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Guías: El Divorcio
(Divorce Tips)


Ayuda para las Familias Divorciadas

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD

Apoyo:

  • Familiares.
  • Apoyo religioso y espiritual.
  • Grupos de sostén.

Educación y tratamiento:

  • Enfoque en los niños (psicólogos, terapeutas, consejeros).
  • Psicoterapia y consejería individual y grupal.
  • A través del habla, el juego, el arte, y actividades psico-educativas, los niños comparten experiencias, reciben apoyo, y aprenden destrezas de lidiar y resolver problemas.
  • Enfoque en los padres y en la familia (psicólogos, terapeutas, consejeros).
  • Psicoterapia y consejería con los padres, con toda la familia, programas
    educacionales, clases sobre la crianza de los niños.
  • Intervenciones educativas y terapéuticas para mejorar las destrezas de comunicación y resolución de conflictos.
  • Enfoque médico (pediatras, psiquiatras).
  • Medicinas para tratar depresiones y ansiedades incapacitantes.


El Divorcio Desde la Perspectiva de los Niños

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD

La reacción de cada niño al divorcio de sus padres depende de su nivel de desarrollo, su personalidad y temperamento, sus estilos de aprendizaje, sus fortalezas y debilidades particulares, y sus necesidades únicas.

Pensamientos:

  • Simples- piensan en blanco y negro, que las cosas son buenas, o malas
  • Mágicos- sienten que sus pensamientos causan los eventos
  • Literales- ¿En verdad echaron a papa de la casa? ¿Otro hombre se robó a mi mama? ¿Es la novia de papá una bruja?
  • Recuerdos- felices y tristes
  • Quieren creer que fueron concebidos por amor, con esperanzas de formar una familia feliz
  • Desean que papá y mamá se lleven bien y se reconcilien

Sentimientos:

  • Tristeza, soledad, sentirse rechazados- Extraño... Ya no les importo…
  • Ira, irritabilidad- No es justo, no me gusta, lo odio, no quiero ir de un lugar a otro…
  • Preocupación, inseguridad, vulnerabilidad, temor- ¿Qué va a pasar? ¿Qué tal si...? Me preocupa...
  • Culpa- Si tan sólo yo hubiera...
  • Vergüenza, pena- No quiero que la gente sepa…
  • Celos, culpar a otros- Si no fuera por…
  • Confusión- No entiendo…
  • Alivio- Por lo menos ahora…
  • Embotamiento- No siento nada. Nada me importa.

Preguntas:

  • ¿Por qué?
  • ¿Es mi culpa?
  • ¿Qué tal si los dos me dejan?
  • ¿Qué va a pasar conmigo ahora?
  • ¿Qué va a pasar ahora?
  • ¿Qué se supone que haga yo?
  • ¿Puedo arreglar esto?
  • ¿De qué lado estoy?
  • ¿Cuándo me voy a sentir mejor?
  • ¿Cuándo se mejorarán las cosas?
  • ¿Se normalizarán las cosas algún día?


El Divorcio Según las Etapas del Desarrollo de los Niños

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD

Bebés (0-1 año):

  • No comprenden las razones del conflicto, pero se dan cuenta del clima emocional del hogar, sienten la tensión y el descontento.
  • Se dan cuenta de los cambios en los niveles de energía y en estado emocional de los padres.
  • Se dan cuenta de cuando uno de los padres ya no está en el hogar.
  • Dependen totalmente de los adultos que los cuidan.
  • Comienzan a desarrollar confianza en otros y en el mundo.
  • Cúanto tiempo se pase con los bebés determina la formación de los lazos afectivos.
  • Fíjese si muestran señales de malestar. Si lucen más irritables, nerviosos, si demuestran más rabietas, pérdida de apetito, o retrasos en su desarrollo.
  • Hágales sentirse seguros demostrándoles afecto, meciéndoles, tocándoles, hablándoles con cariño.
  • Mantenga sus juguetes y objetos favoritos a la mano.
  • Mantenga las rutinas lo más posible.
    Introducir personas nuevas gradualmente.

Niños pequeños (1-3 años):

  • Necesitan estabilidad y predictibilidad.
  • Son egocéntricos: creen que causan todo lo que pasa.
  • Fíjese si muestran señales de malestar: llanto excesivo, apego extremo, dificultades al dormir, pesadillas, ansiedad de separación, regresión a comportamientos más inmaduros.
  • Ofrecerles más atención y cariño, especialmente a la hora de separarse.
  • Hablar sobre el divorcio a un nivel que puedan comprender.
  • Hacerles sentir seguros con muestras de afecto verbales y físicas.
  • Demostrar que comprenden su malestar.
  • Mantener las rutinas lo más posible.
  • Introducir personas nuevas gradualmente.

Niños de edad preescolar (3-5 años):

  • Necesitan estabilidad y predictibilidad.
  • Son egocéntricos. creen que causan todo lo que pasa, piensan que pueden controlar los eventos, se sienten responsables o culpables del divorcio.
  • Tienen fantasías sobre la reconciliación de los padres.
  • Fíjese si muestran señales de malestar: tristeza, confusion, preocupaciones, temores, pesadillas, agresión, regresión a comportamientos mas inmaduros, aislamiento, apego extremo, quejosos.
  • Hablar sobre el divorcio a un nivel que puedan comprender.
  • Hacerles sentir seguros con muestras de afecto verbales y físicas.
  • Leerles libros sobre el divorcio.
  • Animarles a hacer preguntas y a hablar sobre sus sentimientos y pensamientos.
  • Demostrar sensibilidad a sus temores.
  • Decirles repetidamente que no son responsables por el conflicto o el divorcio.
  • Apoyar la relación de los niños con el otro padre, a menos que sea peligroso.
  • Mantener las rutinas lo más posible.
  • Introducir personas nuevas gradualmente.

Niños de escuela primaria (5-12 años):

  • Se dan cuenta de lo que pasa, pero carecen de las destrezas necesarias para lidiar con los conflictos.
  • Pueden comprender el concepto de divorcio.
  • Penan la pérdida de la familia como era antes del divorcio.
  • Pueden sentirse rechazados por los padres.
  • Tienden a culpar a otros, a menudo a uno de los padres.
  • Hablar sobre el divorcio a un nivel que puedan comprender.
  • Fíjese si muestran señales de malestar: tristeza, problemas académicos y/o sociales en la escuela, comportamiento inapropiado, achaques físicos, conflictos entre hermanos por competencia.
  • Hacerles sentir seguros con muestras de afecto verbales y físicas.
  • Leer libros sobre el divorcio. Animarles a hacer preguntas y a hablar sobre sus sentimientos y pensamientos.
  • Demostrar sensibilidad a sus temores.
  • Decirles repetidamente que no son responsables por el conflicto o el divorcio.
  • Apoyar la relación de los niños con el otro padre, a menos que sea peligroso.
  • Mantener las rutinas lo más posible.
  • Introducir personas nuevas gradualmente.

Adolescentes (13-17 años):

  • Están más envueltos con su grupo de pares y dependen menos de sus padres que los niños menores.
  • Les preocupa el impacto del divorcio en sus relaciones.
  • Sienten dudas de sus propias capacidades de establecer relaciones a largo plazo.
  • Pueden tratar de tomar ventaja de los padres.
  • Fíjese si muestran señales de malestar: ira y hostilidad extrema, actitud desafiante, preocupación por asuntos financieros u otros asuntos de adultos, auto-concepto disminuido, aislamiento, problemas académicos o sociales en la escuela, comportamientos impredecibles o arriesgados.
  • Mantener abiertas las vías de comunicación.
  • Ser justo y razonable al asignarles responsabilidades.
  • Apoyar la relación de los muchachos con el otro padre, a menos que sea peligroso.


El Divorcio y Nuestros Niños: ¿Qué hacer? ¿Qué evitar?

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD

Lo que ayuda:

  • Observar atentamente para reconocer señales de malestar.
  • Escuchar a los niños constantemente.
  • Comunicación abierta.
  • Dar explicaciones que los niños puedan comprender.
  • Comunicar mensajes: No es tu culpa, no puedes resolver nuestros problemas porque no los causaste, aún te queremos, no nos estamos divorciando de ti, los cambios son difíciles, pero las cosas mejorarán.
  • Cumplir con los compromisos y las promesas.
  • Pasar tiempo agradable con cada niño regularmente.
  • Proveer estructura y límites razonables en el hogar.
  • Ser consistentes al disciplinar.
  • Mantener la predictibilidad y las rutinas.
  • Continuar la celebración de días festivos y ocasiones especiales.
  • Animar la participación en actividades según su nivel de desarrollo e inclinaciones.
  • Leer, escribir en diario, expresión con arte, música, baile, etc.
  • Sentar buen ejemplo y permitir la expresión de emociones.
  • Manejar los conflictos con el otro padre de manera civil.
  • Librar a los niños de estrés innecesario.
  • Apoyar el que los niños mantengan relaciones con los familiares, a menos que sea peligroso.
  • Tener paciencia en cuanto a los ajustes. Toma tiempo y esfuerzo.
  • Utilizar las fortalezas, habilidades, y talentos individuales y familiares.
  • Desarrollar y utilizar una red de amistades y recursos comunitarios para recibir sostén práctico y emocional para toda la familia.
  • Buscar asesoramiento y ayuda profesional cuando sea necesario.

Lo que no ayuda:

  • Pedirle a los niños que escojan entre sus padres.
  • Pedirle a los niños que asuman una posición en cuanto al conflicto entre los padres.
  • Hablar mal del otro padre.
  • Ventilar nuestras frustraciones en los niños
  • Volvernos a los niños en busca de apoyo o guía.
  • Poner a los niños en el medio.
  • Exponer a los niños a las discusiones.
  • Envolver a los niños en las disputas entre los padres.
  • Usar a los niños de mensajeros.
  • Usar a los niños de espías.
  • Usar a los niños de confidentes.
  • Usar a los niños de peones o de munición.
  • Decirle a los niños cómo deben sentirse.
  • Negar o descontar los sentimientos de los niños.
  • Pedirle a los niños que guarden nuestros secretos.
  • Descuidar las necesidades de los niños.
  • Exigirle demasiado a los niños.
  • Sentar expectativas no razonables para los niños.
  • Expresar la ira inapropiadamente.
  • Expresar amargura, falta de respeto, u hostilidad hacia el otro padre.
  • Demostrar incapacidad de comunicarse efectivamente con los niños o con el otro padre.


Ideas para Padres Divorciados

Eduvigis Cruz-Arrieta, PhD

  • "Un buen divorcio es preferible a un mal matrimonio". Es importante comprometerse a hacer las cosas mejor de lo que se hicieron durante el matrimonio...
  • La opción de disolver la familia tradicional es preferible a enseñar mediante el ejemplo cómo vivir sin amor, respeto, honestidad y en conflictos continuos...
  • El divorcio de por sí no necesariamente tiene que afectar a los niños negativamente si los padres deciden que en todas las decisiones van a tomar en cuenta EL BIENESTAR DE LOS NIÑOS primero…
  • Preparación para todas las transiciones es importante: explicar detalles/planes/el hecho de que la separación de los padres NO ES SU culpa...
  • PLAN específico para mantener el contacto regular con ambos padres es crucial, excepto en los casos de violencia doméstica/abuso corporal, sexual, emocional...
    Evitar discusiones de temas de adultos en presencia de los niños; no es importante que sepan todos los detalles de lo que llevó a la separación; según crezcan, irán preguntando y podrán procesar la información con menos dificultades...
  • Los ex-esposos deben trabajar en cómo desarrollar una mejor comunicación con respecto a todo lo que concierne a los hijos, independientemente de los problemas entre ellos...
    Acceso y participación de ambos padres es importante por el tiempo que los hijos lo necesiten....


El Impacto del Divorcio en Nuestros Niños
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
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Es indiscutible e inevitable: el divorcio impacta a los niños.

  • Sin embargo, la violencia familiar y el abuso son más dañinos a los niños que el divorcio.
  • Los niños en familias intactas con altos niveles de conflicto sufren más que los niños de familias divorciadas en las cuales no hay mucho conflicto.
  • La calidad y cantidad del impacto del divorcio en los niños depende de: la cantidad y el tono del contacto con el padre con quien no convive, el nivel de ajuste psicológico y el apoyo del padre con quien convive, las destrezas de crianza de niños que tengan los padres, el nivel de conflicto entre los padres antes y después del divorcio, el grado de problemas económicos que afecten a los niños, el número de eventos estresantes que acompañan y siguen al divorcio (mudanza, cambios de escuela, segundos matrimonios de los padres).
  • Gran parte del impacto depende de cuán bien los padres son capaces de manejar el estrés relacionado con el divorcio.
  • Los niños sufren menos cuando los padres cooperan por su bien.
  • Los niños sufren más cuando uno o ambos padres abandonan las responsabilidades de la crianza de los niños.

Es difícil y toma tiempo: el ajuste de los niños al divorcio envuelve varias tareas importantes y complejas.

  • Aceptar la disolución del matrimonio como una realidad.
  • Recuperar un sentido de dirección y libertad de proseguir con sus actividades diarias (juego, escuela).
  • Lidiar con los sentimientos de pérdida y rechazo.
  • Perdonar a los padres por divorciarse.
  • Aceptar el divorcio como algo permanente.
  • Desarrollar relaciones (con cada padre por separado, padrastros, madrastras, hermanastros, otros familiares).


Las Madres y Los Padres Solteros

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD

“Tome al toro por los cuernos”, “Agarre la sartén por el mango,” y cuando se sienta “Entre la espada y la pared” o navegando “Contra viento y marea,” no se rinda, pues “Lo que mucho vale, mucho cuesta,” pero “Cuando una puerta se cierra, otras se abren.”

Una encuesta nacional reciente reveló que el 37% de los niños en los EEUU nacen fuera de una familia tradicional en la que el padre y la madre están casados. El porcentaje es aún más alto cuando se trata de niños Latinos. Muchos de estos niños crecerán en un hogar monoparental, es decir, encabezado por una madre o un padre sin pareja.

Diversas situaciones crean hogares con sólo un padre de familia, sea en el caso de madres solteras, de separación o divorcio, de la muerte de la pareja, de adopción por personas solteras, por enfermedad o discapacidad, servicio militar, encarcelamiento, por asuntos laborales, o por las separaciones que forman parte de las circunstancias de la familia inmigrante.

Si la crianza infantil en estos tiempos y en estas tierras no es nada fácil, es más difícil aún para aquellos quienes no cuentan con la compañía y el apoyo de una pareja. Muchas madres y padres solos sienten culpa porque sus niños no tengan lo que le ofrecería una familia con ambos padres. A menudo los niños se sienten responsables de la ausencia del padre o la madre, y frecuentemente los mayores asumen el papel del padre o la madre ausente, lo cual no les corresponde.

Ser madre o padre soltero representa una doble responsabilidad y requiere energías dobles. Estos enfrentan los mismos deberes y presiones de otros padres, pero sin la ayuda de un compañero.

He aquí unas 10 guías para madres y padres solteros:

1. Tenga cuidado con las complicaciones que puede acarrear la sobrecarga, la soledad, la desesperanza y la desesperación.
2. En la crianza de sus niños, evite el perfeccionismo, la sobreprotección, la omnipotencia, y la impotencia.
3. Evite conformarse con cualquier pareja con tal de acompañarse u ofrecerle una figura paterna o materna a sus niños.
4. Evite depender de los niños mayores como acompañantes o confidentes.
5. Lidie sanamente con los sentimientos de culpabilidad y de enojo que puedan sentir usted y sus niños sobre el padre o la madre ausente.
6. Responda clara y sensitivamente a las preguntas de sus niños sobre el padre o la madre ausente.
7. Comparta y delegue sus responsabilidades con otros adultos.
8. Saque tiempo personal para socializar y divertirse con otros adultos.
9. Infórmese sobre recursos comunitarios, tales como guarderías subvencionadas.
10. Procure ayuda profesional de sicólogos y consejeros si usted o sus niños la necesitan.

Madres y padres solos, cuando sientan sobrecarga, soledad, o desorientación, procuren descanso, apoyo, y orientación. Recuerden que, con más razón, sus niños les necesitan fuertes y saludables de cuerpo, mente y corazón.