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Guías: Preadolescencia y Adolescencia (Preadolescence and Adolescence)

Padres Adolescentes: La crianza de nuestros niños cuando se es joven
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD

Estadísticas recientes señalan que por lo menos 3 de cada 5 adolescentes latinas se embarazan por primera vez antes de los 20 años. Este es el porcentaje mayor de todos los grupos culturales en los Estados Unidos.

Sabemos que criar niños no es fácil, aún contando con la madurez y la experiencia que ganamos con el pasar de los años. Cuando nos convertimos en padres de familia siendo jóvenes, enfrentamos aún más dificultades y obstáculos.

Jóvenes, cuenten con los adultos, ya que…

  • “Gallina vieja dan buen caldo,”
  • “Más sabe el diablo por viejo que por diablo,” y
  • “El que no oye consejos, no llega a viejo.”

Si eres joven y ya eres madre o padre,

  • “Toma al toro por los cuernos,”
  • “Agarra la sartén por el mango,” y
  • “A lo hecho, pecho.”

Cuando te sientas…

  • “Entre la espada y la pared,”
  • navegando “Contra viento y marea,”
  • no te rindas, pues “Lo que mucho vale, mucho cuesta,”
  • pero “Cuando una puerta se cierra, cientos se abren.”

Pregunta y Pide…

  • Pregunta hasta obtener respuesta a tus preguntas.
  • Procura aclarar tus dudas.
  • Pide lo que necesitas para ti y para tus niños.

Comunícate y Conéctate…

  • Expresa lo que piensas y opinas.
  • Expresa lo que sientes, anhelas, y temes.
  • Conoce a otros en situaciones similares a la tuya.
  • Evita aislarte.
  • Acompáñate bien.

Edúcate y Envuélvete

  • Haz lo posible por continuar tus estudios, por tu futuro y el de tus niños.
  • Edúcate sobre la crianza de los niños.
  • Envuélvete en actividades provechosas para ti y para tus niños.

Descansa y Disfruta

  • No todo es trabajo y lucha.
  • Saca tiempo para descansar.
  • Saca tiempo para divertirte con tus niños.
  • Saca tiempo para divertirte sin tus niños.
  • Disfruta tu papel de madre o padre; eres el héroe principal para tus niños.

Á brete a las A’s…

  • Apoyo y Ayuda
  • Aliento y Ánimo,
  • Amigos y Adultos que deseamos lo mejor para ti y para tus niños.

Los Retos de la Preadolescencia
Marisol Muñoz-Kiehne, Ph.D.

El período entre los 9 y los 13 años es desafiante, tanto para nuestros muchachos como para sus familias. Los adultos a su alrededor debemos prepararnos para esta etapa en la que ya no son niños pequeños, pero aún no se consideran adolescentes, aunque a veces se comporten como tal…

Durante la preadolescencia notamos cambios de apariencia, actitud, y conducta, ya que sus cuerpos están experimentando el inicio de la pubertad, pero su capacidad de razonar aún no ha madurado. ¡Parece como si con el cambio de tamaño y de voz también estuvieran cambiando de personalidad! Su auto-estima luce frágil, notamos altas y bajas emocionales, y su comportamiento fluctúa entre infantil y juvenil.

Además de presentarnos estos cambios típicos, la preadolescencia nos confronta con nuevos retos, algunos serios y difíciles.

Hogar: ¿Qué se hizo mi niño? En casa, empiezan a redefinirse en relación con sus hermanos, padres, y otros familiares. Empiezan a demostrar nuevos intereses. Resienten que se les trate como niños y piden más libertades y privilegios.

Escuela: ¿Estudios Sociales o Recreos Sociales? El ambiente de la escuela intermedia es estresante. Las materias escolares se hacen cada vez más complicadas, y la motivación por los estudios puede verse afectada por otros intereses. Muchos prefieren compartir con los amigos que aplicarse con las tareas, aunque luego sufran las consecuencias.

Sociedad: ¡Peligros a la vista! Los preadolescentes enfrentan fuertes presiones sociales, por parte de sus compañeros, de influencias en su vecindario, y de los medios de comunicación. Cada vez más muchachos comienzan a experimentar con alcohol y drogas durante la preadolescencia, y un gran número se involucra con pandillas juveniles antes de entrar a la secundaria.

Una vez entendemos que nuestros muchachos enfrentan dificultades, ¿cómo apoyarlos y ayudarlos a lidiar con los retos de la preadolescencia?

Para ayudarlos a que se mantengan sanos y seguros, estemos dispuestos a hablar con ellos sobre sus experiencias, emociones, opiniones, y sobre temas delicados, como el sexo y las drogas.

Al comunicarnos, evitemos ordenar, amenazar, rechazar, ignorar, predicar, cantaletear, interrogar, juzgar, criticar, culpar, atacar, avergonzar, humillar, y ridiculizar.

Recordemos que los muchachos aprenden de los adultos cómo enfrentar los retos, sobreponer los obstáculos, y resolver los problemas que nos presenta la vida. Por lo tanto, sirvámosles de buenos ejemplos.

Ser preadolescente en estos tiempos y en este país no es nada fácil, así que demostrémosles comprensión, compasión, ¡y paciencia!

Libros:

  • Cómo Proteger A Los Preadolescentes De Una Vida Con Riesgos (Jorge Llanes)
  • Educación Sexual Para Preadolescentes 8 a 12 Años (Lester F. Beck)
  • La Preadolescencia- Pasos y Etapas de 9 a 12 (Holly Bennett)
  • Los Comienzos de La Adolescencia (Peter Blos)
  • Preparémonos para la Adolescencia (James Dobson)

Entendamos a Nuestros Adolescentes
Marisol Muñoz-Kiehne, Ph.D.

Problemas, Peligros y Procesos
La adolescencia, dados los cambios físicos, emocionales y sociales que trae a la vida de los jóvenes, siempre ha traído desafíos y dificultades. Sin embargo, los estudios señalan aumentos en los índices de estrés y depresión en nuestros jóvenes. De hecho, las adolescentes Latinas muestran más depresión que ningún otro grupo, y el suicidio es una de las principales causas de muerte en los adolescentes de esta generación.

Ciertamente los riesgos que enfrentan nuestros adolescentes son mayores en estos tiempos que los enfrentados por generaciones anteriores. Por ejemplo, el contagio con enfermedades incurables como el SIDA, lo accesibles que son a los jóvenes las drogas peligrosas y las armas de fuego, y violencia juvenil rampante en muchas de nuestras comunidades son realidades con las que no tenían que lidiar los adolescentes en el pasado.

La rebeldía de los adolescentes ha preocupado y enojado a los adultos a través de la historia. Si bien no es fácil lidiar con las actitudes y conductas desafiantes de nuestros jóvenes, puede ayudarnos el comprender que éstas se deben en buena parte a ciertos procesos normales, típicos e importantes de la adolescencia como etapa en el desarrollo humano:

Identificación
: Formación de identidad personal, afiliación con sus pares.
Individuación: Separación de adultos, rebeldía hacia las normas sentadas por generaciones anteriores.

Conflictos, Comunicación, Colaboración
Al realizar las difíciles tareas de ir definiendo su identidad como individuos, los adolescentes a menudo enfrentan de manera conflictiva a sus padres y otras figuras de autoridad. Muchos conflictos en las familias con adolescentes guardan relación con las diferencias individuales, temperamentales que caracterizan las personalidades del adolescente y de sus padres.

Además, la frecuencia y severidad de los conflictos entre los padres y sus adolescentes están relacionadas al historial de las relaciones familiares. Si se han desarrollado vínculos afectivos sanos y patrones de comunicación efectiva entre padres e hijos durante la niñez, se navegarán más fácilmente las turbulencias de la adolescencia.

Una gran variedad de situaciones, cotidianas y más complicadas pueden provocar conflictos, sea menores o mayores, entre los adolescentes y sus padres.

Co
múnmente surgen conflictos alrededor de 4 Co’s:

  • Comunicación con padres, hermanos y otros familiares (malentendidos, actitud desinteresada o desafiante).
  • Comportamiento (negociación de libertades y privilegios, conducta sexual, experimentación con alcohol y drogas).
  • Colegio o escuela (desempeño académico, ausencias).
  • Compañeros (amistades, relaciones románticas, rivalidades).

Recomendamos manejar estos conflictos con la colaboración del cerebro y el corazón.

Al presentarse conflictos entre padres e hijos jóvenes, los padres deben reconocer y apreciar que el enfrentamiento es una señal de que existe una relación viva, la cual ofrece oportunidades para colaborar. ¡Aprovechémoslas! Cuando los adolescentes están desvinculados y distanciados de sus padres, no hay muchas oportunidades ni interés en enfrentamientos, y mucho menos para unir esfuerzos.

Por su parte, a los adolescentes les serviría recordar que sus padres son humanos, que no son sus enemigos, y que la mejor manera de dar a valer su voz y su voto es demostrando madurez mediante actitudes y conductas respetuosas y responsables.

Cuándo Preocuparse Sobre Sus Pre-Adolescentes
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD y Rona Renner, RN
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Antes de que nos demos cuenta, nuestros niños de 9 a 12 años se transforman en adolescentes. De la misma manera en que usted vió a su bebé aprender a caminar y hablar, verá a su preadolescente apartarse un poco de usted y empezar a hablar sobre video juegos, ropa, y música.

Durante los años de la preadolescencia es difícil saber cuándo la intensidad emocional y las fluctuaciones en el ánimo son parte de los cambios normales de la pubertad, o señales de asuntos más serios, tales como la depresión y los trastornos de ansiedad. Cuando los preadolescentes emprenden el camino a convertirse en adolescentes es común que los padres pierdan el sueño pensando sobre todo lo que pudiera irles mal.

El temperamento y estilo de comunicación de su hijo influirán en cuán temprano usted reconozca los problemas. Si su niño es intenso y hablador, usted se percatará de las dificultades rápidamente pues mostrará reacciones fuertes al estrés escolar o a la intimidación. Los niños cautelosos o reservados pueden internalizar sus sentimientos en lugar de quejarse, gritar o llorar.

Preste atención a los cambios que observe a través del tiempo, especialmente si afectan su funcionamiento. Por ejemplo, si su hijo disfrutaba salir a jugar con sus amigos los fines de semana, y ahora se queda en casa leyendo o viendo TV, puede necesitar ayuda. Si su hija sacaba buenas calificaciones, y súbitamente empieza a traer D's y F's, es de preocuparse. Otras señales de alerta son los cambios en el peso, nuevas amistades sospechosas, problemas al dormir, dolores de cabeza o de estómago frecuentes, y altibajas persistentes en su ánimo y comportamiento.

Guías:

  • Contacte a los padres de las amistades de sus hijos y comparen notas.
  • Lea libros, tome clases para padres y visite sitios en la Internet
  • Salga a caminar o a desayunar con su hijo, y platiquen “de corazón a corazón.”
  • Aliente a sus preadolescentes a que le hablen de sus experiencias.
  • Revise el itinerario de sus hijos. ¿Están ocupados todo el tiempo? ¿Pasan mucho tiempo solos después de la escuela o cuando usted no está en casa?
  • Coman juntos como familia lo más frecuentemente posible.
  • Hable con los maestros para informarse como va en sus clases.
  • Consulte con el consejero escolar, con el pediatra de su hijo, o con un terapeuta.

Los preadolescentes piden libertades y que los adultos se retiren. Pero los padres necesitan alcanzar el balance entre permitir a los niños espacio para que crezcan física y emocionalmente, mientras permanecen cerca y conectados según tropiezan, cometen errores, y cambian.

Libros:

  • Cómo Proteger A Los Preadolescentes De Una Vida Con Riesgos (Jorge Llanes)
  • Educación Sexual Para Preadolescentes 8 a 12 Años (Lester F. Beck)
  • La Preadolescencia: Pasos y Etapas de 9 a 12 (Holly Bennett)
  • Los Comienzos de La Adolescencia (Peter Blos)