| Guías:
Preadolescencia y Adolescencia (Preadolescence
and Adolescence)
25
Guías para Padres de Adolescentes
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
¡Cómo pasa el tiempo!, exclamé al percatarme
de que este año se cumplen 25 años de mi graduación
de la escuela secundaria. Muchos recordamos la adolescencia,
para tantos agridulce y turbulenta, como una etapa en la que,
según definíamos nuestra identidad personal,
redefinimos con más o menos conciencia nuestras relaciones
con nuestros padres. Quizás sentíamos que no
nos entendían, y que deseaban controlarnos y restringir
la libertad y autonomía que anhelábamos. Posiblemente
nos distanciamos de nuestros padres y familiares, o nos rebelamos
contra sus ideas y costumbres.
Ahora de adultos tal vez utilizamos nuestra juventud como
referencia al tratar de comprender y de guiar a nuestros adolescentes.
Si bien hay diferencias importantes entre la transición
de la niñez a la adultez según la hayamos vivido
en nuestras tierras y en nuestros días de adolescentes
y las condiciones del aquí y ahora, ciertos principios
son válidos a través de las culturas y del pasar
del tiempo.
He aquí unas 25 guías para cultivar
relaciones positivas entre padres y adolescentes:
1. Aprovechar los momentos cotidianos, tales como la cena,
con sus jóvenes y dedicar tiempo individual para cada
uno regularmente
2. Tocarles con frecuencia- demostrarles cariño con
sonrisas, contacto visual, abrazos, y besos (en privado si
lo prefieren)
3. Demostrarles amor incondicional- rechazar la conducta inapropiada,
pero siempre aceptar quiénes son
4. Tratarles con respeto y con buenos modales (por favor,
lo siento, gracias)
5. Ofrecerles seguridad a través de estructura, rutina,
reglas, y expectativas consistentes
6. Sentar límites y aplicar consecuencias razonables
cuando los violan, corrigiéndoles sensitivamente y
en privado
7. Aceptar el fracaso como parte natural de la exploración
y el aprendizaje- permitirles que cometan errores y aprendan
de la experiencia
8. Darles responsabilidades, según su madurez y capacidades-
evitar presionarles con expectativas no razonables basadas
en nuestras aspiraciones
9. Servir de buen ejemplo de cómo lidiar con las tensiones
con conciencia, paciencia y calma
10. Servir de modelo al relacionarnos respetuosa y responsablemente
con los demás
11. Permitirles que expresen sus pensamientos y sentimientos,
y confirmarlos como válidos
12. Ayudarles a comprender sus emociones y controlar su comportamiento
13. Ayudarles a entender sus experiencias platicando
14. Ayudarles a desarrollar destrezas de comunicación-
enseñarles a ser afirmativos: “Me siento x cuando
haces y. Quisiera z.”
15. Ofrecerles dirección y guías, y apoyarles
en sus decisiones
16. Felicitarles por sus esfuerzos- apreciar y reconocerles
cuando actúan con empeño
17. Enfatizar sus talentos más que sus debilidades,
y no compararlos con otros
18. Animarles a competir como diversión, a seguir reglas
de compañerismo en lugar de ganar a toda costa
19. Observar sus interacciones y escuchar sus conversaciones
no privadas
20. Escucharles atentamente con los oídos, ojos, y
corazón
21. Hablarles abiertamente de temas importantes y difíciles
(sexo, drogas, pandillas)
22. Cuénteles honestamente de su juventud
23. Involucrarse en su educación, alentándoles
a esforzarse y no abandonar los estudios
24. Asegurarles que no tienen que enfrentar las situaciones
difíciles solos
25. Buscar apoyo o ayuda profesional cuando ellos o usted
la necesiten- los adultos tampoco tenemos que enfrentar las
situaciones difíciles solos.
Padres
Adolescentes: La crianza de nuestros niños cuando
se es joven
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD
Estadísticas recientes señalan que por lo
menos 3 de cada 5 adolescentes latinas se embarazan por
primera vez antes de los 20 años. Este es el porcentaje
mayor de todos los grupos culturales en los Estados Unidos.
Sabemos que criar
niños no es fácil, aún contando con
la madurez y la experiencia que ganamos con el pasar de
los años. Cuando nos convertimos en padres de familia
siendo jóvenes, enfrentamos aún más
dificultades y obstáculos.
Jóvenes, cuenten con
los adultos, ya que…
- “Gallina vieja dan buen caldo,”
- “Más sabe el diablo por viejo que por diablo,”
y
- “El que no oye consejos, no llega a viejo.”
Si eres joven y ya eres madre
o padre,
- “Toma al toro por los cuernos,”
- “Agarra la sartén por el mango,”
y
- “A lo hecho, pecho.”
Cuando te sientas…
- “Entre la espada y la pared,”
- navegando “Contra viento y marea,”
- no te rindas, pues “Lo que mucho vale, mucho cuesta,”
- pero “Cuando una puerta se cierra, cientos se
abren.”
Pregunta y Pide…
- Pregunta hasta obtener respuesta a tus preguntas.
- Procura aclarar tus dudas.
- Pide lo que necesitas para ti y para tus niños.
Comunícate y Conéctate…
- Expresa lo que piensas y opinas.
- Expresa lo que sientes, anhelas, y temes.
- Conoce a otros en situaciones similares a la tuya.
- Evita aislarte.
- Acompáñate bien.
Edúcate y Envuélvete
- Haz lo posible por continuar tus estudios, por tu futuro
y el de tus niños.
- Edúcate sobre la crianza de los niños.
- Envuélvete en actividades provechosas para ti
y para tus niños.
Descansa y Disfruta
- No todo es trabajo y lucha.
- Saca tiempo para descansar.
- Saca tiempo para divertirte con tus niños.
- Saca tiempo para divertirte sin tus niños.
- Disfruta tu papel de madre o padre; eres el héroe
principal para tus niños.
Á brete a las A’s…
- Apoyo y Ayuda
- Aliento y Ánimo,
- Amigos y Adultos que deseamos lo mejor para ti y para
tus niños.
Los
Retos de la Preadolescencia
Marisol Muñoz-Kiehne,
Ph.D.
El período entre los
9 y los 13 años es desafiante, tanto para nuestros
muchachos como para sus familias. Los adultos a su alrededor
debemos prepararnos para esta etapa en la que ya no son
niños pequeños, pero aún no se consideran
adolescentes, aunque a veces se comporten como tal…
Durante la preadolescencia
notamos cambios de apariencia, actitud, y conducta, ya que
sus cuerpos están experimentando el inicio de la
pubertad, pero su capacidad de razonar aún no ha
madurado. ¡Parece como si con el cambio de tamaño
y de voz también estuvieran cambiando de personalidad!
Su auto-estima luce frágil, notamos altas y bajas
emocionales, y su comportamiento fluctúa entre infantil
y juvenil.
Además de presentarnos
estos cambios típicos, la preadolescencia nos confronta
con nuevos retos, algunos serios y difíciles.
Hogar: ¿Qué
se hizo mi niño? En casa, empiezan a redefinirse
en relación con sus hermanos, padres, y otros familiares.
Empiezan a demostrar nuevos intereses. Resienten que se
les trate como niños y piden más libertades
y privilegios.
Escuela: ¿Estudios
Sociales o Recreos Sociales? El ambiente de la
escuela intermedia es estresante. Las materias escolares
se hacen cada vez más complicadas, y la motivación
por los estudios puede verse afectada por otros intereses.
Muchos prefieren compartir con los amigos que aplicarse
con las tareas, aunque luego sufran las consecuencias.
Sociedad: ¡Peligros
a la vista! Los preadolescentes enfrentan fuertes
presiones sociales, por parte de sus compañeros,
de influencias en su vecindario, y de los medios de comunicación.
Cada vez más muchachos comienzan a experimentar con
alcohol y drogas durante la preadolescencia, y un gran número
se involucra con pandillas juveniles antes de entrar a la
secundaria.
Una vez entendemos que nuestros
muchachos enfrentan dificultades, ¿cómo apoyarlos
y ayudarlos a lidiar con los retos de la preadolescencia?
Para ayudarlos a que se
mantengan sanos y seguros, estemos dispuestos a hablar con
ellos sobre sus experiencias, emociones, opiniones, y sobre
temas delicados, como el sexo y las drogas.
Al comunicarnos, evitemos
ordenar, amenazar, rechazar, ignorar, predicar, cantaletear,
interrogar, juzgar, criticar, culpar, atacar, avergonzar,
humillar, y ridiculizar.
Recordemos que los muchachos
aprenden de los adultos cómo enfrentar los retos,
sobreponer los obstáculos, y resolver los problemas
que nos presenta la vida. Por lo tanto, sirvámosles
de buenos ejemplos.
Ser preadolescente en estos
tiempos y en este país no es nada fácil, así
que demostrémosles comprensión, compasión,
¡y paciencia!
Libros:
- Cómo Proteger A Los
Preadolescentes De Una Vida Con Riesgos (Jorge Llanes)
- Educación Sexual Para
Preadolescentes 8 a 12 Años (Lester F. Beck)
- La Preadolescencia- Pasos y
Etapas de 9 a 12 (Holly Bennett)
- Los Comienzos de La Adolescencia
(Peter Blos)
- Preparémonos para la
Adolescencia (James Dobson)
Entendamos
a Nuestros Adolescentes
Marisol Muñoz-Kiehne,
Ph.D.
Problemas, Peligros y Procesos
La adolescencia, dados los cambios físicos, emocionales
y sociales que trae a la vida de los jóvenes, siempre
ha traído desafíos y dificultades. Sin embargo,
los estudios señalan aumentos en los índices
de estrés y depresión en nuestros jóvenes.
De hecho, las adolescentes Latinas muestran más depresión
que ningún otro grupo, y el suicidio es una de las
principales causas de muerte en los adolescentes de esta
generación.
Ciertamente los riesgos que enfrentan
nuestros adolescentes son mayores en estos tiempos que los
enfrentados por generaciones anteriores. Por ejemplo, el
contagio con enfermedades incurables como el SIDA, lo accesibles
que son a los jóvenes las drogas peligrosas y las
armas de fuego, y violencia juvenil rampante en muchas de
nuestras comunidades son realidades con las que no tenían
que lidiar los adolescentes en el pasado.
La rebeldía de los adolescentes
ha preocupado y enojado a los adultos a través de
la historia. Si bien no es fácil lidiar con las actitudes
y conductas desafiantes de nuestros jóvenes, puede
ayudarnos el comprender que éstas se deben en buena
parte a ciertos procesos normales, típicos e importantes
de la adolescencia como etapa en el desarrollo humano:
Identificación: Formación de identidad
personal, afiliación con sus pares.
Individuación: Separación
de adultos, rebeldía hacia las normas sentadas por
generaciones anteriores.
Conflictos, Comunicación,
Colaboración
Al realizar las difíciles tareas de ir definiendo
su identidad como individuos, los adolescentes a menudo
enfrentan de manera conflictiva a sus padres y otras figuras
de autoridad. Muchos conflictos en las familias con adolescentes
guardan relación con las diferencias individuales,
temperamentales que caracterizan las personalidades del
adolescente y de sus padres.
Además, la frecuencia y severidad
de los conflictos entre los padres y sus adolescentes están
relacionadas al historial de las relaciones familiares.
Si se han desarrollado vínculos afectivos sanos y
patrones de comunicación efectiva entre padres e
hijos durante la niñez, se navegarán más
fácilmente las turbulencias de la adolescencia.
Una gran variedad de situaciones, cotidianas
y más complicadas pueden provocar
conflictos, sea menores o mayores, entre
los adolescentes y sus padres.
Comúnmente surgen conflictos
alrededor de 4 Co’s:
- Comunicación
con padres, hermanos y otros familiares (malentendidos,
actitud desinteresada o desafiante).
- Comportamiento
(negociación de libertades y privilegios, conducta
sexual, experimentación con alcohol y drogas).
- Colegio o escuela
(desempeño académico, ausencias).
- Compañeros
(amistades, relaciones románticas, rivalidades).
Recomendamos manejar estos conflictos
con la colaboración
del cerebro y el corazón.
Al presentarse conflictos entre padres
e hijos jóvenes, los padres deben reconocer y apreciar
que el enfrentamiento es una señal de que existe
una relación viva, la cual ofrece oportunidades para
colaborar. ¡Aprovechémoslas! Cuando los adolescentes
están desvinculados y distanciados de sus padres,
no hay muchas oportunidades ni interés en enfrentamientos,
y mucho menos para unir esfuerzos.
Por su parte, a los adolescentes les serviría
recordar que sus padres son humanos, que no son sus enemigos,
y que la mejor manera de dar a valer su voz y su voto es
demostrando madurez mediante actitudes y conductas respetuosas
y responsables.
Cuándo
Preocuparse Sobre Sus Pre-Adolescentes
Marisol Muñoz-Kiehne,
PhD y Rona Renner, RN
Baja
PDF
Antes de que nos demos cuenta, nuestros
niños de 9 a 12 años se transforman en adolescentes.
De la misma manera en que usted vió a su bebé
aprender a caminar y hablar, verá a su preadolescente
apartarse un poco de usted y empezar a hablar sobre video
juegos, ropa, y música.
Durante los años de la preadolescencia es difícil
saber cuándo la intensidad emocional y las fluctuaciones
en el ánimo son parte de los cambios normales de
la pubertad, o señales de asuntos más serios,
tales como la depresión y los trastornos de ansiedad.
Cuando los preadolescentes emprenden el camino a convertirse
en adolescentes es común que los padres pierdan el
sueño pensando sobre todo lo que pudiera irles mal.
El temperamento y estilo de comunicación de su hijo
influirán en cuán temprano usted reconozca
los problemas. Si su niño es intenso y hablador,
usted se percatará de las dificultades rápidamente
pues mostrará reacciones fuertes al estrés
escolar o a la intimidación. Los niños cautelosos
o reservados pueden internalizar sus sentimientos en lugar
de quejarse, gritar o llorar.
Preste atención a los cambios que observe a través
del tiempo, especialmente si afectan su funcionamiento.
Por ejemplo, si su hijo disfrutaba salir a jugar con sus
amigos los fines de semana, y ahora se queda en casa leyendo
o viendo TV, puede necesitar ayuda. Si su hija sacaba buenas
calificaciones, y súbitamente empieza a traer D's
y F's, es de preocuparse. Otras señales de alerta
son los cambios en el peso, nuevas amistades sospechosas,
problemas al dormir, dolores de cabeza o de estómago
frecuentes, y altibajas persistentes en su ánimo
y comportamiento.
Guías:
- Contacte a los padres de las amistades
de sus hijos y comparen notas.
- Lea libros, tome clases para padres
y visite sitios en la Internet
- Salga a caminar o a desayunar con
su hijo, y platiquen “de corazón a corazón.”
- Aliente a sus preadolescentes a
que le hablen de sus experiencias.
- Revise el itinerario de sus hijos.
¿Están ocupados todo el tiempo? ¿Pasan
mucho tiempo solos después de la escuela o cuando
usted no está en casa?
- Coman juntos como familia lo más
frecuentemente posible.
- Hable con los maestros para informarse
como va en sus clases.
- Consulte con el consejero escolar,
con el pediatra de su hijo, o con un terapeuta.
Los preadolescentes piden libertades y
que los adultos se retiren. Pero los padres necesitan alcanzar
el balance entre permitir a los niños espacio para
que crezcan física y emocionalmente, mientras permanecen
cerca y conectados según tropiezan, cometen errores,
y cambian.
Libros:
- Cómo Proteger A Los
Preadolescentes De Una Vida Con Riesgos (Jorge Llanes)
- Educación Sexual Para
Preadolescentes 8 a 12 Años (Lester F. Beck)
- La Preadolescencia: Pasos y
Etapas de 9 a 12 (Holly Bennett)
- Los Comienzos de La Adolescencia
(Peter Blos)
|