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Guías: La Comunicación
(Communication Tips)



El ABC de las Palabras Positivas
Por Marisol Muñoz-Kiehne
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Las palabras son poderosas; pueden destruir y lastimar, tanto como instruir y alentar. Desde la infancia, las palabras nos facilitan comunicar lo que pensamos, y expresar lo que sentimos. Les enseñamos a los niños que “usen sus palabras” para darse a entender y resolver sus problemas. Y aún de adultos nos viene bien recordar que “hablando se entiende la gente.”

Adquirir el vocabulario que nos permitirá transmitir efectivamente nuestro pensar y sentir toma tiempo, aún en nuestra lengua materna. Y lamentablemente muchas de las palabras que aprendemos y utilizamos a diario no aprovechan el maravilloso poder que tienen las palabras para reconocer, elogiar, apreciar y animar.

Por esto a continuación proponemos el siguiente abecedario de palabras positivas, para que las usemos frecuentemente, ya sea dirigiéndoselas a nuestros seres queridos, a otros conocidos, y, ¿por qué no?, también a desconocidos, ¡y a nosotros mismos!

A: Arriba, Adelante, Amable, Asombroso
B: Bien, Bueno, Bravo, Brillante
C: Creativo, Correcto, Cabal
Ch: Chévere, Chulería, Chusco, Chido
D: Destacado, Diestro, Divertido, Dulce
E: Especial, Excelente, Excepcional, Estupendo, Espectacular, Encanto
F: Fenomenal, Fantástico, Fabuloso, Felicidades
G: Genial, Gracioso, Grandioso, Gracias
H: Hábil, Hermoso, ¡Hurra!
I: Increíble, Inteligente, Ingenioso, Interesante, Imaginativo, Impresionante
J: Justo, Jovial, Jefe, Joya
K: Kisses! (¡Besos!)
L: Lindo, Luminoso, Lucero
M: Maravilloso, Magnífico, Modelo
N: Noble, Notable, Novedoso, Nítido, Neto
O: Original, Observador, Oro
P: Precioso, Poderoso, Padrísimo
Q: Querido
R: Radiante, Radical, Regio
S: Sensacional, Sobresaliente, Súper
T: Tremendo, Tesoro, Triunfal
U: Único, Ultra
V: Viva, Valiente, Valioso
W: ¡Wow!
X: ¡eXtraordinario!
Y: ¡Yahoo!
Z: ¡Zas!



Comunicación Efectiva con Nuestros Niños
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
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Pensar:

  • Planificar, razonar, decidir, resolver conflictos.
  • Recordar y aprender de nuestra propia juventud.

Sentir:

  • Reconocer nuestras emociones.
  • Usar nuestra intuición, sexto sentido.

Observar:

  • Mirar y ver lo presente y lo ausente.
  • Detectar y prestar atención a patrones, características, y cambios.

Escuchar:

  • Oír lo que dicen y lo que no dicen.
  • Detectar mensajes y sentimientos según el tono de voz.
  • La palabra “escuchar” en chino incluye ojos, oídos, atención total, tú, y corazón.
  • Ofrecer oportunidades de escucharles privada, frecuente, y regularmente.
  • Descubrir sus intereses y preferencias.
  • Dedicar tiempo a escuchar a nuestros hijos conduce a conocerles como individuos.

Hablar:

  • Hablar con ellos, no hablarles a ellos.
  • Hablar de asuntos importantes y de temas difíciles.
  • Tener buen tino, escoger el momento y lugar apropiado para hablar.
  • Saber cuándo callar.
  • Usar preguntas abiertas: Cuéntame de… , ¿Qué piensas de…?
  • Responder preguntas directamente, claramente, según su nivel de comprensión, honestamente.
  • Admitir cuando estamos confundidos, o cuando no tenemos una respuesta.
  • Usar “oraciones Yo”: Yo (siento, pienso… cuando tú…).
  • Nombrar emociones: gozo, tristeza, ira, temor, etc.
  • Usar ejemplos específicos ilustrativos, propios, de otros, de la TV, de libros.
  • Empezar con lo positivo, especificar los comportamientos que nos agradan.
  • Escuchar la respuesta del otro, reflejar las emociones, cotejar si su percepción o entendimiento son acertados.
  • Expresar reconocimiento y ofrecer elogios; demostrar afecto con palabras y gestos.
  • Mensajes: Creo y confío en ti, sé que puedes, te escucho, eres importante para mí.

Evitar:

  • Ordenar, mandar, amenazar, cambiar el tema, rechazar, ignorar.
  • Predicar, dar discursos, cantaletear, interrogar, analizar, interpretar.
  • Juzgar, criticar, culpar, atacar, avergonzar, humillar, ridiculizar.

¿De dónde vienen los bebés? Respondiendo a preguntas infantiles difíciles
Por Marisol Muñoz-Kiehne, PhD y Rona Renner, RN
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Los niños sienten curiosidad sobre el mundo en el que viven y sobre las personas que le rodean. Es importante contestar sus preguntas honestamente, con información apropiada a su edad.

Una madre de un niño de cuatro años pregunta: "Mi niño me preguntó, ¿De dónde vine yo?' Le dije que salió de mi vientre, pero entonces preguntó, ‘¿Cómo, mamá? ¿Te dolió?’¿Cómo debo responder preguntas como éstas?"

Tal vez usted sienta envidia de los padres de generaciones anteriores, quienes les decían a sus hijos "A tu hermanito lo trajo la cigüeña," mas no debemos informar incorrectamente a los niños. Los padres de familia son los primeros maestros de sus hijos, y mientras más sus hijos puedan hablar con usted, sabiendo que les responderá con información fiable y con cariño, más confiarán en usted durante su niñez y más allá.

He aquí unas guías para esta mamá, las cuales también aplican a otras preguntas difíciles que hacen los niños:
  • Si le tomaron por sorpresa y no sabe qué decir, o si le incomoda la idea de hablar al respecto mientras están en un autobús lleno, puede decir: "Excelente pregunta. Hablemos sobre esto cuando lleguemos a casa." Así tendrá tiempo para organizar sus pensamientos.
  • Comience preguntándole al niño lo que sabe, lo que ha oído, y por qué le interesa. Quizás se confundió con la idea de que los bebés vienen del vientre de la mamá porque no puede figurar cómo puede la comida estar en el mismo lugar que el bebé. Usted puede decir: “Hay un lugar especial en el cuerpo de las mujeres que se llama útero, y los bebés están cómodos allí mientras van creciendo.” Si su hijo se satisface con esa explicación, puede ver si tiene otras preguntas.
  • Use las palabras apropiadas. Si nos da pena, evitamos palabras tales como senos o pene, y en su lugar usamos palabras tontas. Ya que los niños aprenden los nombres apropiados para las otras partes del cuerpo, deben aprender los nombres apropiados para las relacionadas a la reproducción y el placer sexual.
  • Hable simplemente. "Tú empezaste a crecer en mi útero cuando una semilla mía y esperma de papá se juntaron.” Pueden sembrar semillas y ver crecer flores y verduras. Si su hijo curioso quiere saber más de lo que usted está preparado a discutir, pida ayuda a amigos o recurra a libros. Si usted no sabe cómo explicar el “abrazo especial que es sólo para adultos,” Robie Harris tiene una serie de libros extraordinarios. El diseñado para niños de cuatro años en adelante se llama ¡No es la Cigüeña!
Cuando usted presta atención a las preguntas de sus hijos, su actitud alienta en ellos la curiosidad y la confianza.



Escuchando a Nuestros Niños
Marisol Muñoz-Kiehne, Ph.D.

  • Una de las maneras más importantes de llegar a conocer a nuestros niños es escuchándoles.
    Si queremos que nuestros niños nos hablen y nos cuenten sus cosas, debemos practicar escucharles atentamente.
  • Empezar a escucharles desde que son pequeños; aún los más chiquitos tienen algo que decir.
  • Si les escuchamos cuando nos cuentan lo insignificante, luego nos contarán lo importante.
  • El escuchar es una de las destrezas más importantes para la vida. Si practicamos con nuestro ejemplo, les ayudamos a nuestros niños a desarrollarla también.
  • Al escuchar atentamente prestamos atención total, eliminamos las distracciones, dejamos lo que estábamos haciendo, y le miramos a los ojos.
  • Es importante escoger el tino y el lugar apropiado para cada tipo de conversación.
  • Escuchar con los oídos cuál es el mensaje, oyendo lo que nos dicen directamente, lo que nos dicen entre líneas, y lo que no nos dicen.
  • Escuchar con los ojos, observando su apariencia y su comportamiento.
  • Escuchar con el corazón, con paciencia, reconociendo nuestras emociones.
  • Reflejar el contenido de lo que le escuchamos decir.
  • Reflejar las emociones que reconocemos en lo que nos contaron.
  • Parafrasear lo que escuchamos.
  • Confirmar si lo que entendimos corresponde con el mensaje deseado.


Hablando con Nuestros Niños Sobre Noticias Complejas

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD

A nivel local y nacional, la mayor parte de los medios de comunicación reportaron como malas noticias las muertes ocasionados por los recientes desastres naturales, pero anunciaron la muerte de Osama Bin Laden como una buena noticia. Las conversaciones casuales y serias en muchos de nuestros hogares y comunidades le hicieron eco. Estas reacciones pueden crear confusión y perplejidad en los niños que las presencian, ya que usualmente festejamos los nacimientos y casamientos, mientras lloramos los fallecimientos.

  • Antes que nada, pongámonos en el lugar del niño o niña en particular. ¿Qué ha visto o escuchado sobre los acontecimientos del 11 de septiembre del 2001?  La mayoría no había nacido entonces, o estaban muy pequeños para entender los particulares. Según su edad y capacidad para comprender, podemos explicarles que se cree que Osama Bin Laden encabezó unos actos terroristas en los Estados Unidos que suscitaron muchas muertes y gran sufrimiento e inseguridad en quienes aquí vivimos. Es un buen momento para una breve lección de historia. Preguntémosles: "¿Sabes lo que sucedió en septiembre 11?"
  • Debemos hablar con los niños sobre cómo, al ser atacados, tendemos a reaccionar con temor y con deseos de defendernos o vengarnos. Tomemos ejemplos basados en las experiencias del niño, de cuando se haya sentido intimidado o lastimado. "¿Recuerdas cómo te sentiste cuando fulanito te insultó y te golpeó?"
  • Entonces podemos conversar sobre cómo algunas personas celebran la muerte de Osama Bin Laden por que tenían miedo de que volviera a hacernos daño, y sienten alivio al pensar que el peligro ha pasado, ya que no podrá atacarnos otra vez. "Es parecido a cuando le quitaron la vida al tigre que había atacado a los muchachos en el zoológico."
  • También hemos de platicar sobre los ataques terroristas como actos injustos, en los que, como dice el dicho 'pagan justos por pecadores,' provocando ira e intención de venganza. Quienes se alegran ante la muerte de quienes cometen actos terroristas piensan que se hizo justicia mediante la revancha. "Los que celebran creen que es importante que el que la haga, lo paga."
  • Ya que estos temas provocan toda una gama de pensamientos ofuscados y sentimientos encontrados, no nos limitemos a transmitirle a nuestros niños lo que pensamos y sentimos nosotros. Como seres pensantes y sensibles en desarrollo, preguntémosles a ellos lo que opinan y lo que sienten. Tal vez nos enseñen o recuerden lecciones meritorias. "¿Qué te parece a ti todo esto, Lupita?"
  • Aprovechemos para enseñar a nuestros niños sobre los peligros poderosos del fanatismo y del terrorismo. "Aprendamos sobre el fanatismo y el terrorismo, para evitar los errores y horrores que éstos acarrean."
  • No dejemos pasar la oportunidad de reconocer que existen distintas perspectivas y puntos de vista, pues seguramente los familiares y seguidores de Osama Bin Laden están penando su muerte. "Todo es según el color del cristal con que se mira."  

Y tomemos un paso más, preguntándonos y preguntando a nuestros niños qué podemos hacer para sentirnos más seguros y tranquilos, y para hacer nuestra parte de manera que algún día la humanidad aprecie la convivencia con conciencia e inteligencia, y sin violencia.


Hablando de Sexo con Nuestros Niños
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD

Es importante que hablemos sobre la sexualidad con nuestros niños y adolescentes para apoyar su desarrollo, informar su aprendizaje, y guiarlos a que tomen decisiones saludables y responsables. El Cirujano General de EEUU indica que la comunicación abierta entre padres e hijos está relacionada con el aplazamiento de las relaciones sexuales y el uso más consistente de los anticonceptivos entre los adolescentes que son activos sexualmente. Aunque sintamos incomodidad o vergüenza, no evitemos ni posterguemos esta conversación, por el bienestar presente y futuro de nuestros niños. Las siguientes docenas de guías y recursos pueden ayudarnos.

Recomendaciones:

1. Reconozcamos que los niños son seres sexuales; recordemos y aprendamos de nuestra propia niñez y juventud.
2. Preparémonos para la conversación recurriendo a libros con explicaciones e ilustraciones.
3. Tomemos la iniciativa y tengamos buen tino, escogiendo el momento y lugar apropiado para hablar en privado y frecuentemente.
4. Abordemos temas como masturbación, menstruación, embarazo, métodos anticonceptivos y enfermedades transmitidas sexualmente, llamando por su nombre a las partes del cuerpo y los actos sexuales.
5. Hablemos de las consecuencias de tener una vida sexual activa.
6. Enfaticemos la responsabilidad y el respeto propios y hacia otros.
7. Presentemos nuestros valores familiares, culturales y religiosos.
8. Usemos preguntas abiertas (“Cuéntame de…”, “¿Qué piensas de…?”).
9. Escuchémosles sin juzgarles, animémosles a que nos tengan confianza.
10. Respondamos a sus preguntas directa, clara, honestamente, y según su nivel de comprensión, admitiendo cuando no tenemos una respuesta, y buscándola.
11. Procuremos guía de profesionales de la salud, maestros, líderes religiosos.
12. Evitemos ordenar, amenazar, rechazar, ignorar, predicar, cantaletear, interrogar, juzgar, criticar, culpar, atacar, avergonzar, humillar, y ridiculizar.

Recursos:

1. Cómo Hablar De Sexo a Los Niños (Ruth K. Westheimer, Diane De Groat)
2. Cómo Hablar A Los Niños Acerca Del Sexo (Learning Technology Inc.)
3. Diez Consejos para los Padres de Familia: Ustedes Pueden Ayudar a Sus Hijos e Hijas a Evitar el Embarazo en la Adolescencia, www.teenpregnancy.org/espanol.htm
4. Hablemos Acerca del...s-e-x-o (Lorri Foster, Sam Gitchel)
5. Hablemos del Sexo, www.siecus.org
6. La Sexualidad Humana: Cómo y Cuándo Hablarle a los Hijos, 305-285-5532
7. Lo Que Todo Adolescente En Verdad Quiere Saber Sobre El Sexo (S. Hacker Silvia)
8. No Hay Lugar Como el Hogar...Para la Educación Sexual (Mary Gossart)
9. Planned Parenthood, www.plannedparenthood.org, 1-800-230-7526
10. Sexo Para Adolescentes (Conchita Madueno)
11. Sexo: Una Guía para Adolescentes (Miriam Stoppard)
12. S.O.S! Hablemos de Sexo - Soy un Adolescente (Nick Castro, Karen Gravelle)


Hablándoles a nuestros niños
Marisol Muñoz-Kiehne, Ph.D.

  • Hablar con ellos, no hablarles a ellos (“Quiero que hablemos,” no “Quiero hablarte.”)
  • Llamar su atención (por su nombre, tocándoles) antes de empezar a hablar.
  • Hablar con claridad, y según el nivel de entendimiento de cada niño.
  • Incluir a los niños en las conversaciones familiares apropiadas.
  • Considerar la opinión de los niños al tomar decisiones familiares.
  • Usar el pronombre “yo” al comunicar nuestras experiencias.
  • Decir la verdad.
  • Cumplir lo que prometemos.
  • Responder a toda pregunta de los niños.
  • Contestar “no sé” cuando no tenemos la respuesta.
  • Compartir con nuestros niños lo que sabemos y creemos.
  • Hacerles preguntas abiertas sobre sus actividades, intereses, ideas.
  • Demostrar respeto al hablar.
  • Reconocerles cuando toman buenas decisiones.
  • Evitar dar muchos consejos
  • Seguir un “no” con un darles a escoger entre dos “sí.”
  • Comunicarles afecto con palabras y acciones.
  • Decirles “te quiero” como oración completa (no “te quiero cuando…”)
  • Evitar o minimizar los obstáculos de la buena comunicación: ordenar, amenazar, sermonear, criticar, ridiculizar, interrogar, rechazar, ignorar, y atacar.


Hablemos Sobre Diversidad Sexual

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
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Bien decían nuestros abuelitos: todos somos distintos, como los dedos de la mano… cada cabeza es un mundo, y cada familia es un mundo.

Enseñemos a nuestros niños que en la sexualidad existen diferencias que debemos respetar y podemos apreciar. ¿Sabe que muchas especies animales exhiben homosexualidad y bisexualidad? ¡La naturaleza, la vida es diversa!

Lamentablemente muchos mueren o viven sufriendo, por los prejuicios que algunos demuestran hacia personas homosexuales. ¿Quién quiere que sus hijos sean hostigados por cuenta de su orientación sexual, o que crezcan con actitudes que hagan sufrir a otros?

Este asunto nos incumbe a todos. ¿Sabía que se estima que una de cada diez personas se considera homosexual, lesbiana o bisexual? Un estudio reciente revela que un tercio de las parejas del mismo sexo en California incluye por lo menos un Latino, y la mayoría tienen niños.

Los adolescentes homosexuales y lesbianas sufren más aislamiento, problemas familiares, abuso de sustancias, depresión, y gestos suicidas que los jóvenes que no enfrentan prejuicio contra su orientación sexual. Muchos jóvenes Latinos no se atreven a expresar sus sentimientos y dudas al respecto a sus propios padres, por miedo al rechazo y a la burla por actitudes machistas.

Abramos el diálogo para fomentar mayor entendimiento sobre este tema en nuestras familias y comunidades.

  • Hablemos con los niños según su nivel de comprensión, contestando sus preguntas honestamente y preguntándole lo que piensan.
  • Discutamos libros, programas, películas, y canciones que presenten personajes homosexuales.
  • Reconozcamos personas destacadas identificadas como homosexuales o lesbianas, tales como el filósofo Platón, los emperadores Julio César y Alejandro Magno, los artistas Leonardo Da Vinci y Miguelangel, el poeta Federico García Lorca, la pintora Frieda Kahlo, y el director de cine Pedro Almodóvar.
  • Procuremos información de fuentes fiables.
  • Demostremos respeto a las diferencias con nuestro ejemplo, no permitiendo lenguaje ofensivo.

Aunque las asociaciones nacionales de siquatría y sicología han establecido que la orientación homosexual no es una enfermedad mental, los prejuicios están basados en la ignorancia, y existe mucha ignorancia sobre la diversidad sexual. Tendemos a temer lo que no entendemos, y a rechazar lo que tememos. Mas según nos informamos, el temor se desvanece, el rechazo desaparece, y cambiamos nuestras actitudes. Y cuando muchos individuos cambian de actitud, cambian las actitudes sociales.

Libros:

  • La Tarjeta de Antonio (Rigoberto Gonzalez)
  • ¿Se elige? 300 Preguntas y respuestas sobre la homosexualidad (Eric Marcus)
  • Entender a los que entienden: Homosexualidad y familia (J Escalas & I Nolla)
  • La Homosexualidad En El Niño y En El Adolescente (Freisler Lebovici)
  • Conversaciones: Relatos por padres y madres de hijas lesbianas y hijos gay (Mariana Romo-Carmona)

Organizaciones:

  • PFLAG Parents (Families and Friends of Lesbians and Gays). 708-358-5159.
  • GALTIP (Gay and Lesbian Teen Intervention Program). 650-294-2633.
  • Spectrum (Center for Lesbian, Gay, Bisexual and Transgender Concerns). 415-456-1115.

Manteniendo al Corriente y Presentes a los Parientes, a Pesar de la Distancia

Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
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Al criar a tus retoños en suelos Estadounidenses, como mamá o papá te corresponde conservar su conexión con sus raíces y con sus familiares que viven demasiado lejos para llamarse vecinos, o en las tierras de sus antepasados.

Conexiones Cruciales para tus Pequeños

Tus hijos comienzan sus vidas conectados a mamá mediante el cordón umbilical; así reciben de ella lo que necesitan para crecer y madurar hasta la hora de nacer. Cuando se corta el cordón umbilical que unía al recién nacido con su madre, se presenta la primera oportunidad de seguir nutriendo una relación estrecha con el niño aunque ya no sean lazos físicos los que vinculen los cuerpos.

Como bien saben los padres de familia que viven aparte de sus familiares, es posible, aunque a veces complicado y no siempre conveniente, el cultivar relaciones cálidas y enriquecedoras con nuestros seres queridos a pesar de la distancia física. Hacerlo es parte de tu responsabilidad como madre o padre, ya que tus niños son tus hijos, mas también son nietos de tus padres y de tus suegros, sobrinos de tus hermanos y cuñados, primos de tus sobrinos, etc. y, hasta que sean mayorcitos, de ti depende establecer o reestablecer en su nombre esas conexiones.

Ambas partes se benefician cuando nos “mantenemos en contacto” aunque no sea en persona. Estudios en las ciencias médicas y sicológicas han establecido que el contacto regular con personas interesadas en nuestro bien promueve el desarrollo de una estima propia sana, fomenta una sensación de seguridad y confianza, y sirve de protección ante las situaciones estresantes que presenta la vida en cada etapa. El aprendizaje, aliento, apoyo, y ayuda que recibimos de nuestros familiares -se encuentren donde se encuentren- son vitales para el bienestar de chicos y grandes. Y, como veremos a continuación, las conexiones vitales ¡también pueden ser virtuales!

El Mundo es Cada Vez Más Pequeño

Aún en los tiempos de tus tatarabuelos, cuando las circunstancias separaban a la familia las personas determinadas en permanecer unidas buscaban maneras de comunicarse mediante cartas y mensajeros. Hoy en día cuentas con muchos otros medios más para acercarte, y acercar a tus hijos, a aquellos con quienes comparten su procedencia pero no su panorama.

Correo Postal: El intercambiar cartas en el puño y letra de quien las escribe continúa siendo de las formas más personales y sentimentales de comunicarnos con nuestros seres queridos. Las cartas pueden guardarse para releerse, disfrutando hacerlo tanto inicialmente como años después. En lo que tus niños aprenden a escribir ellos mismos, de bebés puedes escribir en su nombre, y cuando ya hablan puedes pedirles que te dicten lo que quieren comunicarle a sus parientes. Las cartas pueden personalizarse y convertirse en verdaderas reliquias al seleccionar el papel que se usa, las decoraciones y sellitos que añadan los niños, y las sorpresitas que se incluyan en el sobre, sean servilletas del bautizo de tu bebé, mechones de su primer corte de cabello, recetas del pastel de cumpleaños, o retratos listos para enmarcar.

Correo Electrónico: Si se imprimen los correos, la comunicación por “email” también ofrece la oportunidad de recordar y revivir las noticias y acontecimientos al releerlos a través del tiempo. De la misma manera puedes adornar la correspondencia, y adjuntar recetas, retratos y dibujos originales. Además, puedes anexar archivos con videos y piezas musicales. Este medio también brinda las opciones de enviarse y recibirse inmediatamente, y de incluir simultáneamente a varios miembros de la familia al copiar los mensajes al domicilio cibernético de cada cual.

Teléfono y Televideo: Cada vez es más económico hablar por teléfono, y ya muchas familias están aprovechando las ventajas del conversar cara a cara por televideo. Gracias a este medio los parientes pueden escuchar así como ver a tus niños crecer, tus hijos pueden conocer a sus familiares aún cuando no han podido visitarse, y ambos pueden compartir por la ventana del computador lo que ven desde sus respectivos ventanales donde se encuentren.

Redes Sociales Cibernéticas: Los familiares separados a través de todo el globo ahora pueden mantenerse en contacto constantemente usando los sitios de redes sociales en la Internet. Estos están repletos de noticieros, álbumes de fotos, videos, y más. Al incluir materiales personales, toma las precauciones pertinentes para proteger la privacidad de tu familia.

Blogs: Los blogs son ideales para quienes disfrutan escribir y publicar las experiencias cotidianas de la vida familiar. Eso sí, el mantener un blog regularmente requiere disciplina y constancia a menudo insuficientes en el calendario de las familias con niños pequeños.

Juegos en Línea: Cuando tus hijos estén mayorcitos, consideren los juegos en línea para niños, a los cuales pueden unírsele sus familiares desde cualquier parte del mundo.

Pequeñeces para Hacer Presentes a los Parientes

Para aprovechar al máximo los contactos entre tus hijos y sus parientes distantes, ayuda si mantienes a los familiares al tanto de los acontecimientos e intereses presentes de tus pequeños, tales como:

1. Fechas y eventos (cumpleaños, ritos religiosos, recitales y partidos).
2. Juegos, juguetes, y pasatiempos favoritos.
3. Cuentos, libros, canciones y películas predilectos.
4. Nombres de sus compañeritos de juego y guardería.
5. Paseos recientes a lugares de interés para tus niños.

Aunque vivan en lugares lejanos, puedes lograr que tus niños crezcan conectados a los abuelos, tíos, primos y otros parientes residentes en otras partes del país o en otros rincones del mundo tomando medidas como las siguientes:

1. Establece rutina consistente de hablar por teléfono con la familia frecuentemente.
2. Incluye a los niños en las conversaciones telefónicas.
3. Incluye a los chiquitos en conversaciones en video por la Internet.
4. Incluye a los pequeños en la correspondencia por correo postal y electrónico.
5. Intercambien postales, retratos, y videos ilustrativos de los alrededores.
6. Pídele a los familiares que canten nanas y canciones infantiles de tu niñez.
7. Pídele a los familiares fotos y videos de tu niñez para compartirlas con tus niños.
8. Pídele a los familiares recetas familiares con las que te criaste, y prepáralas.
9. Conmemoren en casa los días festivos que celebran sus familiares.
10. Planifiquen visitas para que tus niños y sus familiares compartan en persona.


Manteniendo Vivo el Romance
Por Marisol Muñoz-Kiehne, PhD y Rona Renner, RN
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A los padres de familia se les hace difícil sacar tiempo para dormir, y más aún para cenas románticas o relaciones sexuales con su pareja. Aunque no sea fácil, el prestarle atención a las relaciones íntimas entre adultos es un regalo valioso para usted y sus hijos.

Ya que aproximadamente el 50% de los matrimonios terminan en divorcio, piensen seriamente sobre cómo pueden permanecer vinculados y enamorados. Muchas veces los padres de familia dicen que el romance no cabe cuando están cansados, estresados, o no se sienten atractivos.

Pregunta: Una madre de dos niños pequeños dice “Estoy exhausta y me preocupa que nunca tendré la energía para revivir el romance en mi matrimonio. ¿Tienen sugerencias para nosotros?"

Respuesta:
He aquí algunas ideas que le han funcionado a otras parejas.

  • Hagan una cita y pónganla en su calendario con otros compromisos. Si no lo hacen, las responsabilidades del diario vivir y las necesidades de sus hijos desplazarán el tiempo a solas con su pareja.
  • Haga arreglos para encargar a sus hijos con familiares o amistades, para que pueda estar a solas con su pareja. Puede hacer esto durante el fin de semana por el día, cuando no sienta mucho cansancio. Una manera de hacer esto es encontrar a alguien con niños e intercambiar fines de semana cuidando los niños por unas horas. Tendrán cuidado infantil gratis dos veces al mes.
  • Envíele a su pareja mensajes telefónicos o electrónicos diciéndole cuánto le extraña, y que está anticipando verle.
  • Cuando estén juntos, dediquen tiempo a escucharse y conversar. No pasen todo el tiempo hablando sobre los niños o sobre el auto descompuesto.
  • Si no se siente con deseos de actividad sexual, traten darse masajes de la espalda o sobos en los pies. Muchas veces lo que se desea es el contacto íntimo, no el sexo.
  • Cuídese a sí mismo para propiciar deseos románticos. Piense sobre lo que le hace sentir bien, y ponga como prioridad sacar tiempo para dormir, ejercitarse, o conseguir un ajuar especial.
  • Bese a su pareja cuando se encuentren, aún tras un día de trabajo. Recuerde reconocerle positivamente, por ejemplo diciéndole, “Cielo, gracias por una cena tan deliciosa.”
La salud emocional de su familia depende en parte de cómo usted balancea sus necesidades con las necesidades de sus hijos. Mejorar la vida romántica de la pareja les hace bien a todos.

El Día de San Valentín es un para decir “Te amo,” pero su pareja agradecerá su atención amorosa durante todo el año.


Relaciones Amistosas con Su Pareja
Por Marisol Muñoz-Kiehne, PhD y Rona Renner, RN

Una vez nacen los hijos, los padres de familia experimentan dichas y desafíos. La crianza de los niños es una responsabilidad enorme, y es inevitable que se eleven los niveles de estrés. La mayor parte de las parejas dicen experimentar un aumento en la tensión dentro del matrimonio o relación cuando se convierten en padres de familia.

Si bien hasta los buenos padres se gritan en presencia de sus niños, los estudios señalan que esto atemoriza a los niños, quienes a menudo piensan que los conflictos se deben a ellos. Es importante reducir la exposición de los niños a las peleas entre sus padres.

He aquí un ejemplo de una situación típica que puede conducir a un intercambio negativo o a una pelea:

Usted acaba de recoger a los niños del cuidado infantil; su hogar necesita limpieza, la cena necesita ser preparada, y los niños necesitan su atención. Su pareja llega a casa y dice, “Tuve un día muy difícil en el trabajo, tengo hambre, ¿por qué la cena no está lista?”

Cómo usted responderá depende de factores tales como su estado de ánimo, su crianza, si ya siente resentimiento hacia su pareja, y cómo se siente acerca de pelear en presencia de los niños.

Una persona tal vez se enojaría y gritaría desde el otro cuarto, “¿Acaso estoy de brazos cruzados? Nada más piensas en ti, así que prepárate tu propia comida.” Otro padre de familia quizás diría, “Cariño, estoy en el dormitorio. Ven y danos un beso, y luego recalentamos la comida de anoche. Siento que tu día haya sido difícil.”

¿Cómo respondería usted? Repase estas guías para mantener relaciones amistosas con su pareja:

  • Aprendan a reconocer cuando sienten enojo, pues entonces no razonan óptimamente. “No puedo hablar ahora. Regresaré en unos minutos.”
  • Cuando se percaten de sentir estrés, tomen varias respiraciones profundas y retírense a un lugar donde puedan calmarse. Pregúntense qué sienten. ¿Es decepción, sentimientos heridos, frustración, tristeza?
  • Cuando lleguen a casa, bese o abrace a su pareja antes de empezar a quejarse. Recuerden que son amigos, y que ambos trabajan duro.
  • Saquen tiempo para cultivar la relación de pareja. Con el pasar del tiempo pueden distanciarse. Planifiquen una cita semanal, préstense atención cuando los niños duermen.
  • Compartan comentarios positivos que especifican lo que es de su agrado. “La sopa que hiciste estuvo deliciosa, gracias.” O, “Me gusta cuando le lees a los niños. Tener un ratito libre me hace bien.”
  • Cuídense. Si su pareja pierde el control, retírese o pida ayuda.
  • Procuren apoyo si parecen no poder restaurar su relación. Consulten a familiares, amistades, líderes religiosos o terapeutas.


Rivalidad entre Hermanos
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD

¿De Qué se Trata?

  • Celo como emoción básica, natural e inevitable; típico y normal en los hogares de más de un niño.
  • Oportunidad de aprender a cooperar, negociar, resolver conflictos, relacionarse con los pares.
  • Severidad y frecuencia depende de edad, diferencia de edad, temperamento, y de cómo se manejan las disputas.
  • Disputas, peleas, resentimiento excesivo pueden ser destructivos a la relación entre hermanos, y a futuras relaciones.

¿Por Qué Pelean?

  • Por atención, por aceptación, por posición, y por posesión.
  • Por competencia, el niño se siente desplazado, destronado por el hermano.
  • Somos padres diferentes para cada uno de nuestros niños; a los mayores les ofrecemos más energía, a los menores más experiencia.

¿Qué Hacer?

  • Involucrar a los niños en actividades, decisiones, eventos importantes.
  • Ofrecer privilegios para mayores, medianos y menores.
  • Cada cual como único, diferente- afirmar la personalidad y talentos de cada cual.
  • Cada cual como importante- respetar el tiempo, espacio, y pertenencias de cada cual.
  • Atención individual regularmente, con contacto físico y reconocimiento verbal.
  • Clima familiar de afecto, confianza, y seguridad.
  • Trato justo y equitativo, no igual.
  • Preparar a los niños para los cambios esperados (con plática, juegos, libros).
  • Enseñar, estimular, reconocer, y premiar comportamientos cooperativos, solidarios, respetuosos.
  • Establecer reglas específicas de convivencia en el hogar- ponerlas por escrito como recordatorio.
  • Enseñar a compartir y a jugar con compañerismo.
  • Enseñar alternativas a las peleas- retirarse, negociar, pedir ayuda o intermediarios.
  • Enseñarles a concentrarse en lo que puede y tiene cada cual, sin comparaciones.
  • Ignorar, desalentar, o castigar comportamientos agresivos o destructivos.
  • Cuando hay un conflicto, disciplinar a ambas partes.
  • Identificar las situaciones que provocan rivalidad, y evitarlas o apoyarles al enfrentarlas.
  • Experiencias independientes- donde cada cual escoge y se manifiesta.
  • Experiencias compartidas- sobremesa, juegos divertidos y paseos placenteros como familia.
  • Libros para adultos (Sobrellevando la Rivalidad entre Hermanos, Shari Cohen) y para niños.
  • Platicar, desahogarse, y expresarse con arte y música, escribir en diario.
  • Buscar ayuda profesional si las conductas relacionadas a los celos están causando daño emocional o físico.

¿Qué Evitar?

  • Comparaciones- crean competencia.
  • Favoritismo- cuando hay predilectos o preferidos entre los hermanos, todos pierden.
  • Sobrenombres negativos- sólo perjudican.
  • Expectativas no razonables- esperar demasiado de los mayores, y no suficiente de los menores.
  • Reaccionar exageradamente a las disputas típicas de los hermanos.
  • Intervenir en disputas que pueden resolver independientemente.
  • Forzar disculpas o abrazos.