- Los estudios señalan que
los niños tienden a desarrollar conductas agresivas
si son expuestos a situaciones violentas durante sus primeros
5 años.
- Muchos de nuestros niños
pequeños son o víctimas o testigos de violencia
en sus hogares y vecindarios.
- Aún cuando creamos que son
muy pequeños para darse cuenta, o cuando no se
les abuse directamente, los niños siempre son víctimas
en situaciones de violencia familiar o comunitaria.
- Más de la mitad de los niños
que crecen en ambientes violentos desarrollan problemas
serios:
- tristeza y depresión
- ira y agresión
- temores y preocupación
- pesadillas y participación en pandillas
- problemas en su desarrollo, aprendizaje, y relaciones.
- Estos niños corren riesgo
alto de convertirse en víctimas o agresores en
el futuro.
- A menos
que interrumpamos el ciclo, dado que la violencia consiste
de conductas aprendidas por medio de observación,
imitación y repetición, éstas serán
pasadas de generación en generación.
Ahora, las noticias alentadoras:
- Podemos detener el ciclo destructivo
de la violencia ofreciéndole a nuestros niños
ejemplos constructivos de cómo manejar las emociones
y resolver los conflictos.
- Existen programas efectivos de
prevención de violencia en el cual se les enseña
a los niños las destrezas emocionales y sociales
para evitar ser víctimas o agresores.
- Por ejemplo, el programa “Segundo
Paso” está siendo utilizado ampliamente en
centros preescolares y escuelas a través del Área
de la Bahía de SF.
- Los niños con destrezas
socio-emocionales tienden a sentirse más felices
y a ser más exitosos en sus relaciones con otras
personas ¡y hasta en su rendimiento escolar!
- Por ejemplo, el programa “Segundo
Paso” está siendo utilizado ampliamente en
centros preescolares y escuelas a través del Área
de la Bahía de SF.
- Los niños con destrezas
socio-emocionales tienden a sentirse más felices
y a ser más exitosos en sus relaciones con otras
personas ¡y hasta en su rendimiento escolar!
- Podemos
fomentar destrezas socio-emocionales en casa:
- Hablando de las emociones de los personajes de libros
y películas.
- Haciendo lista de emociones y teniéndola a mano
para identificar sentimientos.
- Ensayando técnicas de calmarse y manejar el enojo
(respirar profundo, contar, distraerse, retirarse).
- Practicando técnicas de resolver conflictos (identificar
el problema y las opciones, pedir ayuda, decidir).
- Enseñando a compartir y competir con compañerismo
usando juegos de mesa y deportes.
Recursos:
- Línea
Nacional de Emergencias sobre Violencia Doméstica,
1-800-799-7233.
- Organización Safe Passages,
510-238-6368.
- Organización SafeStart,
415-565-SAVE.
- Programa Segundo Paso, 800-634-4449
x6223.
- Libro Todos Tenemos Sentimientos
(Charles Avery)
- Libro Comunicación
(Aliki)
Procuremos educación, información
y orientación, para la prevención, la intervención,
o la sanación de las heridas que causa la violencia
familiar y comunitaria. Al enseñarle a nuestros niños
a entender y manejar sus emociones, y resolver conflictos
de maneras constructivas, estamos formando una futura sociedad
que enfrenta sus problemas sin recurrir a la violencia.
No dejemos pasar tan importante oportunidad, desde temprano,
desde casa.
Manejando la Influencia de Nuestros Seres, Objetos, Lugares,
y Actividades Significativos en Nuestro Ánimo Personal
y Familiar
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD ¿Qué
forma e informa la actitud y perspectiva que asumimos como
individuos y como padres de familia ante las situaciones
que nos presenta la vida? ¿Qué influye en
el humor y estado de ánimo nuestro y de nuestra familia
de día a día? Una vez identificamos lo que
nos anima y desanima, podemos tomar medidas para mantener
un nivel anímico placentero y productivo.
Nuestros pensares y sentires cotidianos
están vinculados a nuestro temperamento biológico
y carácter psicológico, a los valores que
hemos aprendido y adoptado, y a los ideales elevados y abstractos
que nos guían los pasos. Sin embargo, los pensamientos
y sentimientos de niños y adultos también
son afectados significativamente por elementos tan cercanos
y concretos como lo son los seres, los objetos, los lugares,
y las actividades con que nos involucramos cada día.
Ciertamente, los seres, objetos, lugares
y actividades con los que nos relacionamos son influencias
ambientales que tienen el potencial de impactar poderosamente
nuestras experiencias internas tanto como nuestros comportamientos.
Aquellos percibidos como influencias positivas pueden contribuir
a sentirnos optimistas y de buen humor, ¡y viceversa!
De hecho, para mejorar nuestro ánimo
se recomienda que deliberadamente aumentemos nuestro contacto
con influencias ambientales positivas, y reduzcamos nuestra
exposición a las negativas. ¿Acaso no sonreímos
emocionados con sólo imaginarnos con nuestros seres
amados, especialmente con nuestros niños, e inclusive
con nuestras queridas mascotas? ¿Alguna vez se ha
enfermado o estresado con apenas encontrarse en lugares
o con objetos que le evocan recuerdos de experiencias difíciles
o dolorosas? De manera similar reaccionan los niños
ante estímulos que evocan ánimos más
positivos o negativos.
En el siguiente ejercicio creamos listas
como un formato simple para identificar seres, objetos,
lugares, y actividades que se destacan como positivos y
negativos en nuestras vidas. Podemos explorar los orígenes
de estas asociaciones, memorizar o llevar las listas con
nosotros como recordatorio, o simplemente referirnos a éstas
periódicamente y actualizarlas según acumulamos
nuevas experiencias.
Instrucciones:
1. Divida una hoja
de papel en cuatro cuadros por medio de una cruz.
2. Al tope de cada cuadrante escriba
los encabezados: "Seres Positivos," "Objetos
Positivos," "Lugares Positivos," y "Actividades
Positivas."
3. Bajo cada encabezado, escriba en forma
de lista aquellos seres, objetos, lugares y actividades
que incitan pensamientos (ideas, recuerdos, fantasías)
y sentimientos (sensaciones, emociones, pasiones) agradables,
placenteros, constructivos, inspiradores, relajantes,
energizantes…
4. Considere incluir seres, objetos,
lugares y actividades con los que no le sea posible relacionarse
directamente (personas fallecidas, objetos perdidos) o
regularmente (lugares distantes, actividades de temporada).
5. Bajo "Seres," puede anotar
animales, plantas y personas, presentes o ausentes, con
quien pudiera entablar contacto en persona o por teléfono
o cartas, o mediante el pensamiento.
6. Bajo "Objetos," puede listar
fotografías, libros, piezas musicales, obras de
arte, juguetes, alimentos, prendas de vestir, adornos
o cualquier otra cosa con valor sentimental.
7. Bajo "Lugares," puede mencionar
espacios específicos tales como un mueble, rincón,
parque, ciudad o país en particular, y generales,
tales como playas, bosques, iglesias, teatros, o parques
de diversión que pueda visitar en persona o mediante
la imaginación.
8. Bajo "Actividades," escriba
acciones que impactan su sentir, sean domésticas,
artísticas, atléticas, mecánicas,
literarias, laborales o recreacionales.
9. Al reverso de la página, repita
el proceso, esta vez creando listas bajo los encabezados:
"Seres Negativos," "Objetos Negativos,"
"Lugares Negativos," y "Actividades Negativas."
10. Reflexione sobre el proceso del ejercicio
y sobre sus respuestas al contestar las siguientes preguntas.
Reflexiones:
1. ¿Qué
descubrió, recordó o aprendió al
crear estas listas?
2. ¿Tuvo dificultades creando
alguna de las listas, o respondiendo a ciertas categorías?
3. ¿Le estimuló el ejercicio
a tener más contacto con lo incluido en las listas
de positivos, o a abordar de alguna manera lo incluido
en las listas de negativos?
4. ¿Qué reacciones emocionales
agradables o desagradables evocaron este ejercicio?
5. ¿Qué pasos comenzará
a tomar para regular su contacto con los elementos que
tienden a animarle o desanimarle?
Mutismo Selectivo: Niños que no Hablan en Público
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
Tal vez porque he mencionado en la radio que de niña
padecí de mutismo selectivo, a menudo recibo llamadas,
mensajes, y visitas en mi consulta de padres y maestros,
preguntando preocupados qué hacer para entender y
ayudar a los niños quienes, siendo capaces de hablar
en casa, no se atreven a hablar en lugares públicos,
inclusive la escuela.
El mutismo selectivo se considera un trastorno sicológico/siquiátrico
usualmente evidente en la niñez, el cual puede producir
no sólo angustia en los niños que lo manifiestan,
sino que puede interrumpir su desarrollo social y su progreso
escolar. Por esto amerita entender el fenómeno, para
prevenirlo o abordarlo y resolverlo, mientras antes, mejor.
¿Qué lo Antecede?
En gran parte de los casos de mutismo selectivos se encuentran
presentes uno o más de los siguientes factores:
1. Disturbios del habla, tales como errores de articulación
y pronunciación.
2. Problemas del lenguaje, comunes en niños que están
aprendiendo más de un idioma.
3. Percepción de no tener poder personal; el silencio
se interpreta como una manera de ejercer control sobre otras
personas en su entorno inmediato.
4. Historial de haber presenciado o experimentado sucesos
traumáticos que producen un retroceso en el desarrollo
infantil (por ejemplo, presenciar violencia familiar o ser
víctima de abuso físico, emocional o sexual).
5. Cambios y transiciones estresantes, como lo es el comienzo
de la escuela en niños que no están preparados
emocional o socialmente.
¿Qué no Ayuda?
A veces con las mejores intenciones los adultos se equivocan
al tratar de hacer hablar a los niños al:
1. Ignorar el silencio del niño, pretender que es
normal que el niño no hable fuera de casa.
2. Comparar al niño con otros niños que no
manifiestan mutismo selectivo.
3. Amenazar o maltratar al niño por no hablar.
4. Ridiculizar al niño o burlarse de su silencio.
5. Chantajear al niño para que hablen.
¿Qué Ayuda?
Para que los niños que se sienten más seguros
en silencio comuniquen sus necesidades, deseos y experiencias
con palabras, ayudan los siguientes acercamientos:
1. Unirse al niño en las maneras que éste
use para expresarse, y así desarrollar o reforzar
la conexión cómoda y estrecha con él.
2. Animar al niño de formas gentiles y juguetonas
a que hable mientras se le expone gradualmente a situaciones
en las que por lo general no habla.
3. Enseñar al niño el lenguaje de señas,
y pedirle que se comunique con éste cuando no hable.
4. Fomentar la sensación de seguridad en los entornos
en los que se desenvuelve el niño, no tolerando la
burla, la intimidación, o el maltrato.
5. Demostrar confianza y esperanza al niño en su
habilidad de usar su voz para comunicarse, aún cuando
se le haga incómodo inicialmente.
Para los niños cuyo mutismo selectivo tiene orígenes
específicos, modalidades e intervenciones terapéuticas
particulares son pertinentes, incluyendo aquellas que tratan
los trastornos de habla y de lenguaje, y los trastornos
de ansiedad, inclusive el trastorno de ansiedad debido a
sucesos traumáticos.
Si bien el mutismo selectivo puede ser angustiante para
el niño y para sus padres y educadores, cuando se
interviene temprano y consistentemente se logra la recuperación
total.
Cuando yo era niña, otros niños se reían
de mí en el autobús escolar y en la escuela,
llamándome "Conversación" porque
no me oían hablar. ¡Si supieran ahora que dedico
la mayor parte de mi tiempo hablando en sicoterapia, enseñando,
en tarimas y ante micrófonos, usando mi voz para
conversar!
Nuestra Salud Mental
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
Los estudios demuestran que nuestra salud física,
emocional, y social depende de nuestra salud mental. Cuando
no estamos mentalmente sanos, nuestros cuerpos se enferman,
nuestras relaciones sufren, y nuestra capacidad de trabajar
o estudiar se deteriora. Y cuando la salud mental de un
miembro de la familia falla, todos nos afectamos. Protejamos
y fomentemos la salud mental de toda la familia, para nuestro
bienestar presente y futuro.
No es Fácil
El diario vivir está lleno de dificultades
que amenazan nuestra salud mental. Los padres cargan innumerables
responsabilidades, y los inmigrantes enfrentamos las barreras
del idioma, las diferencias culturales, y la falta de suficiente
dinero o apoyo. Nos sentimos solos, y nos perdemos en el
laberinto de los sistemas.
Enfermedades Mentales
Los Latinos sufrimos las mismas dolencias que la gente de
otras culturas, aunque le llamemos por otros nombres o lidiemos
con ellas de manera diferente.
¿Quién no sufre de estrés, con
la prisa de la vida en este país, y con tantos deberes
que asumimos? Este estrés puede causar o empeorar
achaques y enfermedades.
¿Quién no vive con temores y ansiedades,
con las malas noticias y los peligros a nuestro alrededor?
Algunos tememos salir de casa, manejar, o no podemos dormir
por sentirnos preocupados.
¿Quién no se deprime al enfocarse en
los problemas con los que tenemos que lidiar? La depresión,
común aún entre niños y adolescentes,
puede incapacitarnos y hasta llevar al suicidio.
¿Quién no se ha visto afectado por una
adicción, sea al alcohol o drogas, o a la nicotina,
la cafeína, o la comida? Las adicciones son destructivas
al individuo y a quienes lo rodean, y afectan a nuestra
juventud cada vez más temprano.
¿Y quién no tiene en su
familia, aunque sea parientes lejanos, alguien con una enfermedad
mental seria, como la esquizofrenia o el desorden bipolar?
Éstas son causadas por desequilibrios químicos
en el sistema nervioso, y necesitan tratamiento médico.
Sí se Puede
Evitemos los malos ejemplos y el aislamiento, las malas
influencias, y la violencia.
Sigamos y sirvamos de buenos ejemplos
Cuidemos nuestros cuerpos, canalicemos nuestras emociones,
y cultivemos nuestras relaciones.
Procuremos respaldo mutuo y ayuda profesional. La salud
mental de nuestra gente depende de la de nuestras familias
e individuos, apoyándonos los unos a los otros.
Recursos
Libro: Controlando sus emociones en vez de
que sus emociones lo controlen a usted (Joyce Meyer)
www.aacap.org:
Sitio de la Academia Americana de Psiquiatría de
Niños y Adolescentes.
Líneas de ayuda:
Familias con Estrés 1-800-829-3777
Prevención de Suicidio 1-800-SUICIDE, 1-800-784-2433
Información y Referidos en Crisis 1-800-543-7283
Para Jóvenes 1-800-843-5200, 1-800-637-0701, 1-800-999-9999
Contra la Violencia Doméstica 1-888-215-5555, 1-800-799-7233
Nuestros Niños Tímidos Marisol
Muñoz-Kiehne, PhD
La timidez en sí misma no es problemática o
patológica, mas puede llegar a serlo cuando causa malestar
o ansiedad excesiva, o cuando persiste a través del
tiempo y de los contextos. La timidez también puede
entorpecer el desarrollo infantil sano al interferir con las
relaciones sociales y el desempeño académico.
Los niños tímidos tienden a ser ansiosos, pero
pueden crecer felices y exitosos. Entendamos y atendamos a
nuestros niños tímidos, para que así
sea.
Características:
1. Les toma tiempo entrar en calor, desarrollar confianza.
2. Se sienten inseguros y vulnerables, incómodos con
personas y/o en lugares desconocidos.
3. Tratan de evitar el hablar, y ciertas personas, lugares,
o situaciones sociales.
4. Tienen dificultades expresando sus pensamientos y sentimientos.
5. No manifiestan sus talentos y potencialidades.
6. Sufren achaques físicos relacionados al estrés.
7. Prefieren estar solos y no toman la iniciativa para hacer
amistades.
8. Se apegan a sus adultos de confianza.
9. Tienen concepto bajo de si mismos y son sensibles a la
crítica.
10. Sucumben ante la intimidación y se les dificulta
pedir ayuda.
Causas:
1. La ansiedad ante la separación, etapa normal en
el desarrollo infantil.
2. La ansiedad hacia los desconocidos, fase transitoria en
el desarrollo infantil.
3. Predisposición genética a heredar la inclinación
hacia la timidez.
4. Diferencias temperamentales naturales.
5. Conductas aprendidas por imitación mediante el ejemplo
de modelos tímidos.
6. Secuela del haber experimentado crítica y/o burla.
7. Falta de experiencia practicando conductas alternas.
8. Ambientes familiares de sobreprotección y aislamiento
social.
9. Respuesta al descuido, a la negligencia.
10. Amenazas y disciplina severa generan inseguridad y timidez.
¿Qué Decir?
1. Te amo y te acepto tal cual eres.
2. Hay tiempo para todo: tiempo a solas, y tiempo en compañía.
3. Voy a ayudarte a que te sientas más cómodo
y sobreponerte a la timidez que te limita.
4. Sé que es difícil para ti, y sé que
puedes hacerlo.
5. Aunque te sea incómodo, te sentirás mejor
una vez lo hagas.
¿Qué Hacer?
1. Responder a las conductas tímidas con paciencia,
respeto, comprensión, y compasión.
2. Prestar atención a lo que el niño hace y
no hace, cuándo, dónde, y con quién.
3. Exponer al niño gradualmente a personas y situaciones
seguras.
4. Acordar citas para jugar con niños de familias de
confianza.
5. Elogiar los comportamientos, esfuerzos, acercamientos,
cambios, y logros.
6. Enfatizar las capacidades y habilidades del niño,
e inscribirle en clases relacionadas.
7. Usar juegos para enseñar destrezas sociales.
8. Dar al niño responsabilidades razonables a cumplir,
y alentar, animar, ayudar, y apoyarle en la toma de decisiones.
9. Coordinar con maestros y otros adultos que muestren atención
y cariño al niño.
10. Consultar consejeros o sicólogos y leer libros
e información por Internet.
¿Qué Evitar?
1. Llamar al niño “tímido,” o permitir
que otras personas lo hagan.
2. Ridiculizar o burlarse del niño, o permitir que
otras personas lo hagan.
3. Presionar al niño a la fuerza a enfrentar las situaciones
angustiantes.
4. Hablar por el niño.
5. Comparar al niño con otros.
Si bien no son comunes las transformaciones drásticas
de niños tímidos con temperamento introvertido
a niños gregarios con personalidad extrovertida, los
niños callados y reservados pueden llegar a sentirse
seguros de sí mismos, más cómodos en
situaciones sociales, más dispuestos a manifestarse,
y florecer mostrando sus destrezas y talentos.
Recordatorios para Apoyar el Desarrollo Emocional de Nuestros
Niños
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
Para estimular su crecimiento,
y prevenir su sufrimiento…
Recordemos que los niños,
desde que son bebés,
sienten
confusión,
desesperación,
frustración,
y desilusión.
Como adultos,
es nuestra función
y obligación
usar la razón,
y la emoción,
la comunicación,
y la expresión,
la intención,
y la acción.
Así que ofrezcámosles
atención,
observación,
protección,
alimentación,
comunicación,
comprensión,
consolación,
estimulación,
felicitación,
conversación,
canción,
¡ y diversión!
La Salud Emocional Infantil
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
Necesidades Infantiles Básicas
- Atención al cuerpo, cerebro,
y corazón del niño.
- Atención al entorno y los
alrededores del niño.
- Tiempo compartido con adultos afectuosos
y consistentes.
- Estimulación de los cinco
sentidos.
- Ejemplos para la Expresión
de los sentimientos.
Los Primeros Cinco Años
- Estudios científicos señalan
que los primeros cinco años de vida son la base
fundamental del desarrollo físico, mental, y social
humano.
- Durante los primeros 5 años
es cuando el cerebro tiene más capacidad para aprender.
- Los primeros 5 años son
un período crucial para el desarrollo de las destrezas
del lenguaje.
- Los primeros 5 años son
un período crucial para el desarrollo de la regulación
de emociones.
- Puede que las funciones esenciales
que no se estimulen durante los primeros 5 años
no se desarrollen posteriormente.
Principios de la Salud Emocional
- Los temores, la tristeza, el enojo
y el estrés son parte de las experiencias humanas
universales.
- Algunos niños desarrollan
trastornos de ansiedad, del ánimo, y adicciones.
- Enseñarle a los niños
a manejar sus emociones y a cultivar buenas relaciones.
- La salud física, mental,
y social infantil depende en gran medida de la salud emocional.
- Cuando los niños no están
emocionalmente sanos, sus cuerpos se enferman, sus relaciones
sufren, y su capacidad de aprender se deteriora.
Elementos de la Salud Emocional
- Afecto, aliento, apoyo.
- Protección, entorno seguro,
libre de violencia.
- Comunicación constante,
con confianza.
- Disciplina consciente, paciente,
y consistente.
- Para estimular su crecimiento,
y prevenir su sufrimiento… Recordemos que los niños
sienten confusión, desesperación, frustración,
y desilusión. Como adultos, es nuestra función
y obligación usar la razón, y la emoción,
la comunicación, la intención, y la acción.
Así que ofrezcámosles atención, observación,
protección, estimulación, conversación,
comprensión, consolación, ¡y felicitación!.
Tareas para Padres de Familia
- Observar y escuchar atentamente
para conocer a niño por fuera y por dentro.
- Reconocer cambios que puedan representar
problemas.
- Comunicarles interés en
sus experiencias.
- Ofrecernos como guías.
- Estar disponibles como aliados.
Aliados para Padres de Familia
- Escuela o guardería.
- Clínica pediátrica.
- Consultorio sicológico.
- Agencias comunitarias (consejería,
clases para padres).
- Medios
de comunicación.
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